viernes, 9 de octubre de 2026

10. DE LOS GRANDES TRABAJOS QUE PADECIÓ SANTA TERESA. MES DE OCTUBRE CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE SANTA TERESA DE JESÚS

 


DÍA DÉCIMO

DE LOS GRANDES TRABAJOS

QUE PADECIÓ SANTA TERESA

 

MES DE OCTUBRE

CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE

SANTA TERESA DE JESÚS

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

DÍA DÉCIMO

DE LOS GRANDES TRABAJOS

QUE PADECIÓ SANTA TERESA

Muchas y muy grandes fueron las tribulaciones que padeció durante su vida la gloriosa Santa Teresa de Jesús, como ella misma nos lo refiere. Sus deseos de padecer por Dios no tuvieron límites, y ya desde sus primeros años nos ofrece una prueba de ello, cuando salió de su casa acompañada de su hermanito para ir a tierra de moros, como ella dice, para que allí los descabezasen por amor de Dios; mas, como Nuestro Señor dispone las cosas para su mayor gloria y bien de las almas, no quiso aceptar el sacrificio de tan tierna niña, haciendo que un tío suyo los encontrase fuera de la ciudad y los llevase a su casa paterna; porque la reservaba para una gran empresa, la de la Reforma de la Orden Carmelita, por medio de la cual habían de lograr su salvación tantas almas de uno y otro sexo que se acogerían a ella como a puerto de seguridad.

El padecer la hacía agradable esta vida; en él encontraba la segura nave que la había de conducir a la salvación; el padecer era su pensamiento constante, su más vehemente deseo y su único consuelo; el padecer era lo que le daba verdadero contento y satisfacción. Jamás cesó de pedir a Dios trabajos y padecimientos de todo género, pues decía siempre que para nada era buena esta vida sino para padecer, y que para nada era breve y corta sino para trabajar.

Nunca se cansaba de sufrir, y eso que tuvo muchas y muy grandes tribulaciones, ya con sus enfermedades, ya con su Reforma y fundaciones.

Estando la Santa en Ávila, en sus últimos años, ofreciósele uno de los trabajos más grandes que tuvo en su vida; y cuando lo estaba relatando a una amiga suya que la fue a ver, alzó los ojos al Cielo y dijo: «¡Con este trabajo, Señor, me pagáis todos los que me habéis dado en mi vida!»,

quedando luego con gran consuelo y alegría.

El lema de Teresa fue siempre, en una palabra, padecer o morir, y así solía exclamar fuertemente: «Señor, o morir o padecer: no os pido otra cosa para mí».

Tal era el amor de Teresa a los padecimientos y trabajos. Imitemos, en cuanto nos sea posible, su amor a las tribulaciones, y así seremos confortados como ella.

 

OBSEQUIO

Repetir con frecuencia en este día las palabras de la Santa: «Señor, o morir o padecer».

 

MÁXIMA

Creed que a quien Dios más ama da mayores trabajos, y a estos responde el amor. Este es el camino de la verdad. No ha de ser más el siervo que el Señor.

 

ORACIÓN

Gloriosa Virgen Santa Teresa de Jesús, que cifrasteis toda vuestra dicha en padecer y sufrir: yo os suplico que, a vuestra imitación, no solamente lleve con paciencia las tribulaciones y trabajos de esta vida, sino que llegue, como Vos, a amarlos y desearlos por amor de Dios. Amén.

 

 

***

Pídase la gracia particular que se quiere alcanzar en este mes por intercesión de santa Teresa de Jesús.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

 

ORACIÓN PARA TERMINAR

Santa Teresa de Jesús, Santa amadísima nuestra, oíd las fervientes súplicas que os dirigimos en el transcurso de este mes, consagrado a celebrar vuestras glorias y a ensalzar vuestras virtudes. Sed siempre para nosotros poderosísima Abogada; libradnos de las asechanzas del maligno espíritu, guiadnos por el sendero de la divina Ley, preservadnos del pecado, y, sobre todo, en nuestra última hora, cuando el Infierno haga el último esfuerzo para perdernos, salvadnos Vos, gloriosa Virgen, de la diabólica astucia, y conducid nuestras almas hacia aquella vida de arriba que es la vida verdadera. Amen.

 

Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros. (3)

Ave María Purísima, sin pecado concebida.