viernes, 30 de septiembre de 2022

DÍA 1. EXHORTACIÓN A REZAR EL ROSARIO

DÍA 1.

EXHORTACIÓN A LOS SACERDOTES, A LOS PECADORES, A LAS ALMAS DEVOTAS Y A LOS NIÑOS A REZAR EL ROSARIO

 

MES DE OCTUBRE  EN HONOR  A LA SANTÍSIMA VIRGEN,

REINA DEL SANTO ROSARIO

 

wOraciones para comenzar todos los días:

+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Poniéndonos en la presencia de Dios, saludemos a la Virgen María con el saludo del Arcángel San Gabriel, sabiendo que al alabar a la Virgen, glorificamos a la Santísima Trinidad:

 

1.-Dios te Salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

 

2.-Dios te Salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos ponemos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

 

3.-Dios te Salve, María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames, nuestros dones y carismas para que los perfecciones y todas nuestras necesidades para que las remedies, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

 

4.-Dios te Salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa Original. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

 

w Consideración diaria.

DÍA 1.

EXHORTACIÓN A LOS SACERDOTES, A LOS PECADORES, A LAS ALMAS DEVOTAS Y A LOS NIÑOS A REZAR EL ROSARIO

Del libro “El secreto admirable del Rosario”

de  San Luis María Grignion de Montfort

Ministros del Altísimo, predicadores de la verdad, clarines del Evangelio, permitidme que os presente la rosa blanca de este librito para introducir en vuestro corazón y en vuestra boca las verdades que en él se exponen sencillamente y sin aparato, para que vosotros mismos emprendáis la práctica santa del Rosario y gustéis sus frutos y para que prediquéis a los demás la excelencia de esta santa práctica y los convirtáis por este medio. El cielo es quien os la ha dado para convertir a los pecadores más endurecidos y los herejes más obstinados. Dios ha vinculado a ella la gracia en esta vida y la gloria en la otra. Los santos la han ejercitado y los Soberanos Pontífices la han autorizado.

A vosotros, pobres pecadores: si sois fieles en rezar el rosario devotamente hasta la muerte, a pesar de la enormidad de vuestros pecados, creedme: “Recibiréis una corona de gloria que no se marchitará jamás (1 Pe 5,4).” Aun cuando os hallaseis en el borde del abismo, o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo, aun cuando fueseis unos herejes endurecidos y obstinados como demonios, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados.

No llevaréis a mal, almas devotas, alumbradas por el Espíritu Santo, que os dé un pequeño rosal místico, bajado del cielo para ser plantado en el jardín de vuestra alma:  No despreciéis, pues, mi planta excelente y divina: plantadla en vuestra alma, adoptando la resolución de rezar el Rosario. Cultivadla y regadla rezando fielmente todos los días y haciendo buenas obras y veréis cómo este grano que parecía tan pequeño llegará a ser con el tiempo un árbol grande.

A vosotros niños, rezad por lo menos diariamente un tercio del Rosario con devoción, y será una linda corona de rosas que colocaréis en las sienes de Jesús y de María y mereceréis así ver a Jesús y a María: si no en esta vida, después de la muerte, durante la eternidad. Amén.

Sabios e ignorantes, justos y pecadores, grandes y pequeños, alaben y saluden día y noche con el Santo Rosario a Jesús y a María.



wOración para terminar todos los días:

 

Infinitas gracias te damos, Soberana princesa, por los beneficios que todos los días recibimos de tus liberales manos. Dígnate, ahora y siempre, tomarnos bajo tu poderoso amparo. Y para más obligarte a ello, te saludamos diciendo:

 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

***

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.

Glorioso Patriarca san José, ruega por nosotros.

Santos Ángeles Custodios, rogad por nosotros.

Todos los santos y santas de Dios, rogad por nosotros.

***

¡Querido hermano, no dejes de honrar en este día a la Santísima Virgen con el rezo del santo Rosario! Si te ha gustado esta meditación, compártelo con tus familiares y amigos.

*

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

 

Para rezar el rosario

Misterios gozosos (lunes y jueves) https://youtu.be/CAgyK7cQ3zQ

Misterios dolorosos (martes y viernes) https://youtu.be/94aYZr6Rbqo

Misterios gloriosos (miércoles, sábado y domingo) https://youtu.be/2kIWhrSCwKQ

 

Si se rezan los luminosos, se hacen los jueves: https://youtu.be/1kh4RWLIYBc

 

LA GRANDEZA DE MARÍA INMACULADA. MEDITACION 5. Ildefonso Rodríguez

30 de septiembre. San Jerónimo, confesor y docto de la Iglesia

 


30 de septiembre. San Jerónimo, confesor y docto de la Iglesia

Jerónimo, hijo de Eusebio, nació en Stridón (Dalmacia) en tiempo del emperador Constancio, y fue bautizado de adolescente en Roma, e instruido en las ciencias liberales en la escuela de Donato y de otros sabios. Por el deseo de conocimientos recorrió las Galias, teniendo relación con algunos varones versados en las Sagradas Escrituras, y transcribió varios de sus libros. Luego fue a Grecia donde, estando ya instruido en filosofía y retórica, se perfeccionó más con la amistad de ilustres teólogos. Fue discípulo predilecto de Gregorio Nazianceno, en Constantinopla, al cual debe, según propia confesión, su ciencia escriturística. Visitó luego, por devoción, los lugares de la infancia de nuestro Señor Jesucristo, y toda la Palestina. Este viaje le puso en relación con hebreos eruditos, sirviéndole de mucho, según él declara, para penetrar en el sentido de la sagrada Escritura.

Se retiró después a un desierto de Siria, dedicándose cuatro años al estudio de los libros sagrados y a meditar sobre la felicidad del cielo, mortificándose con abstinencias y maceraciones corporales y derramando lágrimas. Ordenado sacerdote por Paulino, Obispo de Antioquía, pasó a Roma, para tratar con el Papa Dámaso de las diferencias habidas entre algunos obispos de Paulino y Epifanio, y fue secretario del Papa en su correspondencia. Deseoso de volver a la soledad, regresó a Palestina, donde en el monasterio fundado en Belén, donde nació nuestro Señor Jesucristo, por Paula, noble matrona romana, adoptó un género de vida celestial. A pesar de las varias enfermedades y dolencias que le afligían, se sobreponía, entregándose a devotas ocupaciones y a la lectura y a la composición de sus escritos.

Acudían a él de todos los lugares, para la explicación de las cuestiones relativas a las sagradas Escrituras. Le consultaban con frecuencia sobre los pasajes más difíciles de los Libros sagrados el Papa Dámaso y San Agustín, fiados en su erudición, y en su dominio del latín, del griego, del hebreo y del caldeo, y en el conocimiento que tenía por sus lecturas, según atestigua San Agustín, de las obras de casi todos los escritores. Combatió a los herejes con escritos enérgicos, y se atrajo siempre el favor de los fervientes ortodoxos. Tradujo el Antiguo Testamento del hebreo al latín; corrigió, por orden de Dámaso, el Nuevo Testamento conforme a los manuscritos griegos, y comentó parte del mismo. Vertió al latín los escritos de multitud de sabios, e ilustró las ciencias cristianas con otras obras suyas. Llegado a una edad muy avanzada, siendo ilustre por su santidad y sabiduría, voló al cielo, en tiempo de Honorio. Sepultado primero en Belén, fue después trasladado a Roma, a la basílica de Santa María la Mayor.


Oremos.

Oh Dios, que para exponer las sagradas Escrituras te dignaste proporcionar a la Iglesia, como Doctor máximo, al bienaventurado Jerónimo, tu Confesor; haz, te rogamos, que, secundados por sus méritos, podamos practicar, con tu auxilio, lo que él enseñó de palabra y con las obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. R. Amén.

 

LA VIRGEN MARÍA RECIBIÓ TODAS LAS GRACIAS. San Jerónimo

CRISTO DESCONOCE EL DÍA DEL JUICIO EN PROVECHO NUESTRO. San Jerónimo

 

LA FE EN LA LEY CORROBORÓ LA FE EN EL EVANGELIO. San Jerónimo

JUAN APARECIÓ: NUESTRO DIOS EXISTÍA. San Jerónimo

CRISTO TIENE POR ESPOSA A LA IGLESIA, YO SOY SIMPLEMENTE EL AMIGO DEL ESPOSO. San Jerónimo

SÉ QUE EL VERBO SE HIZO CARNE. San Jerónimo

ENTRE EL ESTIÉRCOL NACE PARA LEVANTAR A QUIENES EN EL ESTIÉRCOL SE ENCONTRABAN. San Jerónimo

PAZ A QUIENES RECIBEN A CRISTO RECIÉN NACIDO. San Jerónimo

VEÍA A SU HIJO, PERO ERA EL HIJO DE DIOS. San Jerónimo

HOY NOS NACE EL SOL DE JUSTICIA. San JErónimo

EL EXCELSO DIOS, QUE DURANTE TANTO TIEMPO TRONÓ EN LOS CIELOS SIN SALVARNOS, AHORA QUE DEJA OÍR SUS VAGIDOS NOS TRAE LA SALVACIÓN. San Jerónimo

El clamor del corazón. San Jerónimo

LA FE, HUMILDAD Y PRUDENCIA DEL CENTURIÓN. San Jerónimo

LA LUZ BROTÓ PARA LOS RECTOS DE CORAZÓN. San Jerónimo

TODOS POR IGUAL RECIBEN EL PREMIO. San Jerónimo

ESTE SEMBRADOR QUE SIEMBRA ES EL HIJO DE DIOS. San Jerónimo

 

EL SEÑOR LAVA EL ERROR DE LOS OJOS DEL CIEGO. San Jerónimo

VUESTRAS ARMAS SON LOS AYUNOS, VUESTRA LUCHA ES LA HUMILDAD. San Jerónimo

Cuando leo el Evangelio y descubro allí el testimonio de la ley y los profetas, pongo mi atención solamente en Cristo. San Jerónimo

 

SU CARNE FUE TENTADA Y VENCE, Y EN ELLA VENCEMOS NOSOTROS. San Jerónimo

Se habían hecho dignos de la solicitud del Señor. San Jerónimo

EL NO CONOCIÓ PECADO. San Jerónimo

Cristo es la única voz: a él alaban, a él aclaman al unísono. San Jerónimo

Esa carne que posees es parte de mi carne, por tanto, sal del hombre. San Jerónimo

Tomad primero los pies del Salvador, lavadlos con vuestras lágrimas, secadlos con vuestros cabellos. San Jerónimo

POR LA PUERTA ENTRARÁN LOS JUSTOS. San Jerónimo

Sobre la sepultura del Señor. San Jerónimo

EL SEÑOR DE LAS VENGANZAS ACTÚO. San Jerónimo

LOS APOSTOLES NECESITABAN PURIFICACIÓN. San Jerónimo

CRISTO FUE CRUCIFICADO PARA REINAR. San Jerónimo

COMEREMOS LOS PANES AZIMOS DE LA SINCERIDAD. San Jerónimo

ESTE ES EL DÍA. San Jerónimo

LA SANTIDAD, SEÑOR, HERMOSEA TU CASA. San Jerónimo

EL CLAMOR DEL CORAZÓN. San Jerónimo

Los astros nos sirven a nosotros, y nosotros no servimos al Señor. San Jerónimo

EL ESPÍRITU SANTO. San Jerónimo

NOSOTROS CREEMOS EN LA TRINIDAD. San Jerónimo

DICHOSO QUIEN PENETRA EN LA SUSTANCIA DE ESE TRIGO. San Jerónimo

TENGAMOS HAMBRE DE CRISTO. San Jerónimo

EL SALVADOR SALE A NUESTRO ENCUENTRO. San Jerónimo

La fe verdadera no conoce intervalo; tan pronto se oye, cree, sigue. San Jerónimo

NO HAY SEGURIDAD EN EL EVANGELIO, SINO ESTÁ CONFIRMADO POR PEDRO. San JErónimo

CUANDO EL ESPÍRITU ESTÁ O NO ESTÁ EN NOSOTROS. San Jerónimo

NO TENÍA FRUTOS, PORQUE NO ESTABA EN EL CAMINO, SINO JUNTO AL CAMINO. San Jerónimo

SI VOSOTROS OS PORTÁIS DE TAL MANERA, MERECÉIS EL REINO DE LOS CIELOS. San Jerónimo

NADIE SE LE OPUSO, NADIE SE ATREVIÓ A ENFRENTÁRSELE, NADIE SE ATREVIÓ A RESISTIR AL HIJO, QUE DEFENDÍA A SU PADRE DE LA INJURIA. San Jerónimo

PREPAREMOS UN TABERNÁCULO PARA EL SEÑOR. San Jerónimo

Quien tenga soberbia, en vano posee las demás virtudes. San Jerónimo

IMITEMOS MEJORES EJEMPLOS. San Jerónimo

DESATA EL SEÑOR LA LENGUA, PARA QUE PRONUNCIE LA BUENA PALABRA. Pseudo-Jerónimo

NO OFREZCAS A CRISTO ÚNICAMENTE DINERO, SINO QUE TE OFREZCAS A TI MISMO. San Jerónimo

MANTIENE SU ANTIGUO NOMBRE, PARA QUE SE MANIFIESTE EL PODER DE DIOS. San JErónimo

'¡CUANTO MÁS LOS HOMBRES! San Jerónimo

LO BREVE Y CADUCO ABRA PASO A LO ETERNO. San Jerónimo

PARA LOS QUE AMAN NO HAY NADA DURO. San JErónimo

SOPORTARÉ RESIGNADO MIS SUFRIMIENTOS, PARA QUE SE ME CONCEDA LA GLORIA FUTURA. San Jerónimo

CON TODO EL ARDOR DEL ALMA. San Jerónimo

LOS ANGELES CUSTODIOS. San Jerónimo

LO LLAMA HIJO. San Jerónimo

HERMANOS DEL SEÑOR POR AFECTO. San Jerónimo

LA BLASFEMIA IRREMISIBLE. San Jerónimo

ENTONCES EL REY QUEDARÁ PRENDADO DE TU BELLEZA. San Jerónimo

LAS BIENAVENTURANZAS. Comentario de san Jerónimo

NOS SOSTIENE EL CONSUELO DE QUE EN BREVE VEREMOS A AQUELLOS POR QUIENES LLORAMOS. San Jerónimo

QUE NOS TOQUE TAMBIÉN A NOSOTROS JESÚS Y ECHAREMOS A ANDAR. San Jerónimo

FUE LLENA DE GRACIA. San Jerónimo

TOMEMOS, PUES, NOSOTROS, LAS PLUMAS DE LA PALOMA, A FIN DE QUE VOLANDO A LAS COSAS MÁS ALTAS PODAMOS HABITAR EN LAS RAMAS DE ESE ÁRBOL, COLOCAR NUESTROS NIDOS EN LAS VERDADES, Y HUYENDO DE LA TIERRA SUBIR CON PRONTITUD AL CIELO. San Jerónimo

CREERÁN LOS JUDÍOS, POR TANTO, PERO CREERÁN AL FIN DEL MUNDO. San Jerónimo

jueves, 29 de septiembre de 2022

DÍA 30. MIRA A JESÚS CRUCIFICADO

DÍA 30.

MIRA A JESÚS CRUCIFICADO

MEDITACIÓN PARA ALCANZAR HUMILDAD

 

Para comenzar cada día:

 

+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestro enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Ante Jesús Sacramentado, visitándolo en el Sagrario ya presencialmente, ya espiritualmente, digamos la siguiente oración compuesta por santa Teresita del Niño Jesús:

 

ORACIÓN PIDIENDO LA HUMILDAD.

Santa Teresita del Niño Jesús

Jesús, cuando eras peregrino en nuestra tierra, Tú nos dijiste: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón y vuestra alma encontrará descanso”. Mi alma encuentra en Ti su descanso al ver cómo te rebajas hasta lavar los pies a tus apóstoles. Entonces, me acuerdo de aquellas palabras que pronunciaste para enseñarme a practicar la humildad: “Os he dado ejemplo para que lo que he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis. El discípulo no es más que su maestro... Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica”. Yo comprendo, Señor, estas palabras salidas de tu corazón, manso y humilde, y quiero practicarlas con la ayuda de tu gracia.

Te ruego, divino Jesús, que me envíes una humillación cada vez que yo intente colocarme por encima de los demás. Yo sé bien, Dios mío, que al alma orgullosa tú la humillas y que a la que se humilla le concedes una eternidad gloriosa; por eso, quiero ponerme en el último lugar y compartir tus humillaciones, para tener parte contigo en el reino de los cielos.

Pero tú, Señor, conoces mi debilidad. Cada mañana hago el propósito de practicar la humildad, y por la noche reconozco que he vuelto a cometer muchas faltas de orgullo. Al ver esto, me tienta el desaliento, pero sé que el desaliento es también una forma de orgullo. Por eso quiero, Dios mío, fundar mi esperanza sólo en Ti. Para alcanzar esta gracia de tu infinita misericordia, te repetiré muchas veces: ¡Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo!

 

DÍA 30.

MIRA A JESÚS CRUCIFICADO

De la Práctica de la humildad, de S.S. el Papa León XIII

Ármate, pues, de un santo atrevimiento para que nadie te pueda abatir; alza los ojos y mira allá arriba a Jesús Crucificado, que, cargado con su cruz, te enseña el camino de la humildad y de la paciencia, que han recorrido ya muchos santos que reinan con Él en el cielo; mira cómo te anima a seguir su camino y el de los verdaderos imitadores de su virtud. Mira a los santos ángeles cómo ansían tu salvación, mira cómo te animan a que tomes la senda angosta, la única segura, la única que conduce al cielo y que nos hace ocupar esos lugares del paraíso que dejó vacíos la soberbia de los ángeles rebeldes. ¿No oyes cómo los bienaventurados proclaman por todo el paraíso que la única vía que les ha permitido gozar de esa gloria inmensa es la de las humillaciones y sufrimientos? Contempla cómo gozan y se alegran contigo por esos primeros deseos que has concebido de imitarlos; mira cómo te animan a no perder el ánimo. Ármate, pues, de fuerza y de valor para comenzar sin tardanza esa gran obra. Son palabras de Cristo, que “el reino de los cielos sufre violencia” (Mat. 11, 12). Dichoso tú y mil veces dichoso si, convencido de esto, tu primer pensamiento fuere practicar la humildad para merecer la eterna grandeza del Paraíso.

60.    Por último, reflexiona que nuestro divino Maestro recomendaba a sus discípulos que se confesaran inútiles siervos aun después de haber cumplido todo lo mandado (Luc. 17, 10). Así también tú, cuando con la mayor exactitud hayas practicado estas advertencias, deberás tenerte por siervo inútil y abriga firmemente la persuasión de que eres deudor de ello, no a tus fuerzas y a tus méritos, sino a la gratuita bondad e infinita misericordia de Dios y dale siempre gracias de tan gran beneficio con todo el afecto y toda la efusión de tu corazón. Finalmente, ruégale todos los días que se digne conservarte este tesoro hasta el último momento en que tu alma, libre de todos los lazos que la tenían sujeta a las criaturas, pueda dirigir su vuelo al seno de su Creador para gozar eternamente de la Gloria preparada para los humildes.

 

 

Para finalizar cada día

 

LETANÍAS DE LA HUMILDAD

Venerable Cardenal Merry del Val

 

Jesús manso y humilde de corazón, óyeme.

 

Del deseo de ser lisonjeado, líbrame Jesús

Del deseo de ser alabado, líbrame Jesús

Del deseo de ser honrado, líbrame Jesús

Del deseo de ser aplaudido, líbrame Jesús

Del deseo de ser preferido a otros, líbrame Jesús

Del deseo de ser consultado, líbrame Jesús

Del deseo de ser aceptado, líbrame Jesús

 

Del temor de ser humillado, líbrame Jesús

Del temor de ser despreciado, líbrame Jesús

Del temor de ser reprendido, líbrame Jesús

Del temor de ser calumniado, líbrame Jesús

Del temor de ser olvidado, líbrame Jesús

Del temor de ser puesto en ridículo, líbrame Jesús

Del temor de ser injuriado, líbrame Jesús

Del temor de ser juzgado con malicia, líbrame Jesús

 

Que otros sean más estimados que yo. Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse. Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros sean alabados y de mí no se haga caso. Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil. Jesús dame la gracia de desearlo

Que otros sean preferidos a mí en todo. Jesús dame la gracia de desearlo

Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda. Jesús dame la gracia de desearlo

 

Oración:

Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo. Amén.

***

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.

Glorioso Patriarca san José, ruega por nosotros.

Santos Ángeles custodios, rogad por nosotros.

Todos los santos de Dios, rogad por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.