miércoles, 11 de marzo de 2026

EVANGELIO DEL DÍA: Lo que sale de la boca, del corazón sale; y eso es lo que mancha al hombre


MIÉRCOLES DE LA III SEMANA DE CUARESMA
Rito Romano 1962

Lo que sale de la boca, del corazón sale; y eso es lo que mancha al hombre

Continuación del Santo Evangelio según San Mateo

Mateo 15, 1-20

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas  de Jerusalén y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Él les respondió: «¿Por qué quebrantáis vosotros el mandato de Dios en nombre de vuestra tradición? Pues Dios dijo: “Honra al padre y a la madre” y “El que maldiga al padre o a la madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno dice al padre o a la madre: ‘Los bienes con que podría ayudarte son ofrenda sagrada’, ya no tiene que honrar a su padre o a su madre”. Y así invalidáis el mandato de Dios en nombre de vuestra tradición. Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, diciendo: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”». Y, llamando a la gente, les dijo: «Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre». Se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». Respondió él: «La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo». Pedro le dijo: «Explícanos esta parábola». Él les dijo: «¿También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis que todo lo que entra por la boca pasa al vientre y se expulsa en la letrina?, pero lo que sale de la boca brota del corazón; y esto es lo que hace impuro al hombre, porque del corazón salen pensamientos perversos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, difamaciones, blasfemias. Estas cosas son las que hacen impuro al hombre. Pero el comer sin lavarse las manos no hace impuro al hombre».



COMENTARIOS:
 
Sta Teresa de Jesús   OH DUREZA DE CORAZONES HUMANOS

martes, 10 de marzo de 2026

Controversia sobre la purificación de las manos

 


Miércoles de la III semana de Cuaresma.

Controversia sobre la purificación de las manos

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA

 DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

PARA EL TIEMPO DE 

TIEMPO DE SEPTUAGÉSIMA,

CUARESMA

Y TIEMPO DE PASIÓN

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

MEDITACION

Miércoles de la III semana de Cuaresma.

Controversia sobre la purificación de las manos

Mt 15, 1-20

Llegaron los escribas y fariseos a poner dolo en los discípulos de Cristo que no se lavaban las manos cuando comían, y Cristo los defendió y declaró al pueblo que se debe poner el cuidado, no en la limpieza del cuerpo, sino en la del alma y pureza del corazón.

PUNTO PRIMERO. Considera cómo no hallando qué calumniar en Cristo sus enemigos, pusieron dolo en sus sagrados discípulos; porque los buenos son honra de su maestro, y los malos deshonor suyo; tú eres discípulo de este Señor, que hace tantos años que cursas su doctrina cuantos tienes de vida; mira la tuya y las faltas que tienes, y corrígelas todas porque no deshonres a tan santo maestro con los defectos de tu vida.

PUNTO II. Considera cuán santa era la vida de los apóstoles, pues enemigos conjurados no pudieron hallar qué calumniarlos, sino cosa tan leve cómo fue que no se lavaban las manos muchas veces cuando comían, como lo acostumbraban los judíos, y gózate de la santidad de los discípulos del Señor, y mira cuán pequeñas motas se reparan en los que le siguen, y pídele a Dios gracia para quitar de tu alma cualquiera imperfección por pequeña que sea.

PUNTO III. Considera el silencio y moderación de los discípulos que viéndose acusar calumniosamente en el tribunal de su santo maestro no se defendieron ni hablaron palabra en su favor, y por el mismo caso los defendió el Señor, volviendo por su honra, sacándolos más gloriosos del fuego de las calumnias como el oro del crisol; aprende a callar en las tuyas y a decir a Dios tu causa; que él volverá por tu honra y saldrás mejorado de sus manos; si sabes fiarte de ellas y confiar como debes en su amor y providencia.

PUNTO IV. Carga la consideración en la sentencia con que remata Cristo; conviene a saber, que no miremos a lo exterior del cuerpo, sino a lo interior del corazón, porque no es de provecho tener las manos lavadas en el agua si el corazón está manchado con los pecados; atiende a ti y mira cuánto cuidado pones en la cultura de tu cuerpo, y cuán poco atiendes a la de tu alma, siendo así que esta es la que importa y aquella no: acuérdate que eres discípulo de Cristo y que te ha de pedir cuenta de su doctrina, y mira cuál la darás de esta, y llora los descuidos pasados, y toma a pechos la enmienda de tu vida, pidiéndole gracia al Señor para hacer el aprecio que debes de tu alma y despreciar la hermosura vana de tu cuerpo.

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.

DE CÓMO FUE CRISTO REMITIDO DE CASA DE ANÁS A CASA DE CAIFÁS

 

Miércoles de la III semana de Cuaresma.

DE CÓMO FUE CRISTO REMITIDO DE CASA DE ANÁS A CASA DE CAIFÁS

MEDITACIONES

SOBRE

LA PASIÓN

por el P. Alonso de Andrade,

DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

 

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

"Mírame, oh, bueno y dulcísimo Jesús:

en tu presencia me postro de rodillas,

y con el mayor fervor de mi alma te pido y suplico que imprimas en mi corazón, dulcísimo Jesús,

vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad,

verdadero dolor de mis pecados

y propósito firmísimo de enmendarme;

mientras con gran afecto y dolor

considero y contemplo en mi alma tus cinco llagas,

teniendo ante mis ojos aquello

que ya el profeta David ponía en tus labios

acerca de ti:

'Me taladran las manos y los pies,

puedo contar todos mis huesos' (Sal 21, 17-18)".

 

Esta oración tiene indulgencia parcial siempre que se rece después de la comunión ante una imagen de Cristo Crucificado. En los mismos términos, los viernes de cuaresma, se puede lucrar indulgencia plenaria con las condiciones habituales de confesión, comunión y oración por el Papa.

 

Miércoles de la III semana de Cuaresma.

DE CÓMO FUE CRISTO REMITIDO DE CASA DE ANÁS A CASA DE CAIFÁS. (Math. 26. Marc. 14.)

 

PUNTO PRIMERO. Considera, alma mía, cómo fue tu dulce esposo remitido como reo y digno de muerte del tribunal de Anás al de Caifás a la mitad de la noche: acompáñale en esta estación y mírale cómo va descubierto cayendo sobre su cabeza el rocío de la noche, a la sazón que estaba trabajado, y sudado, y destemplado con la sangre que había vertido. ¡Oh quién pudiera cubrirle y abrigarle con las telas de su corazón! Mírale atado y preso, escarnecido y baldonado de sus enemigos, y cómo entra en aquel nuevo palacio a ser otra vez juzgado y sentenciado el que habita como Señor los palacios del cielo. Mira otrosí, cómo le recibe Caifás mirándole con desdén, escarneciendo de él como de rey fingido y falso maestro, y a todo calla y sufre con admirable paciencia y modestia.

PUNTO II. Considera cómo luego se juntó allí concilio para condenarle a muerte; oye las acusaciones y falsos testimonios que le imponen, y cómo está mudo a todos y no se excusa para restaurar la culpa de Adán que habiendo pecado se escusó, y para darte lección a tí de no escusar tus culpas; córrete de hallarte en su presencia tan lejos de sus virtudes, y que con su paciencia y silencio condena tu impaciencia y soberbia, pues nunca sabes callar cuando te culpan y te imponen falsos testimonios, que si tuvieras seso debías gozarte de verte calumniado falsamente como Cristo nuestro Señor. Arrójate a sus pies y dile con vivo afecto de tu alma: Señor, yo no soy digno de padecer con vos, ni como vos; pero por vuestra infinita bondad os pido y suplico que me deis gracia para no escusarme jamás, y para sufrir cualesquiera falsos testimonios por vuestro amor, como vos los sufrís callando por el mío.

PUNTO III. Considera cómo los enemigos de Cristo buscaban falsos testimonios con que acusarle, y Cristo al contrario buscaba escusas para sus pecados, pidiendo a su Eterno Padre desde la cruz que los perdonase, porque pecaban de ignorancia sin saber lo que hacían: pídele al Señor que te dé una centella de caridad para con tus prójimos y que escuse tus faltas delante de su Eterno Padre como escusó la de sus enemigos, y que te alcance perdón de ellas.

PUNTO IV. Atiende no caigas en semejante pecado al que cometen los enemigos del Salvador, acusando y persiguiendo a sus siervos y a los que siguen el camino de la virtud, que es lo mismo que calumniar y perseguir al Señor: está siempre pronto para defender lo bueno y no te muevas fácilmente a condenar las obras santas, aunque otros las murmuren y contradigan, movidos de mal espíritu, que siempre hizo guerra al partido del Redentor; está siempre con él y por él, y defiende con esfuerzo todo lo que fuere de su servicio, y alcanzarás la corona que tiene prometida a los que pelean con él.

 

 

Al finalizar

 

INVOCACIONES A JESÚS EN SU PASIÓN

San Buenaventura

 

Dulcísimo Jesús, Hijo de Dios vivo, Dios y Hombre verdadero, Redentor de mi alma: por el amor con que sufriste ser vendido de Judas, preso y atado por mi salvación: ¡Ten misericordia de mí!

Benignísimo Jesús mío: por el amor con que padeciste por mi alma tantos desprecios, irrisiones, negaciones y tormentos en la casa de Caifás: ¡Ten misericordia de mí!

Pacientísimo Jesús mío: por el amor con que por mi padeciste tantos falsos testimonios, afrentas injurias y acusaciones falsas en la casa de Pilatos: ¡Ten misericordia de mí!

Mansísimo Jesús de mi alma: por los desprecios, escarnios y burlas de la casa de Herodes; por los azotes, corona de espinas y mofas sangrientas y condenación a muerte de la casa de Pilatos: ¡Ten misericordia de mí!

Piadosísimo Jesús de mi alma: por todo lo que por mí padeciste en tu adorable Pasión, desde la casa de Pilatos hasta el monte Calvario, donde toleraste por mi amor el ser crucificado para que yo me salvase: ¡Ten misericordia de mí, ten misericordia de mí, ten misericordia de mí! Amén.

 

También puede terminarse recitando el viacrucis.