domingo, 19 de julio de 2026

20 de julio. LA PRECIOSÍSIMA SANGRE Y EL BAUTISMO. MES A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

 


20 de julio.

LA PRECIOSÍSIMA SANGRE Y EL BAUTISMO

 

MES

A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

DE JESÚS

 

ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS

 

Por la señal…

 

ORACIÓN INCIAL

Amabilísimo Jesús, bien infinito de las almas, Dios eterno e Hijo de Dios vivo des de la eternidad, salvador del hombre e hijo de María para redimirnos con el precio super abundante de vuestra vida y vuestra Sangre: mi alma se conmueve en la contemplación de vuestras inefables bondades, a la par que se abisma a la vista de su nada y de su cómo infinita ingratitud. Disteis vuestra vida temporal y vertisteis toda vuestra Sangre para redimir a esa mísera criatura, al paso que conocíais malograría yo ingrato esa misma Sangre, de la cual una sola gota infinitamente vale más que los cielos y mil mundos. Pero una misericordia tal indica lo que me amáis, y que sentís dulce complacencia en perdonar mis pecados. Ya no puedo resistir más a vuestras inspiraciones. Y en esta convicción, y sintiendo romperse de dolor mis entrañas, os digo de verdad que me pesa de haber pecado: pésame, amor mío, de haberos ofendido. Vivid y reinad en mí: purifíqueme más y más vuestra preciosísima Sangre, y el candor que me comunique, se eternice en la gloria. Amen.

 

20 de julio.

LA PRECIOSÍSIMA SANGRE Y EL BAUTISMO

 

Del costado abierto de Jesús manaron las últimas gotas de su Sangre mezcladas con agua. Es la puerta a la vida divina que se abre: de aquí, proviene la eficacia de los sacramentos. Esa agua simboliza el sacramento del Bautismo, fuente que nos limpia del pecado y nos genera en la vida de la gracia.

¿Pero de dónde extrajo el agua tal poder para la purificación de nuestras almas? El abad Ruperto responde: «De la Preciosa Sangre que Jesús derramó por nosotros».

De la unión del agua con la Sangre del Redentor provienen los efectos que el Bautismo produce en el alma. Y estos son los efectos que el Bautismo produce en nosotros: nos genera en la vida de la gracia, nos hace hijos adoptivos de Dios, nos hace hermanos de Jesús, nos integra como miembros vivos de la Iglesia y nos hace herederos del cielo.

¡Cuán grande es la bondad de Jesús! ¡Cuán eficaz es su divina Sangre!

¿Sabemos, pues, cómo mantener esa vida de gracia que recibimos en el Bautismo? ¿O contaminamos nuestra alma, purificada por la Sangre de Jesús, con el pecado? ¿Recordamos en cada situación la gran dignidad que adquirimos al convertirnos en hijos de Dios?

Si somos hermanos de Jesús, si somos miembros de su Iglesia, si somos herederos del cielo... ¿qué mayor bien podemos desear en esta vida?

No pongamos, pues, nuestro corazón en las vanidades de este mundo, que tanto prometen y tan poco nos ofrecen; porque todo, excepto Dios, es vanidad de vanidades.

 

PROPÓSITO

Renueva tus promesas bautismales renunciando a Satanás, a sus obras y vanidades, a todas sus seducciones y haciendo profesión en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

EJEMPLO

El beato Serafino da Ascoli (S. XIII), monje capuchino, no contento con pasar noches enteras meditando en la Pasión de Jesús y semanas enteras sin comer por amor a Cristo, añadió también el sacrificio de su propia sangre. Para asemejarse más a su Señor, a menudo se flagelaba con tanta severidad que todo su cuerpo se convertía en una herida.

 

 

PARA FINALIZAR TODOS LOS DÍAS

Pídase la gracia que sea desea alcanzar por este ejercicio en honor a la Preciosa Sangre de Cristo. (Se expresa la petición).

Oremos también por las intenciones del Romano Pontífice y de la Iglesia, que son principalmente: la exaltación de la Iglesia Católica, el fin de las herejías, la propagación de la fe, la conversión de los pecadores, la verdadera concordia y paz entre las naciones y los demás bienes del pueblo cristiano. Con este fin, recemos:

 

LETANÍAS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO