viernes, 30 de octubre de 2026

31. DE LA GRAN DEVOCIÓN QUE EN ESPAÑA Y EN TODAS PARTES SE TIENE A SANTA TERESA. MES DE OCTUBRE CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE SANTA TERESA DE JESÚS

 


DÍA TRIGÉSIMO PRIMERO

DE LA GRAN DEVOCIÓN QUE EN ESPAÑA

Y EN TODAS PARTES SE TIENE A SANTA TERESA

MES DE OCTUBRE

CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE

SANTA TERESA DE JESÚS

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

DÍA TRIGÉSIMO PRIMERO

DE LA GRAN DEVOCIÓN QUE EN ESPAÑA

Y EN TODAS PARTES SE TIENE A SANTA TERESA

Si grande había sido la devoción que se tributaba a Santa Teresa de Jesús antes de ser incluida por la Iglesia en el catálogo de los Santos, imponderable fue el desarrollo que tomó desde su solemne canonización verificada en Roma por el Sumo Pontífice Gregorio XV, en el año de 1622.

Inmenso fue el júbilo que hubo en España con tal motivo, y como señales de él se celebraron solemnísimas fiestas religiosas y profanas en todo el Reino.

Los Reyes, Príncipes y Grandes de España visitaron su glorioso sepulcro en Alba de Tormes y se emprendieron numerosas peregrinaciones a los lugares donde nació y murió la insigne Virgen Carmelitana.

Muchos Soberanos y Príncipes de Europa pusieron el nombre de Teresa a las hijas que el Cielo les diera y enviaron ricos presentes al convento de Alba, donde está el santo cuerpo.

Los libros escritos por la Santa se hicieron tan populares, que apenas había persona de mediana instrucción que dejase de leerlos, y así hubo necesidad de traducirlos a todos los idiomas para que nadie se privase de admirar tanta sabiduría y galanura de estilo en medio de tanta sencillez y celestial doctrina.

El Rey Don Felipe IV, gran devoto de Santa Teresa, agradecido a la protección dispensada por la Santa a las armas españolas en Amberes, Bélgica, y en la recuperación de la ciudad del Salvador, en América, de acuerdo con las Cortes del Reino declaró solemnemente a Santa Teresa de Jesús Compatrona de las Españas, y, a fin de dar más valor y firmeza a esta declaración, solicitó del Sumo Pontífice Urbano VIII que la confirmase, a lo cual accedió benignamente Su Santidad por un Breve de 21 de julio de 1627, en el que se confirma la elección de Santa Teresa por Patrona de estos Reinos, sin perjuicio del antiguo patronato que sobre los mismos ya entonces existía del ínclito Apóstol Santiago.

En el año de 1812, cuando, con motivo de la invasión francesa en nuestra patria, hubo de retirarse a Cádiz el Rey Don Fernando VII, las Cortes allí reunidas, ante aquellas tristes y azarosas circunstancias, imploraron la protección de Santa Teresa de Jesús, reconociéndola como Patrona y Tutelar del Reino.

 

OBSEQUIO

Hagamos hoy, como último día del mes, el Acto de Consagración que va al final de estos Ejercicios, el cual fue compuesto por San Alfonso María de Ligorio, gran devoto de la Santa Madre.

 

MÁXIMA

En tiempo de tristeza y turbación no deje las buenas obras que solía hacer de oración y penitencia, porque el demonio procurará inquietarle para que las deje; antes tenga más que solía, y verá cuán presto el Señor le favorece.

 

ORACIÓN

Gloriosa Virgen Santa Teresa de Jesús: por el amor y devoción tan grande que siempre os han profesado los españoles y, por el aumento que en estos últimos tiempos ha tenido vuestro culto, os suplico, Santa mía, amparéis benigna a esta vuestra católica España, la libréis de toda clase de males e infortunios y hagáis que todos nosotros, vuestros devotos, os amemos más y más cada día, para que algún día merezcamos gozar con Vos de la eterna bienaventuranza. Amén.

 

 

***

Pídase la gracia particular que se quiere alcanzar en este mes por intercesión de santa Teresa de Jesús.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

 

ORACIÓN PARA TERMINAR

Santa Teresa de Jesús, Santa amadísima nuestra, oíd las fervientes súplicas que os dirigimos en el transcurso de este mes, consagrado a celebrar vuestras glorias y a ensalzar vuestras virtudes. Sed siempre para nosotros poderosísima Abogada; libradnos de las asechanzas del maligno espíritu, guiadnos por el sendero de la divina Ley, preservadnos del pecado, y, sobre todo, en nuestra última hora, cuando el Infierno haga el último esfuerzo para perdernos, salvadnos Vos, gloriosa Virgen, de la diabólica astucia, y conducid nuestras almas hacia aquella vida de arriba que es la vida verdadera. Amen.

 

Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros. (3)

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

 

 

ACTO DE CONSAGRACIÓN

A SANTA TERESA DE JESÚS

PARA EL ÚLTIMO DÍA DEL MES DE OCTUBRE

¡Oh Seráfica Virgen, amada esposa del Divino Verbo, Santa Teresa de Jesús!

Yo, N..., aunque indigno de ser siervo vuestro, animado, sin embargo, de vuestra bondad y del deseo de serviros, os elijo hoy, en la presencia de la Santísima Trinidad, de mi Ángel Custodio y de toda la Corte Celestial, por mi particular Madre, Maestra y Abogada, después de María Santísima, y propongo firmemente querer siempre serviros y hacer cuanto me sea posible para que seáis servida y honrada por todos.

Os suplico, pues, Seráfica Santa mía, por la sangre de vuestro Divino Esposo derramada por mí, que me recibáis en el número de vuestros devotos para perpetuo siervo vuestro.

Favorecedme en mis angustias y alcanzadme gracias para imitar desde hoy en adelante vuestras virtudes, caminando por el verdadero camino de la perfección cristiana.

Asistidme de un modo particular en la oración, y alcanzadme del Señor este don tan glorioso, que en vos fue tan grande, para que, amando y contemplando al Sumo Bien, no ofenda, ni aun ligeramente, con mis pensamientos, palabras y obras, vuestros ojos ni los de mi Dios.

Aceptad esta pequeña ofrenda en señal de mi servidumbre, asistiéndome en la vida, y particularmente en la hora de mi muerte.

Amén.