Martes de la II semana de Cuaresma
Crítica a los escribas y fariseos
MEDITACIONES DIARIAS
DE LOS MISTERIOS
DE NUESTRA SANTA FE,
DE LA VIDA
DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR
PARA EL TIEMPO DE
TIEMPO DE SEPTUAGÉSIMA,
CUARESMA
Y TIEMPO DE PASIÓN
Al comenzar
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.
MEDITACION
Martes de la II semana de Cuaresma
Crítica a los escribas y fariseos
Mt 23, 1-12
Dijo Cristo a sus discípulos que hiciesen lo que les ordenasen los sacerdotes que tenían la cátedra y puesto de Moisés, pero que no imitasen sus obras, porque eran contrarias a la doctrina de Dios: ellos afectan la vanidad, vosotros afectad la humildad y agradar a solo Dios; porque el que se humillare será ensalzado, y el que se ensalzare, humillado.
PUNTO PRIMERO. Considera el respeto que guardó siempre Cristo Redentor nuestro a los sacerdotes por su grande dignidad, mandando obedecerlos y respetarlos, aunque fuesen malos, porque eran sacerdotes de Dios. Toma esta lección de su boca y procura honrarlos siempre, dorando sus faltas si las tuvieren, y no atendiendo a ellas, sino a su dignidad.
PUNTO II. Considera la asistencia que Dios tiene a sus prelados, pues aunque no sean buenos, rige su lengua para que enseñen la verdad y no hagan errar a los hombres y se puedan regir con seguridad por ellos, conforme a lo que enseña Cristo, que hagamos según sus palabras. Dale gracias al Señor por esa providencia singular que tiene de sus prelados, y establece en tu corazón el consejo de Cristo de obedecer a sus palabras como a palabras de Dios, aunque sus obras no convengan con ellos.
PUNTO III. Considera lo que Cristo reprende en los malos prelados que no hacen lo que dicen, y que imponen graves cargas a los otros, y ellos no quieren llevarlas, y que buscan en sus acciones la honra del mundo y no la de Dios; escarmienta en su cabeza y mira no caigas en sus vicios porque no seas reprobado como ellos. Contempla a tus solas que linaje de infelicidad fuera, si llevando a otros al cielo con tus palabras, te condenases por tus malas obras: y toma ahora el camino de Cristo predicando y enseñando más con el ejemplo de las buenas obras, que con el ruido de las palabras, poniendo primero en ejecución cuanto enseñares a los otros.
PUNTO IV. Considera la sentencia con que remata Cristo su razonamiento: conviene a saber; que el que fuere superior en la dignidad, sea el primero en la humildad; y el que tuviere el puesto más alto, se ponga en lugar más bajo y se haga siervo de todos. Toma para ti estas palabras, como si te hallaras presente y las oyeras de boca del Salvador, y entra contigo en cuenta y mira si las cumples, y pídele gracia a Dios para ponerlas en ejecución, y servir a todos para que merezcas la gracia del Señor.
Al terminar
Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e inspiraciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.
Ofrecimiento diario de obras
Ven Espíritu Santo
inflama nuestros corazones
en las ansias redentoras del Corazón de Cristo
para que ofrezcamos de veras
nuestras personas y obras
en unión con Él
por la redención del mundo
Señor mío y Dios mío Jesucristo
Por el Corazón Inmaculado de María
me consagro a tu Corazón
y me ofrezco contigo al Padre
en tu Santo Sacrificio del altar
con mi oración y mi trabajo
sufrimientos y alegrías de hoy
en reparación de nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu Reino.
Te pido en especial
Por el Papa y sus intenciones,
Por nuestro Obispo y sus intenciones,
Por nuestro Párroco y sus intenciones.