DÍA
20
JESÚS
CLAVADO EN LA CRUZ
MES DE
OCTUBRE
EN HONOR DE LA
SANTÍSIMA VIRGEN
DEL ROSARIO
Por
la señal de la santa cruz…
ORACIÓN
INICIAL
Soberana
Reina de los cielos, abogada de los pecadores y consuelo de todos los
afligidos, que quisiste inspirar al gran Patriarca Santo Domingo de Guzmán, tu
fiel siervo, la devoción del Santísimo Rosario. Alcánzanos de tu Divino Hijo,
nuestro adorable Redentor, que hagamos este santo ejercicio con la mayor
piedad, atención y recogimiento, para que, por este medio, consigamos ser
durante toda nuestra vida incansables devotos del Santísimo Rosario. ¡Oh, Virgen
María, cuyas gracias y misericordias para con los que te invocan no se agotan
jamás! Haz que en estos días participemos de ellas con mayor abundancia, a fin
de que podamos cantar tus alabanzas en la gloria por toda una eternidad. Amén.
DÍA
20
JESÚS
CLAVADO EN LA CRUZ
Una
vez que los sayones hicieron en la cruz los agujeros para los clavos, mandaron
a nuestro Divino Salvador tenderse sobre ella. ¡Qué espectáculo aquel tan
doloroso! El Hijo de Dios desnudo en medio de aquella muchedumbre que le
insultaba sin cesar.
Los
sayones, dando martillazos sobre las manos y pies del Redentor. Los clavos,
despedazando aquellas carnes purísimas; María Santísima viendo y oyendo todo
esto. ¡Y todos los demás hombres, por quienes esto padecía, estabas tú también,
alma mía, atormentando a Jesús con tus pecados y tus infidelidades!
¿No
te avergüenzas de ello? ¿No te confundes y anonadas por el rubor que te causa
tanta maldad?
***
La
Virgen prometió a Santa Matilde que asistirá en la vida y en la hora de la
muerte a quienes recen diariamente tres Avemarías.
Avemaría (x3)
Oración
Final
Reina
del Santísimo Rosario,
esperanza
de los cristianos,
Madre
de Misericordia,
dulzura
de mi vida.
A
ti suspiro desterrado en este valle de lágrimas.
Ayúdame,
Señora, en mis trabajos;
defiéndeme
en los peligros;
esfuérzame
en los desmayos,
y
haz que por el rezo y meditación de tu Rosario
merezca
la gracia para esta vida
y
después, de la eterna dicha en el Cielo. Amén.
***
Nuestra
Señora del Rosario, ruega por nosotros.
Ave
María Purísima, sin pecado concebida.