DÍA DÉCIMO SÉPTIMO
DE LA SABIDURÍA DE SANTA TERESA
MES DE OCTUBRE
CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE
SANTA TERESA DE JESÚS
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
DÍA DÉCIMO SÉPTIMO
DE LA SABIDURÍA DE SANTA TERESA
Es Santa Teresa de Jesús una de las criaturas con quien más pródigamente se ha mostrado el Espíritu Santo, pues derramó sobre ella gran copia de celestial sabiduría, de esa que no se aprende en las aulas, sino que es un don puramente gratuito que Dios reparte entre sus fieles siervos, como, cuando y en la medida que le place.
La mejor prueba que existe de la gran sabiduría de Teresa la tenemos en que es la única mujer que ha merecido el glorioso título de Doctora mística de la Iglesia, honor que sólo se ha dispensado, por otra parte, a muy pocos de los más grandes e insignes Santos que veneramos en los altares.
La Sagrada Rota dice de ella que ha sido dada por Dios al mundo para iluminarle con su doctrina y alimentarle con su piedad, y que es maestra que aventaja a todos los Padres de la Iglesia, en método, extensión, claridad y precisión en la enseñanza de la teología mística, y, por último, que es la más Santa de las sabias y la más sabia de las Santas.
Todos los Sumos Pontífices han alabado y ensalzado grandemente a Santa Teresa. Gregorio XV decía que era la nueva Débora de la gracia y la Maestra de los sabios. Clemente XIV la llamaba prodigio de ciencia y santidad. Pío IX, que se entusiasmaba hablando de Teresa, decía que era el milagro de su sexo y asombro del orbe, como reformadora y legisladora que había sido de hombres y mujeres, cosa nunca vista en la Iglesia Católica. Por último, el sabio Pontífice reinante, León XIII, la ha calificado de lumbrera nueva e insigne de la Iglesia.
Santa Teresa, diremos, por último, no sólo recibía de Dios el inapreciable don de la sabiduría celestial, sino que también fue honrada por Nuestro Señor con la ciencia infusa, o sea el conocimiento completo de las ciencias teológicas y filosóficas, así como la interpretación de las Sagradas Escrituras, en todas las cuales estaba muy versada, a pesar de no haberse dedicado jamás al estudio de ellas.
OBSEQUIO
Leer en este día algún capítulo de las obras de la Santa Madre, para nutrir el alma con su celestial doctrina.
MÁXIMA
Si el demonio nos ve con una grande determinación de antes perder la vida y el descanso, y todo lo que nos ofrece, que tornar atrás en el camino de la virtud, muy presto nos dejará.
ORACIÓN
Gloriosa Virgen Santa Teresa de Jesús: por aquella admirable sabiduría que el Espíritu Santo quiso concederos, os suplico me alcancéis del Señor luz para conocer en todas las cosas su santísima voluntad, y fuerzas para cumplirla, a fin de que pueda merecer el gozar con Vos en el Cielo. Amén.
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Pídase la gracia particular que se quiere alcanzar en este mes por intercesión de santa Teresa de Jesús.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria
ORACIÓN PARA TERMINAR
Santa Teresa de Jesús, Santa amadísima nuestra, oíd las fervientes súplicas que os dirigimos en el transcurso de este mes, consagrado a celebrar vuestras glorias y a ensalzar vuestras virtudes. Sed siempre para nosotros poderosísima Abogada; libradnos de las asechanzas del maligno espíritu, guiadnos por el sendero de la divina Ley, preservadnos del pecado, y, sobre todo, en nuestra última hora, cuando el Infierno haga el último esfuerzo para perdernos, salvadnos Vos, gloriosa Virgen, de la diabólica astucia, y conducid nuestras almas hacia aquella vida de arriba que es la vida verdadera. Amen.
Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros. (3)
Ave María Purísima, sin pecado concebida.