martes, 6 de octubre de 2026

7. DE LA OBEDIENCIA DE SANTA TERESA. MES DE OCTUBRE CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE SANTA TERESA DE JESÚS

 


DÍA SÉPTIMO

DE LA OBEDIENCIA DE SANTA TERESA

 

MES DE OCTUBRE

CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE

SANTA TERESA DE JESÚS

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

DÍA SÉPTIMO

DE LA OBEDIENCIA DE SANTA TERESA

Fue Santa Teresa muy aventajada en esta virtud, como se puede ver por los ejemplos tan heroicos que nos ha dejado en el transcurso de su vida monástica.

Solía decir muchas veces que el no tener obediencia era no ser monja, pareciéndola que todas las demás virtudes, respecto de la obediencia, son como accidentes comparados con la substancia; porque la obediencia al religioso le constituye en ser de religioso, y faltando ésta, aunque otras muchas virtudes tenga, le falta todo.

Una vez dijo la Santa que, si todos los Ángeles del Cielo se juntasen y la dijesen una cosa y sus prelados y confesores otra, aunque supiese que eran ángeles efectivamente, no haría sino lo que sus superiores la mandasen; porque esto, decía ella, es lo más seguro, y siguiendo esto no me puedo engañar, pero lo otro sí puede ser ilusión mía.

La mejor apología de esta virtud son las siguientes frases que con frecuencia repetía la Santa: «¡Oh virtud del obedecer, que todo lo puedes! En ti está la seguridad de no errar en el camino del Cielo, la quietud que tan preciada es en las almas que desean contentar a Dios, y la cesación de nuestros bulliciosos movimientos, amigos de hacer su voluntad».

Obedezcamos nosotros también ciegamente, como lo hacía Teresa, a todos los que sobre nosotros tengan alguna autoridad, sin reparar en sus cualidades o condiciones, sino pensando en que Dios es quien les ha dado esa autoridad y que, obedeciéndoles, obedecemos a Dios, que es quien nos ha de juzgar.

 

OBSEQUIO

Rezar un Padrenuestro para pedir a Nuestro Señor, por intercesión de Santa Teresa, que nos conceda la virtud de la obediencia.

 

MÁXIMA

A tu superior o confesor descubre todas tus tentaciones, imperfecciones y repugnancias, para que te dé consejo y remedio para vencerlas.

 

ORACIÓN

Gloriosa Virgen Santa Teresa de Jesús: por la virtud de la tan ciega obediencia en que siempre os ejercitasteis, cumpliendo con uno de los tres votos monásticos, suplícoos, Santa mía, me alcancéis del Señor viva siempre obediente a sus divinos mandamientos y a los de su Iglesia Santa, a fin de que pueda asegurar mi salvación. Amén.

 

***

Pídase la gracia particular que se quiere alcanzar en este mes por intercesión de santa Teresa de Jesús.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

 

ORACIÓN PARA TERMINAR

Santa Teresa de Jesús, Santa amadísima nuestra, oíd las fervientes súplicas que os dirigimos en el transcurso de este mes, consagrado a celebrar vuestras glorias y a ensalzar vuestras virtudes. Sed siempre para nosotros poderosísima Abogada; libradnos de las asechanzas del maligno espíritu, guiadnos por el sendero de la divina Ley, preservadnos del pecado, y, sobre todo, en nuestra última hora, cuando el Infierno haga el último esfuerzo para perdernos, salvadnos Vos, gloriosa Virgen, de la diabólica astucia, y conducid nuestras almas hacia aquella vida de arriba que es la vida verdadera. Amen.

 

Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros. (3)

Ave María Purísima, sin pecado concebida.