jueves, 2 de julio de 2026

3 de julio. EL ESCAPULARIO DEL CARMEN DE SAN JUAN BOSCO. MES DE JULIO EN HONOR A LA VIRGEN DEL CARMEN

 


3 de julio

EL ESCAPULARIO DEL CARMEN DE SAN JUAN BOSCO

 

MES DE JULIO

EN HONOR

A LA VIRGEN DEL CARMEN

 

Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Oración inicial

Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten tu sagrado Escapulario; por lo que su divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en este ejercicio consagrado a vuestra devoción (pídase la gracia), si conviene para su mayor honra y gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los ángeles, santos y justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo una y mil veces, diciendo:

3 Avemarías

 

3 de julio

EL ESCAPULARIO DEL CARMEN DE SAN JUAN BOSCO

De la obra “Prodigios del Escapulario” del P. Rafael María López-Melús.

 

El periódico "Il Correo d'ltalia" del 19 de mayo de 1929 relataba la exhumación del cuerpo de San Juan Bosco, en estos términos:

"Cuando todos los miembros invitados se hallaron presentes, se procedió a la piadosa ceremonia del reconocimiento de los restos de San Juan Basca. Monseñor Salotti, asistido de los Superiores salesianos y rodeado de los médicos y demás funcionarios, ordena que se proceda al descubrimiento del féretro.

Éste aparece muy pronto; la caja tiene color opaco a causa del tiempo y de la humedad, pero con el sello de seda perfectamente conservado y anudado.

Examinado atentamente, y viéndolo intacto, es levantada la tapa con toda precaución.

Aparece entonces la caja de zinc, que ha cedido algo por la acción del tiempo, sobre todo por los sitios soldados.

Toda ella está envuelta por un verdín oscuro que denuncia el carácter fúnebre del contenido. Ábrese la caja y aparecen los restos. Todos miran con ansiedad, llena de devoción.

Las manos, que son lo primero que vemos, están deformadas. El sagrado cadáver momificado, pero alrededor de sus labios persevera agradable la sonrisa que siempre fue tan propia del siervo de Dios.

Los vestidos están deshechos, y los ojos de todos los circunstantes se fijan con sorpresa en el santo Escapulario de la Virgen del Carmen y en el crucifijo, que permanecen limpios e intactos, como si hubiesen sido recién colocados sobre el pecho del Santo.

Los señores que rodean el sagrado féretro ábrense en dos alas para que el gentío que allí espera pueda desfilar por delante del santo y contemplar el sagrado Escapulario, incólume de toda corrupción.

Es aquél un tributo de veneración al cadáver y de amor a la Santísima Virgen, cuya protección sobre los sagrados restos se hace patente con la conservación milagrosa del Escapulario".

 

Oración final para todos los días

Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los días recibimos de vuestra benéfica mano; dignaos, Señora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra protección y amparo; y para más obligaros, os saludamos con una Salve:

 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

***

Querido hermano comparte este ejercicio con tus familiares y amigos para que muchos conozcan y amen a la Virgen.

***

Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

 

SALVE MARINERA

¡Salve!, Estrella de los mares,

de los mares iris,

de eterna ventura.

¡Salve!, ¡oh, Fénix de hermosura!

Madre del Divino Amor.

 

De tu pueblo, a los pesares

tu clemencia dé consuelo.

Fervoroso llegue al cielo

y hasta Ti, y hasta Ti,

nuestro clamor.

 

¡Salve!, ¡salve!,

Estrella de los mares.

¡Salve!, Estrella de los mares.

Sí, fervoroso llegue al cielo,

y hasta Ti, y hasta Ti,

nuestro clamor.

 

¡Salve!, ¡salve!,

Estrella de los mares,

Estrella de los mares,

¡Salve!

¡Salve!

¡Salve!

¡Salve!