3 de julio.
EL OBJETO DEL CULTO A LA PRECIOSA SANGRE
MES
A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE
DE JESÚS
ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS
Por la señal…
ORACIÓN INCIAL
Amabilísimo Jesús, bien infinito de las almas, Dios eterno e Hijo de Dios vivo des de la eternidad, salvador del hombre e hijo de María para redimirnos con el precio super abundante de vuestra vida y vuestra Sangre: mi alma se conmueve en la contemplación de vuestras inefables bondades, a la par que se abisma a la vista de su nada y de su cómo infinita ingratitud. Disteis vuestra vida temporal y vertisteis toda vuestra Sangre para redimir a esa mísera criatura, al paso que conocíais malograría yo ingrato esa misma Sangre, de la cual una sola gota infinitamente vale más que los cielos y mil mundos. Pero una misericordia tal indica lo que me amáis, y que sentís dulce complacencia en perdonar mis pecados. Ya no puedo resistir más a vuestras inspiraciones. Y en esta convicción, y sintiendo romperse de dolor mis entrañas, os digo de verdad que me pesa de haber pecado: pésame, amor mío, de haberos ofendido. Vivid y reinad en mí: purifíqueme más y más vuestra preciosísima Sangre, y el candor que me comunique, se eternice en la gloria. Amen.
3 de julio.
EL OBJETO DEL CULTO
A LA PRECIOSA SANGRE
El objeto principal del culto a la Preciosísima Sangre es la persona adorable de Jesús, el objeto secundario es su Sangre. La razón general es como para la devoción al Sagrado Corazón: la dignidad divina de Cristo, a quien pertenece esa Sangre; mientras que la razón especial para el culto de preciosa Sangre radica en el hecho de que Dios quiso que esa Sangre fuera el precio de nuestra redención.
Dios podría redimir a la humanidad incluso sin la Encarnación. Pero incluso después de decidir la Encarnación, Dios podría hacer hecho que fueran suficientes las primeras lágrimas del Niño Jesús o las pocas gotas de Sangre derramadas en el momento de la circuncisión.
La infinita Justicia, Sabiduría y Bondad que es Dios en cambio quiso que nuestra Redención estuviera condicionada al derramamiento de toda la Sangre del Hombre-Dios. Y fue en esa Preciosísima Sangre la que hizo agradables a Dios los sacrificios del Antiguo Testamento, figuras anticipatorias del verdadero Cordero que quita los pecados del mundo.
¡Ay de nosotros, si Jesús no hubiera venido a la tierra para redimirnos!
La Sangre de Cristo no sólo nos ha redimido, sino que también es la fuente de toda gracia, el precio de todo favor que nos viene de Dios.
¡Qué profunda gratitud y qué gran amor debemos sentir por este precioso tesoro del que todo nos es dado y del que podemos esperar todo bien!
PROPÓSITO
Meditar sobre la verdad de fe que ha sido comprado por Cristo al precio de su Sangre y que, por tanto, eres suyo y solo a él debes servir. ¿Estás viviendo para Jesucristo, o para el mundo, las criaturas y tus pasiones?
EJEMPLO
Francisca de la Madre de Dios, monja carmelita, un día, antes de recibir la Sagrada Comunión, se vio profundamente conmovida por estas palabras del libro de Apocalipsis: “Él nos amó y lavó nuestros pecados con su Sangre”. Inmediatamente después el Señor le dijo internamente. “He derramado mi Sangre por tus pecados y ahora vengo en la Sagrada Comunión para lavar las otras manchas que quedan en ti”. Y recibida la comunión, vio su alma cubierta con la Sangre de Jesús.
PARA FINALIZAR TODOS LOS DÍAS
Pídase la gracia que sea desea alcanzar por este ejercicio en honor a la Preciosa Sangre de Cristo. (Se expresa la petición).
Oremos también por las intenciones del Romano Pontífice y de la Iglesia, que son principalmente: la exaltación de la Iglesia Católica, el fin de las herejías, la propagación de la fe, la conversión de los pecadores, la verdadera concordia y paz entre las naciones y los demás bienes del pueblo cristiano. Con este fin, recemos: