viernes, 24 de julio de 2026

De la infinita liberalidad de Dios para con todos.

 


Sábado de la VIII semana después de Pentecostés

De la infinita liberalidad de Dios para con todos.

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

PARA EL TIEMPO DESPUÉS

DE PENTECOSTÉS

por el P. Alonso de Andrade,

DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

MEDITACION

Sábado de la VIII semana después de Pentecostés

De la infinita liberalidad de Dios para con todos.

 

PUNTO PRIMERO. Considera la liberalidad infinita de Dios, la cual consiste en dar a sus criaturas inmensos dones y gracias continuamente, sin debérselos, ni esperar retorno o interés alguno de ellos. Discurre por los dones de naturaleza y gracia que da Dios a todos, y por los que te ha dado a ti, y mira cuán liberal se ha mostrado y se muestra cada día, y en la obligación que te ha puesto de servir le y ser liberal con él; hazle muchas gracias por ello y renueva los propósitos de servirle.

 

PUNTO II. Considera la segunda cosa en que resplandece su liberalidad, que es en la calidad de los dones que da a los hombres; pues son tales, que solo un grado de gracia vale más que todos los tesoros del mundo, y llega su liberalidad a darse a sí mismo, a su Hijo y al Espíritu Santo, y su cuerpo y su sangre en sacrificio y en manjar, y últimamente en premio en la bienaventuranza para gozarle eternamente. Aprende a ser liberal con Dios, y a darle cuanto tuvieres y fueres, tu cuerpo, tu sangre, tu alma y todas tus potencias, para emplearlas en su santo servicio.

 

PUNTO III. Considera la tercera cosa en que resplandece su liberalidad, que es en dar a todos sin excepción alguna, igualísimamente, cuanto es de su parte; y aprende tú también a ser liberal con tus prójimos, no limitándote a estos ni a los otros por amor o pasión de algunos en particular.

 

PUNTO IV. La cuarta cualidad es que da sin deber ni esperar paga de las criaturas; que el que da lo que debe, o vende los dones por el retorno de ellos, no es liberal; esta grandeza de Dios has de ponderar contigo, y sacar propósitos firmes de ser muy liberal con Dios, no atándote a deudas de preceptos, sino obrando en su servicio obras de su peroración por sola su gloria, sin tener ojo a la retribución porque sea liberal contigo, al paso que tú lo fueres con él.

 

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones