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domingo, 2 de julio de 2023

EVANGELIO DEL DÍA: VE PRIMERO A RECONCILIARTE CON TU HERMANO


Forma Extraordinaria del Rito Romano

En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Si vuestra justicia no es más cumplida que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los mayores: No matarás, Y quien mate merece juicio. Pe­ro yo os digo aun más: quien se encoleriza con su hermano, merecerá juicio, y el que le llame raca, merecerá juicio del Sanedrín; quien le llame fatuo, merece la gehena del fuego. Si pues, al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí mismo tu ofrenda ante el altar, y ve primero a reconciliarte con tu hermano; y después volverás a presentar tu ofrenda. 

Mateo 5, 20-24

TEXTOS DE LA MISA V Domingo despues de Pentecostés / Dominica V Post Pentecosten

 
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domingo, 20 de noviembre de 2022

CUANDO OS INVADA EL DESEO DE PECAR, PENSAD EN EL TRIBUNAL DE JESUCRISTO. San Basilio Magno

 


CUANDO OS INVADA EL DESEO DE PECAR, PENSAD EN AQUEL TERRIBLE Y FORMIDABLE TRIBUNAL DE JESUCRISTO. San Basilio Magno

 

Lecciones del II Nocturno de Maitines

Último Domingo después de Pentecostés

 

Sermón de San Basilio Magno

sobre el Salmo treinta y tres.

Cuando os invada el deseo de pecar, pensad en aquel terrible y formidable tribunal de Jesucristo, donde Él estará sentado como juez en un trono prominente y elevado. Toda criatura comparecerá allí de pie y temblando en su gloriosa presencia; todos daremos cuenta de los actos de nuestra vida. Los que cometieron muchas maldades se verán rodeados de ángeles terribles y horrorosos, de mirada encendida, respirando fuego, mostrando por estos signos la crueldad de sus propósitos y de rostros sombríos, tenebrosos como la noche, reveladores de su amargura y del odio que profesan a los hombres.

Representaos una sima profunda, llena de espesísimas tinieblas; un fuego sin resplandor, apto para quemar, pero desprovisto de luz; una especie de gusanos venenosos, que devoran la carne sin tregua ni descanso, pero que nunca se sacian, produciendo por sus mordeduras dolores intolerables; y el más riguroso de todos los suplicios, el oprobio y la confusión sin fin. Temed todo esto, y servíos de este temor como de un freno para impedir que vuestras almas sean arrastradas al pecado por la concupiscencia.

Este temor del Señor es el que el Profeta prometió enseñar a los que quisieran escucharlo; no a los que se han alejado, sino a los que corren afanosos en busca de la salvación; no a los que se desentienden de las promesas, sino a los que por el bautismo de los hijos de adopción, se han reconciliado e incorporado al mismo Verbo. '‘Venid", acercaos a mí por las buenas obras “hijos míos”, que habéis merecido por la regeneración convertiros en hijos de la luz; “escuchad”, vosotros que tenéis abiertos los oídos del corazón; “os enseñaré el temor del Señor” del que acabamos de tratar en nuestro discurso.

EVANGELIO DEL DOMINGO: SABED QUE ÉL ESTÁ CERCA, A LA PUERTA

  ÚLTIMO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Forma Extraordinaria del Rito Romano
 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando veáis la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el lugar santo (el que lee que entienda), entonces los que vivan en Judea huyan a los montes, el que esté en la azotea no baje a recoger nada en casa y el que esté en el campo no vuelva a recoger el manto. ¡Ay de las que estén encintas o criando en aquellos días! Orad para que la huida no suceda en invierno o en sábado. Porque habrá una gran tribulación como jamás ha sucedido desde el principio del mundo hasta hoy, ni la volverá a haber. Y si no se acortan aquellos días, nadie podrá salvarse. Pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días. Y si alguno entonces os dice: “El Mesías está aquí o allí”, no le creáis, porque surgirán falsos mesías y falsos profetas, y harán signos y portentos para engañar, si fuera posible, incluso a los elegidos. Os he prevenido. Si os dicen: “Está en el desierto”, no salgáis; “En los aposentos”, no les creáis. Pues como el relámpago aparece en el oriente y brilla hasta el occidente, así será la venida del Hijo del hombre. Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres.
Inmediatamente después de la angustia de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna perderá su resplandor, las estrellas caerán del cielo y los astros se tambalearán. Entonces aparecerá en el cielo el signo del Hijo del hombre. Todas las razas del mundo harán duelo y verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria. Enviará a sus ángeles con un gran toque de trompeta y reunirán a sus elegidos de los cuatro vientos, de un extremo al otro del cielo. Aprended de esta parábola de la higuera: cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis todas estas cosas, sabed que él está cerca, a la puerta. En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
 
Mateo 24, 15-35
 
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domingo, 13 de noviembre de 2022

EL PUEBLO DE LOS GENTILES ES TAMBIÉN ESPIRITUALMENTE DE LOS HIJOS DE ABRAHÁN, Y ES LLAMADO PUEBLO DE ISRAEL. San Agustín

 

Lecciones del II Nocturno de maitines

 

4º domingo de noviembre

 

Del Libro "La Ciudad de Dios" de San Agustín, Obispo.

Libro 18, cap. 28.

El profeta Oseas tiene un lenguaje tan profundo que es difícil penetrarlo: pero algo tendré que citar de él en cumplimiento de mi promesa: “Y sucederá -dice- que donde se les habrá dicho a ellos: Vosotros no sois mi pueblo; se les dirá: Vosotros sois hijos del Dios vivo”. Estas palabras son una profecía de la vocación de los gentiles, que al principio no pertenecían a Dios; así las entendieron los mismos Apóstoles.

El pueblo de los gentiles es también espiritualmente de los hijos de Abrahán, y es llamado pueblo de Israel: “Y se congregarán en un solo pueblo los hijos de Judá y los de Israel, y se elegirán un solo caudillo y se levantarán de la tierra”. Tratar de explicar más este lenguaje profético, equivaldría a quitarle toda su fuerza. Acordémonos de la piedra angular y de las dos murallas, compuesta la una de judíos y la otra de gentiles, aquélla bajo el nombre de Israel, y ésta de Judá, apoyándose ambas en un mismo principado, y elevándose sobre la tierra.

De esos israelitas carnales que ahora no quieren confesar a Cristo, pero que creerán un día en Él, no ellos, sino sus hijos (los cuales, por esto, ocuparán al morir el lugar merecido), el Profeta dice: “Porque los hijos de Israel mucho tiempo estarán sin rey, sin caudillo, sin sacrificios, sin altar, sin sacerdocio y sin profecías”. ¿Quién no ve que tal es actualmente el estado de los judíos?


EVANGELIO DEL DOMINGO: ANIMO HIJA TU FE TE HA CURADO


XXIII DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, se acercó un personaje que se postró ante y le dijo; Mi hija acaba de morir. Pero ven, pon tu mano sobre ella, y vivirá. Jesús se levantó y lo acompañaba con sus discípulos. Entonces una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto. Porque se decía: Con sólo tocar su manto, me curaré. Jesús se volvió, y al verla le dijo: ¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado. Y desde aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y cuando vio a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo; ¡Fuera! La niña no está muerta, sino dormida. Y se reían de Él. Cuando echaron a la gente, entró Él, tomó la niña de la mano, y ella se levantó. Y se divulgó la noticia por toda aquella región.
Mt 9, 18-26
 

miércoles, 9 de noviembre de 2022

HIZO BIEN SUBIENDO A UN ÁRBOL, PORQUE ÉL DEBÍA CONVERTIRSE EN UN ÁRBOL BUENO QUE LLEVARA BUENOS FRUTOS. San Ambrosio


9 de noviembre

Dedicación de la Archibasílica del Salvador de Letrán

 

Homilía de maitines

 

Homilía de San Ambrosio, Obispo

Libro 8 sobre San Lucas, cerca del fin.

Habiendo oído hablar Zaqueo (hombre de baja estatura, esto es, de baja alcurnia y de pocos méritos como lo era el pueblo gentil) del advenimiento del divino Salvador, al cual los suyos no habían recibido, tenía grandes deseos de verle. Pero nadie ve fácilmente a Jesús; nadie que permanezca en la tierra puede ver a Jesús. Y por lo mismo que no podía apoyarse ni en los profetas ni en la ley; es decir, careciendo de toda gracia natural, sube a un sicómoro, como hollando con sus pies la vanidad de los judíos y corrigiendo los errores de su vida pasada. Y por lo mismo recibió a Jesús en lo interior de su morada.

Hizo bien subiendo a un árbol, porque él debía convertirse en un árbol bueno que llevara buenos frutos, y arrancado de un acebuche para ser injertado contra su naturaleza en un buen olivo debía llevar el fruto de la ley. Porque la ley entre los judíos era una raíz santa, pero tenía ramas inútiles; su gloria era vana, y el pueblo gentil se elevó sobre ellos por su fe en la resurrección, como por una cierta elevación corporal. Zaqueo, pues, estaba sobre el sicómoro y el ciego al borde del camino; el Señor espera a uno de ellos para usar de misericordia con él; al otro le ennoblece y le honra hospedándose en su casa; pregunta a uno para curarle y se invita Él mismo en casa del otro sin que éste le invitase. Sabía cuán abundante sería la recompensa que daría a su hospitalidad, y si no había oído la voz de Zaqueo invitándole, había visto ya los sentimientos de su corazón.

Para que no parezca que pronto prescindimos de aquel ciego por desprecio a los pobres, y pasamos al rico, aguardémosle, ya que también le aguardó el Señor; preguntémosle, ya que también le preguntó Cristo. Nosotros le preguntaremos porque no le conocemos. Él le interrogó porque le conocía. Nosotros le preguntamos a fin de saber cómo Jesús le preguntó a fin de que en el ejemplo de uno solo, conociéramos lo que se debe hacer para ver al Señor. Le preguntó a fin de que viésemos que nadie puede salvarse sin la confesión de la fe.

 

martes, 8 de noviembre de 2022

POBRES DE ESPÍRITU SON LOS HUMILDES Y TEMEROSOS DE DIOS. San Agustín

 


POBRES DE ESPÍRITU SON LOS HUMILDES Y TEMEROSOS DE DIOS. San Agustín

 

Homilía de San Agustín, Obispo.

Del Libro I sobre el Sermón de la Montaña.

Dichosos seréis, dijo, cuando los hombres por mi causa os maldijeren, y os persiguieren, y dijeren con mentira toda suerte de mal contra vosotros: alegraos y regocijaos, porque es muy grande la recompensa que os aguarda en los cielos. El que en la profesión de cristiano busque gozar de las delicias de este mundo y disfrutar de los bienes temporales, considere que nuestra felicidad es del todo interior, como lo afirma del alma que forma parte de la Iglesia una voz profética: En el interior está la principal gloria de la hija del Rey. Porque en cuanto a lo exterior, sólo se nos prometen maldiciones, persecuciones y calumnias; en premio de las cuales nos aguarda en el cielo una gran recompensa, cuyo gusto anticipado sienten ya en esta vida, en su corazón, los que sufren, y ya exclaman: Nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación ejercita la paciencia, y la paciencia la prueba, y la prueba la esperanza, esperanza que no burla; porque la caridad de Dios ha sido derramada en el interior de nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que se nos ha dado.

El fruto de estos sufrimientos no viene de haberlos experimentado, sino de haberlos padecido por el nombre de Cristo, y no sólo sin quejarse, sino con ánimo gozoso. No han faltado, en efecto, herejes, hombres que han engañado las almas llamándose cristianos, y han sufrido tribulaciones de este género, y no están, sin embargo, incluidos en esta recompensa, porque no se ha dicho únicamente: Bienaventurados los que padecen persecución, sino que se añade: Por la justicia. Ahora bien: faltando la verdadera fe, no puede haber justicia; porque “el justo vive de la fe”. Tampoco los cismáticos pueden prometerse participación alguna en este premio; porque tampoco es posible que exista la justicia allí donde falta la caridad. Y como, por otra parte, “la caridad para con el prójimo, no obra mal”, si la tuvieran, no se atreverían a despedezar el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.

Veamos qué dice: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. La Escritura, hablando sobre el apetito de los bienes temporales, dice: Todo es vanidad y presunción de espíritu. Presunción de espíritu significa soberbia y arrogancia. Se dice sobre los soberbios que están hinchados de espíritu, y con razón, porque el viento es llamado spiritus, como dice en un Salmo: Fuego, granizo, nieve, hielo, vientos procelosos (spiritus procellarum); nadie ignora que a los soberbios se les llama hinchados, como llenos de viento. Por esto dice el Apóstol: La ciencia hincha, pero la caridad edifica. Esta es la razón de considerarse pobres de espíritu a los humildes y temerosos de Dios, es decir, a los que no tienen este espíritu de hinchazón.