miércoles, 11 de marzo de 2026

12 de marzo San Gregorio Magno

 


San Gregorio Magno, — 12 de marzo.

(+ 604.)

Con justa razón se dio a san Gregorio el renombre de Grande o Magno, porque fue grande por su nobleza, por sus riquezas, por su dignidad, por su santidad y por sus milagros. Nació en Roma, y en vida de su padre, que era varón riquísimo y del orden de los senadores, se ocupó en negocios de la República, y fue prefecto de la ciudad; mas después que se vio señor de sí, trató de hacerse grande a los ojos de Dios, y poniendo debajo de sus pies todas las grandezas del mundo tomó el hábito de pobre monje en uno de los siete monasterios que había edificado. Pero sacóle más tarde de su encerramiento el Papa Pelagio II, el cual le hizo cardenal y le envió a Constantinopla por legado suyo. Estando de vuelta a Roma, entró desapoderadamente el Tíber por las calles y plazas, a cuyo azote siguió otro de pestilencia que hacía gran riza en la ciudad, sobre la cual parecía que lloviera la ira de Dios. Ordenó san Gregorio siete procesiones de rogativas, de los clérigos, de los seglares, de los monjes, de las monjas, de las casadas, de los viudos, y de los pobres y niños, cantándose en ella las letanías hasta llegar al templo de Santa María la Mayor, cuya imagen, que pintó san Lucas, llevaban en la procesión. Entonces vio el santo sobre el castillo de Adriano, un ángel que envainaba la espada, y por esto se llamó de allí en adelante aquel edificio el castillo de San Angelo. Habiendo fallecido en aquella peste el Sumo Pontífice, eligieron todos a san Gregorio, mas cuando lo supo el santo huyó disfrazado con unos mercaderes, y aunque se ocultó por montes, bosques, peñascos y cuevas, hubo de rendirse a la voluntad de Dios. No se puede creer lo que hizo este gran Pontífice para bien de la Iglesia en el espacio de trece años y medio que la gobernó. Reformó las costumbres, dio nuevo lustre al culto divino, desarraigó las herejías de España y de África, edificó los hospitales de Jerusalén y del Monte Sinaí, y envió a Inglaterra al santísimo monje Augustino con otros misioneros, que a fuerza de milagros, la sacaron de las tinieblas de la gentilidad a la luz dé la fe católica. El fue también quien reformó el canto eclesiástico que hasta hoy se llama Gregoriano, y era tanta su humildad que estando malo de gota se hacía llevar en una camilla a donde cantaban los muchachos, y les enseñaba y corregía, teniendo un azote en la mano para castigar al que faltase. Convidaba a los pobres a comer a su mesa, y tenía escritos en un libro todos los pobres que había en Roma y en sus arrabales y pueblos comarcanos. Y porque una vez supo que se había hallado muerto a un pobre en un barrio apartado de la ciudad, se acongojó y angustió de manera que se abstuvo de decir Misa algunos días, temiendo que hubiese muerto de hambre por culpa suya. Finalmente, parecía cosa imposible que un solo hombre atendiese a tantas cosas a la vez, y escribiese los libros que escribió, y así después de haber extendido maravillosamente y hecho florecer en el mundo la santa Religión, pasó de esta vida a recibir la corona de sus inmensos trabajos.

Reflexión: Fue tan humilde san Gregorio el Grande, que no consentía que le llamasen Sumo Pontífice, ni Patriarca universal; antes tomó el título de siervo de los siervos de Dios, y de él usó en las Letras apostólicas, y después por su imitación le han usado todos los otros Papas que le han sucedido. Aprendamos, pues, de este gran hombre la virtud de la humildad, que es el fundamento de la verdadera grandeza.

Oración: Señor Dios nuestro, que llevaste el alma de tu siervo el bienaventurado Gregorio a la eterna felicidad del paraíso, rogámoste que por su intercesión nos alivies del peso de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

EVANGELIO DEL DÍA: Lo que sale de la boca, del corazón sale; y eso es lo que mancha al hombre


MIÉRCOLES DE LA III SEMANA DE CUARESMA
Rito Romano 1962

Lo que sale de la boca, del corazón sale; y eso es lo que mancha al hombre

Continuación del Santo Evangelio según San Mateo

Mateo 15, 1-20

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas  de Jerusalén y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?». Él les respondió: «¿Por qué quebrantáis vosotros el mandato de Dios en nombre de vuestra tradición? Pues Dios dijo: “Honra al padre y a la madre” y “El que maldiga al padre o a la madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno dice al padre o a la madre: ‘Los bienes con que podría ayudarte son ofrenda sagrada’, ya no tiene que honrar a su padre o a su madre”. Y así invalidáis el mandato de Dios en nombre de vuestra tradición. Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, diciendo: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”». Y, llamando a la gente, les dijo: «Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre». Se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?». Respondió él: «La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo». Pedro le dijo: «Explícanos esta parábola». Él les dijo: «¿También vosotros seguís sin entender? ¿No comprendéis que todo lo que entra por la boca pasa al vientre y se expulsa en la letrina?, pero lo que sale de la boca brota del corazón; y esto es lo que hace impuro al hombre, porque del corazón salen pensamientos perversos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, difamaciones, blasfemias. Estas cosas son las que hacen impuro al hombre. Pero el comer sin lavarse las manos no hace impuro al hombre».



COMENTARIOS:
 
Sta Teresa de Jesús   OH DUREZA DE CORAZONES HUMANOS

martes, 10 de marzo de 2026

Controversia sobre la purificación de las manos

 


Miércoles de la III semana de Cuaresma.

Controversia sobre la purificación de las manos

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA

 DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

PARA EL TIEMPO DE 

TIEMPO DE SEPTUAGÉSIMA,

CUARESMA

Y TIEMPO DE PASIÓN

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

MEDITACION

Miércoles de la III semana de Cuaresma.

Controversia sobre la purificación de las manos

Mt 15, 1-20

Llegaron los escribas y fariseos a poner dolo en los discípulos de Cristo que no se lavaban las manos cuando comían, y Cristo los defendió y declaró al pueblo que se debe poner el cuidado, no en la limpieza del cuerpo, sino en la del alma y pureza del corazón.

PUNTO PRIMERO. Considera cómo no hallando qué calumniar en Cristo sus enemigos, pusieron dolo en sus sagrados discípulos; porque los buenos son honra de su maestro, y los malos deshonor suyo; tú eres discípulo de este Señor, que hace tantos años que cursas su doctrina cuantos tienes de vida; mira la tuya y las faltas que tienes, y corrígelas todas porque no deshonres a tan santo maestro con los defectos de tu vida.

PUNTO II. Considera cuán santa era la vida de los apóstoles, pues enemigos conjurados no pudieron hallar qué calumniarlos, sino cosa tan leve cómo fue que no se lavaban las manos muchas veces cuando comían, como lo acostumbraban los judíos, y gózate de la santidad de los discípulos del Señor, y mira cuán pequeñas motas se reparan en los que le siguen, y pídele a Dios gracia para quitar de tu alma cualquiera imperfección por pequeña que sea.

PUNTO III. Considera el silencio y moderación de los discípulos que viéndose acusar calumniosamente en el tribunal de su santo maestro no se defendieron ni hablaron palabra en su favor, y por el mismo caso los defendió el Señor, volviendo por su honra, sacándolos más gloriosos del fuego de las calumnias como el oro del crisol; aprende a callar en las tuyas y a decir a Dios tu causa; que él volverá por tu honra y saldrás mejorado de sus manos; si sabes fiarte de ellas y confiar como debes en su amor y providencia.

PUNTO IV. Carga la consideración en la sentencia con que remata Cristo; conviene a saber, que no miremos a lo exterior del cuerpo, sino a lo interior del corazón, porque no es de provecho tener las manos lavadas en el agua si el corazón está manchado con los pecados; atiende a ti y mira cuánto cuidado pones en la cultura de tu cuerpo, y cuán poco atiendes a la de tu alma, siendo así que esta es la que importa y aquella no: acuérdate que eres discípulo de Cristo y que te ha de pedir cuenta de su doctrina, y mira cuál la darás de esta, y llora los descuidos pasados, y toma a pechos la enmienda de tu vida, pidiéndole gracia al Señor para hacer el aprecio que debes de tu alma y despreciar la hermosura vana de tu cuerpo.

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.