9 de julio
RECUPERA LOS SENTIDOS
MES DE JULIO
EN HONOR
A LA VIRGEN DEL CARMEN
Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Oración inicial
Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten tu sagrado Escapulario; por lo que su divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en este ejercicio consagrado a vuestra devoción (pídase la gracia), si conviene para su mayor honra y gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los ángeles, santos y justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo una y mil veces, diciendo:
3 Avemarías
9 de julio
RECUPERA LOS SENTIDOS
De la obra “Prodigios del Escapulario” del P. Rafael María López-Melús.
Por los años 1912 sucedió en el Hospital de Alegrete, Estado del Río Grande del Sur, en el Brasil, el siguiente caso:
Del Hospital llamaron a un Padre Carmelita para asistir a una moribunda. Fue el que suscribe estas líneas, y, cuando llegué, estaba la enferma sin sentido.
Sospechando que no habría en ella ninguna disposición para que los sacramentos administrados en aquel estado produjeran fruto en su alma, pedí un Escapulario del Carmen y se lo impuse, rogando al mismo tiempo con mucho fervor a la Virgen que se apiadase de la infeliz.
Apenas la enferma recibió el Escapulario, recuperó perfectamente el uso de la razón y de los sentidos; fue instruida en las verdades de la religión, pues era ignorantísima, se confesó y recibió la Unción de enfermos, y cuando estaba terminando de serle administrado este Sacramento, murió.
El que recuperase la razón y los sentidos y recibiese los sacramentos, los que tuvieron noticia detallada del caso lo tuvieron por extraordinario favor de la Virgen del Carmen, por medio de su Santo Escapulario. (Fr. Patricio, O.C.D.)
Oración final para todos los días
Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los días recibimos de vuestra benéfica mano; dignaos, Señora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra protección y amparo; y para más obligaros, os saludamos con una Salve:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
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Querido hermano comparte este ejercicio con tus familiares y amigos para que muchos conozcan y amen a la Virgen.
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Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.
SALVE MARINERA
¡Salve!, Estrella de los mares,
de los mares iris,
de eterna ventura.
¡Salve!, ¡oh, Fénix de hermosura!
Madre del Divino Amor.
De tu pueblo, a los pesares
tu clemencia dé consuelo.
Fervoroso llegue al cielo
y hasta Ti, y hasta Ti,
nuestro clamor.
¡Salve!, ¡salve!,
Estrella de los mares.
¡Salve!, Estrella de los mares.
Sí, fervoroso llegue al cielo,
y hasta Ti, y hasta Ti,
nuestro clamor.
¡Salve!, ¡salve!,
Estrella de los mares,
Estrella de los mares,
¡Salve!
¡Salve!
