LA
DEVOCIÓN A LOS SANTOS ÁNGELES: GRATA, EFICAZ Y CONSOLADORA.
Beato
Manuel Domingo y Sol
«La
devoción a los Santos Ángeles es una de las devociones más gratas, eficaces y
consoladoras que nos propone la Iglesia. Más grata: porque es muy dulce el
pensamiento que la fe nos ofrece de tener constantemente a nuestro lado, y
dispuesto a devolvernos una sonrisa cariñosa a cada una de nuestras miradas, a
uno de esos cortesanos del cielo, radiantes de luz y de gloria; y esto, lo
mismo entre el ruido de nuestras comunicaciones con el mundo, que cuando nos
encontramos en la soledad del campo o en el quieto retiro de nuestra
habitación, en las solitarias horas de la noche… Más eficaz: porque la
consideración de que nos está mirando, nos contiene, y es un escudo contra las
tentaciones. «¿Acaso te atreverías, dice San Bernardo, a hacer delante del
Ángel lo que no harías delante de mí?» La más tierna y consoladora: La
presencia de Dios nos inspira temor, aunque saludable; mas el pensamiento de
que tenemos este Guardián a nuestro lado, sin otro objeto que favorecernos,
hermano nuestro, y coherederos suyos, nosotros, del reino de los cielos, no
puede menos de infundirnos cierta libertad y confianza tiernísimas».
