domingo, 13 de noviembre de 2022

EL PUEBLO DE LOS GENTILES ES TAMBIÉN ESPIRITUALMENTE DE LOS HIJOS DE ABRAHÁN, Y ES LLAMADO PUEBLO DE ISRAEL. San Agustín

 

Lecciones del II Nocturno de maitines

 

4º domingo de noviembre

 

Del Libro "La Ciudad de Dios" de San Agustín, Obispo.

Libro 18, cap. 28.

El profeta Oseas tiene un lenguaje tan profundo que es difícil penetrarlo: pero algo tendré que citar de él en cumplimiento de mi promesa: “Y sucederá -dice- que donde se les habrá dicho a ellos: Vosotros no sois mi pueblo; se les dirá: Vosotros sois hijos del Dios vivo”. Estas palabras son una profecía de la vocación de los gentiles, que al principio no pertenecían a Dios; así las entendieron los mismos Apóstoles.

El pueblo de los gentiles es también espiritualmente de los hijos de Abrahán, y es llamado pueblo de Israel: “Y se congregarán en un solo pueblo los hijos de Judá y los de Israel, y se elegirán un solo caudillo y se levantarán de la tierra”. Tratar de explicar más este lenguaje profético, equivaldría a quitarle toda su fuerza. Acordémonos de la piedra angular y de las dos murallas, compuesta la una de judíos y la otra de gentiles, aquélla bajo el nombre de Israel, y ésta de Judá, apoyándose ambas en un mismo principado, y elevándose sobre la tierra.

De esos israelitas carnales que ahora no quieren confesar a Cristo, pero que creerán un día en Él, no ellos, sino sus hijos (los cuales, por esto, ocuparán al morir el lugar merecido), el Profeta dice: “Porque los hijos de Israel mucho tiempo estarán sin rey, sin caudillo, sin sacrificios, sin altar, sin sacerdocio y sin profecías”. ¿Quién no ve que tal es actualmente el estado de los judíos?