miércoles, 1 de mayo de 2024

APARÉCESE CRISTO EN EL MONTE DE GALILEA, A MÁS DE QUINIENTOS DISCÍPULOS. JUEVES DE LA IV SEMANA DE PASCUA

 


APARÉCESE CRISTO EN EL MONTE DE GALILEA, A MÁS  DE QUINIENTOS DISCÍPULOS.

JUEVES DE LA IV SEMANA DE PASCUA

 

MEDITACIONES PARA EL TIEMPO PASCUAL

DE LA OBRA “VIDA Y DOCTRINA DE JESUCRISTO” DEL P. NICOLÁS AVANCINI

 

ORACIÓN PARA COMENZAR

TODOS LOS DÍAS:

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Poniéndonos en la presencia de Dios, adoremos su majestad infinita, y digamos con humildad:

  

 “Omnipotente Dios y Señor y Padre mío amorosísimo, yo creo que por razón de tu inmensidad estás aquí presente en todo lugar, que estás aquí, dentro de mí, en medio de mi corazón, viendo los más ocultos pensamientos y afectos de mi alma, sin poder esconderme de tus divinos ojos.

    Te adoro con la más profunda humildad y reverencia, desde el abismo de mi miseria y de mi nada, y os pido perdón de todos mis pecados que detesto con toda mi alma, y os pido gracias para hacer con provecho esta meditación que ofrezco a vuestra mayor gloria… ¡Oh Padre eterno! Por Jesús, por María, por José y todos los santos enseñadme a orar para conocerme y conoceros, para amaros siempre y haceros siempre amar. Amén.”

 

Se meditan los tres puntos dispuestos para cada día.

 

JUEVES DE LA IV SEMANA DE PASCUA

APARÉCESE CRISTO EN EL MONTE DE GALILEA, A MÁS  DE QUINIENTOS DISCÍPULOS

 

1.- Los once Discípulos, pues, se fueron a Galilea a un monte (1). San Pablo dice (2) que fueron allá más de quinientos. Creo que movidos por la relación de las mujeres y de los demás que afirmaban había prometido Cristo darse a ver en Galilea. No restringió Cristo su caridad a solos pocos: extiéndela sí a todos. Comunica tú a todos tu afecto, no a un particular solo, En que hay mucho de sensual. 2. Los Apóstoles que habían visto a Cristo, avisan a los demás, para que también ellos participen de tanto bien. Lo que se te dió a tí, comunícalo sin envidia. 3. Considera los afectos y deseos de los que estaban .aguardando la vista del Señor.

2.- En donde les había señalado Jesús (3). Observa el divino Jesús el lugar que señaló, y el tiempo de su aparición, para cumplir fielmente su promesa. ¡Qué fiel es Dios en cumplir lo que promete! ¡Que poco fiel le eres tú!  ¡Cuántas cosas propones! ¡Qué pocas son las que cumples! ¡Qué infiel es el mundo, y que cuidadosamente le sirves!

3.- Y viéndole, le adoraron. Pero dudaron algunos (4). Es a saber, de aquellos que antes no le habían visto, aunque antes supieron de los otros todo lo que le había pasado. Tal es la dureza de nuestro corazón a las inspiraciones divinas. ¡Oh Señor! sacadme este corazón de piedra. Al principio la duda fue de pocos; más al fin la adoración fue de todos: ¿con que reverencia, humildad, amor y gozo? Sube tú al monte de virtud más alta, para merecer semejante consuelo.

 

(1) Matth., 28. (2) I Cor., 15. (3) Matth., 28. (4) Ibid.

 

ORACIÓN PARA FINALIZAR

TODOS LOS DÍAS:

Oración del papa Clemente XI

 

Creo, Señor, haz que crea con más firmeza;

espero, haz que espere con más confianza;

amo, haz que ame con más ardor;

me arrepiento, haz que tenga mayor dolor.

 

Te adoro como primer principio;

te deseo como último fin;

te alabo como bienhechor perpetuo;

te invoco como defensor propicio.

 

Dirígeme con tu sabiduría,

átame con tu justicia,

consuélame con tu clemencia,

protégeme con tu poder.

 

Te ofrezco, Señor,

mis pensamientos, para que se dirijan a ti;

mis palabras, para que hablen de ti;

mis obras, para que sean tuyas,

mis contrariedades, para que las lleve por ti.

 

Quiero lo que quieras,

quiero porque quieres,

quiero como lo quieres,

quiero hasta que quieras.

 

Señor, te pido que ilumines mi entendimiento,

inflames mi voluntad,

limpies mi corazón,

santifiques mi alma.

 

Que me aparte de mis pasadas iniquidades, rechace las tentaciones futuras, corrija las malas inclinaciones, practique las virtudes necesarias.

 

Concédeme, Dios de bondad,

amor a ti, odio a mí,

celo por el prójimo

y desprecio a lo mundano.

 

Que sepa obedecer a los superiores,

ayudar a los inferiores,

aconsejar a los amigos

y perdonar a los enemigos.

 

Que venza la sensualidad con la mortificación,

la avaricia con la generosidad,

la ira con la bondad,

la tibieza con la piedad.

 

Hazme prudente en los consejos,

constante en los peligros,

paciente en las contrariedades,

humilde en la prosperidad.

 

Señor, hazme atento en la oración,

sobrio en la comida,

constante en el trabajo,

firme en los propósitos.

 

Que procure tener inocencia interior,

modestia exterior,

conversación ejemplar

y vida ordenada.

 

Haz que esté atento a dominar mi naturaleza,

a fomentar la gracia,

servir a tu ley

y a obtener la salvación.

 

Que aprenda de ti qué poco es lo terreno,

qué grande lo divino,

qué breve el tiempo,

qué durable lo eterno.

 

Concédeme preparar la muerte,

temer el juicio,

evitar el infierno

y alcanzar el paraíso.

 

Por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

V/. Regina cæli, lætare; alleluia.

R/. Quia quem meruisti portare; alleluia.

V/. Resurrexit sicut dixit; alleluia.

R/. Ora pro nobis Deum; alleluia.

V/. Gaude et lætare, Virgo Maria; alleluia.

R/. Quia surrexit Dominus vere; alleluia.

 

Oremus:

Deus, qui per resurrectionem Filii tui Domini nostri Iesu Christi mundum lætificare dignatus es, præsta, quæsumus, ut per eius Genetricem Virginem Mariam perpetuæ capiamus gaudia vitæ. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

 

Fidélium ánimae per misericordiam Dei requiéscant in pace. R.Amen.

 

***

 

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.

Glorioso Patriarca san José, ruega por nosotros.

Santos Ángeles Custodios, rogad por nosotros.

Todos los santos y santas de Dios, rogad por nosotros.

 

***

¡Querido hermano, si te ha gustado esta meditación, compártela con tus familiares y amigos!

***

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

2 de mayo. SAN ATANASIO Y MEDITACIÓN SOBRE LAS PERSECUCIONES

2 de Mayo
SAN  ATANASIO, Obispo y Doctor


  Dichosos seréis cuando los hombres por mi causa
os maldijeren, y os persiguieren, y dijeren con
mentira toda suerte de mal contra vosotros.
(Mateo, 5,11).

San Atanasio, obispo de Alejandría, por tres veces fue depuesto de su sede episcopal por los arrianos; fue calumniado, desterrado y perseguido por cuatro emperadores. Volvió no obstante, a Alejan dría habiendo triunfado sobre los enemigos de la fe y, algún tiempo después, se fue al cielo a recibir la recompensa de 46 años de persecución sufridas por Jesucristo. Murió en el año 373. 

MEDITACIÓN SOBRE  LAS PERSECUCIONES

I. Dios permite que sus más fieles servidores sean probados por la persecución, sea para castigar los por alguna falta leve o para volverlos más vigilantes, sea para acrecentar su corona o impedir que la prosperidad los pierda. En las pruebas, Dios siempre busca su gloria y el bien de nuestras almas; no te quejes, pues, sino agradécele. Dios te envía males porque has despreciado bienes. Reconoce en sus golpes al que no reconociste en sus regalos. (San Cipriano).

II. En todas las acusaciones que se dirijan contra ti, mira si cometiste las faltas que se te reprochan. Si eres culpable, pide perdón a Dios; entristécete, no de haber sido acusado, sino de haber, con tus faltas, dado motivo a la acusación. Agradece a Dios de que se sirva de la mano de tu adversario para punzarte el absceso que tú hubieras ahogado.

III. Si eres inocente de la falta que se te imputa, si hasta eres perseguido por una acción buena, agradece a Dios, regocíjate de que te haga sufrir por la justicia. No te afanes en justificarte, tarde o temprano lo hará Dios. A menudo un padre hace castigar a sus hijos por intermedio de malos servidores, sin embargo prepara una prisión para éstos y reserva la herencia para aquellos. (San Agustín).   

La paciencia
Orad por los perseguidos a causa de su justicia.

ORACIÓN

Os suplicamos, Señor, escuchéis las oraciones que os dirigimos en la solemnidad de vuestro confesor pontífice San Atanasio, a fin de que los méritos y la intercesión de quien dignamente os ha servido nos obtengan el perdón de nuestros pecados. Por J. C. N. S. Amén.

 

¿POR VENTURA NO ES ESTE EL HIJO DEL ARTESANO? CATENA AUREA DE SAN TOMÁS DE AQUINO

1 de mayo

SAN JOSÉ ARTESANO

 

COMENTARIO AL EVANGELIO
DE LA CATENA AUREA DE SAN TOMÁS DE AQUINO

 

MATEO 13, 53-58          
Y cuando Jesús hubo acabado estas parábolas, se fue de allí. Y vino a su patria, y los instruía en la sinagoga de ellos, de modo que se maravillaban y decían: "¿De dónde este saber y maravillas? ¿Por ventura no es Este el Hijo del artesano? ¿No se llama su Madre María, y sus hermanos Santiago y José, Simón y Judas? ¿Y sus hermanas no están todas entre nosotros? ¿Pues de dónde a Este todas estas cosas?" Y se escandalizaban en El. Mas les dijo Jesús: "No hay Profeta sin honra sino en su patria y en su casa". Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos. (vv. 53-58)
 

San Jerónimo

El Señor, después de las parábolas en que habló al pueblo y que sólo comprendieron los Apóstoles, pasó a su patria a fin de hablar en ella con más claridad, y esto es lo que quiso dar a entender en las palabras: "Y cuando Jesús hubo acabado estas parábolas", etc.
 

San Agustín, de consensu evangelistarum, 2,42

El evangelista pasa de las parábolas a otra cosa, dándonos a entender de esta manera que no hay necesidad de seguir un orden riguroso en la exposición de los hechos. San Marcos ( Mc 4), lo que no hace San Mateo, a quien sigue San Lucas ( Lc 8), ha tejido la narración en tal forma que parece más probable que los acontecimientos se hayan desarrollado en el orden en que los ponen San Marcos y San Lucas. Tal es el hecho de Jesús durmiendo en la nave y el milagro de la expulsión de los demonios, cosas que interpone San Mateo y ha dejado en un orden diferente.
 

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,1

Nazaret es la población a quien Jesús llama su patria, no porque hiciera en ella muchos milagros (como diremos más abajo), puesto que en Cafarnaúm es donde los hizo, sino porque en ella es donde expuso su doctrina, que causó no menos admiración que los milagros.
 

Remigio

Y el Señor enseñaba en las sinagogas, donde se reunía mucha gente, porque El bajó del cielo a la tierra para salvar a muchos. Sigue: "De modo que se maravillaban y decían: ¿De dónde a Este este saber y maravillas?". La sabiduría se refiere a la doctrina y el poder a los milagros.
 

San Jerónimo

Maravillosa necedad la de los nazarenos. Se admiran de que la Sabiduría posea la sabiduría, y el Poder poder. Pero viene en seguida el error, porque miran ellos a Jesús como al hijo de un carpintero, por eso dicen: "¿Por ventura no es Este hijo de un artesano?".
 

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,1

En todo eran ellos insensatos, rebajándole por el oficio que tenía el que juzgaban era su padre, a pesar de que sabían por la historia antigua muchos ejemplos de hombres nobles cuyos padres eran de baja esfera. David fue hijo de un labrador, de Jesé; Amós, de un pastor, y él mismo fue también pastor. Precisamente por esto tenía más mérito, porque a pesar de la humildad de su padre hablaba cosas tan sublimes; lo cual da a entender con toda claridad que lo que El era, no era resultado de la educación humana, sino de la gracia de Dios.
 

San Agustín, en el ser. Dom. Infra oct. Epiph

El Padre de Cristo es el Artesano Dios, que ha fabricado a todo el mundo, dispuso el arca de Noé, comunicó a Moisés la orden del tabernáculo e instituyó el Arca de la Alianza. Artesano he dicho, porque allana las inteligencias robustas y quebranta los pensamientos orgullosos.
 

San Hilario, in Matthaeum, 14

Era Hijo de un Artesano que vence la resistencia del hierro por el fuego, disuelve todo el poder del siglo con el ardor de su juicio, da forma para utilidad del hombre a todo lo material, es decir, que hace servir a todas las criaturas en los distintos deberes a los que están destinadas y las hace concurrir a las obras de la vida eterna.
 

San Jerónimo

No es de extrañar que errando ellos con respecto al Padre, se equivoquen también con respecto a los hermanos. Por eso añade: "¿Por ventura no se llama su Madre María y sus hermanos Santiago y Joseph?", etc.
 

San Jerónimo, contra Helvidium, 14

Se llaman aquí hermanos del Señor a los hijos de su tía materna, María Cleofé, mujer de Alfeo y madre de Santiago y de Joseph. Esta María es también la madre de Santiago el Menor.
 

San Agustín, de consensu evangelistarum, 1,17

Nada tiene de extraño que los que tenían a José por padre del Señor llamaran hermanos de éste a todos los de la parentela de José y de María.
 

San Hilario, in Matthaeum, 14

Se empeñan en rebajar al Señor a causa de sus parientes, y aunque el brillo de su doctrina y de sus milagros los llenaba de admiración no podían persuadirse de que era Dios el que hacía todo esto en el hombre, y acuden al oficio del padre para ultrajarle. Entre tantas cosas magníficas como hacía, sólo se dejan arrebatar contemplando su humanidad y por eso dicen: "¿De dónde a este hombre todas estas cosas?".
 

Sigue: "Y se escandalizaban en El".
 

San Jerónimo

Este error de los judíos es la causa de nuestra salvación, y la condenación de los herejes. Consideraban como hombre a Jesucristo, en cuanto lo juzgaban únicamente como hijo de un artesano.
 

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,1

Pero mirad la mansedumbre de Cristo: no los ultraja, sino que les responde con mucha dulzura; y por eso sigue: "No hay profeta sin honra, sino en su patria y en su casa".
 

Remigio

Se llama a sí mismo profeta, nombre que había ya anunciado Moisés en estos términos: "Dios os levantará a un profeta de en medio de vuestros hermanos" ( Dt 18,15.18). Y es necesario tener presente, que no sólo Cristo, cabeza de todos los profetas, sino también Jeremías y Daniel y los demás profetas menores fueron más honrados y respetados entre los extraños que entre sus conciudadanos.
 

San Jerónimo

Porque es casi natural el que los ciudadanos tengan envidia a sus conciudadanos, ya que generalmente no miran lo que hacen en la actualidad y se fijan sólo en las fragilidades de su infancia, como si ellos para llegar a la edad madura no hubieran pasado por los mismos grados.

San Hilario, in Matthaeum, 14

Declara el Señor que el profeta está sin honra en su patria, porque El había de ser condenado en Judea a la sentencia de cruz y porque la fuerza de Dios está sólo en poder de los fieles. A causa de la incredulidad de los judíos se abstiene de hacer milagros entre ellos. Por eso sigue: "Y no hizo allí muchos milagros a causa de la incredulidad de ellos".
 

San Jerónimo

No porque no pudiera hacer muchos milagros entre aquellos incrédulos, sino para no condenar con sus muchos milagros la incredulidad de sus conciudadanos.
 

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 48,1

Y si le convenía que lo admiraran por sus milagros, ¿por qué no los hizo? Porque El no hacía milagros por pura ostentación, sino para utilidad de otros. Mas no resultando ninguna utilidad, despreció lo que le era personal, a fin de no aumentar la culpabilidad de ellos. ¿Y por qué hizo algunos? Para que no dijeran: indudablemente hubiéramos creído si hubiera hecho milagros.
 

San Jerónimo

También puede entenderse de otro modo, diciendo que despreciado Jesús en su casa y en su patria, esto es, en el pueblo judío, no quiso hacer más que unos cuantos milagros, a fin de que no fuesen completamente irresponsables. Todos los días está haciendo el Señor milagros asombrosos en las naciones mediante los apóstoles, no tanto para dar la salud a los cuerpos, cuanto a las almas.

 

 

 


EVANGELIO DEL DÍA: ¿No es el Hijo del Carpintero?

1 de mayo
San José Artesano, Esposo de la Santísima Virgen
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en su sinagoga. La gente decía admirada: «¿De dónde saca este esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?». Y se escandalizaban a causa de él. Jesús les dijo: «Solo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta». Y no hizo allí muchos milagros, por su falta de fe.
Mateo 13, 54-58
 
 
COMENTARIO AL EVANGELIO: