domingo, 19 de julio de 2026

20 de julio SALE ILESO DE UN ACCIDENTE MORTAL

 


20 de julio

SALE ILESO DE UN ACCIDENTE MORTAL

 

MES DE JULIO

EN HONOR

A LA VIRGEN DEL CARMEN

 

Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Oración inicial

Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten tu sagrado Escapulario; por lo que su divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en este ejercicio consagrado a vuestra devoción (pídase la gracia), si conviene para su mayor honra y gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los ángeles, santos y justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo una y mil veces, diciendo:

3 Avemarías

 

A continuación se lee el relato tomado de la obra “Prodigios del Escapulario” del P. Rafael María López-Melús.

 

20 de julio

SALE ILESO DE UN ACCIDENTE MORTAL

De la obra “Prodigios del Escapulario” del P. Rafael María López-Melús.

 

Era el 29 de septiembre de 1930. Se estaba terminando el cupulín del crucero de la iglesia de los Carmelitas de Ayala (Madrid), debida al celo apostólico del Padre Juan Bautista Felíu Yagüe.

Estaba el citado Padre exhortando a los albañiles en lo más alto de la obra a que por amor a la Santísima Virgen del Carmen pusieran todo su empeño en terminar cuanto antes su iglesia, cuando pisó en falso en uno de los tablones del andamio, los cuales no estaban bien asegurados, y, sin darle tiempo a exclamar más que:

-"¡Madre mia del Carmen, ampárame!"

Fue rodando le tramo en tramo o de piso en piso del andamiaje, sin que el menor magullamiento ni la menor lesión le afectase, y cuando todos lo creían reventado o muerto, salió sonriente, y dirigiéndose al Sagrario, decía a voces:

-"¡Qué bueno eres, Jesús mío! ¡qué bueno eres, que quieres le termine esta casa a mi Madre querida!"

 

Oración final para todos los días

Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los días recibimos de vuestra benéfica mano; dignaos, Señora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra protección y amparo; y para más obligaros, os saludamos con una Salve:

 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

***

Querido hermano comparte este ejercicio con tus familiares y amigos para que muchos conozcan y amen a la Virgen.

***

Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

 

SALVE MARINERA

¡Salve!, Estrella de los mares,

de los mares iris,

de eterna ventura.

¡Salve!, ¡oh, Fénix de hermosura!

Madre del Divino Amor.

 

De tu pueblo, a los pesares

tu clemencia dé consuelo.

Fervoroso llegue al cielo

y hasta Ti, y hasta Ti,

nuestro clamor.

 

¡Salve!, ¡salve!,

Estrella de los mares.

¡Salve!, Estrella de los mares.

Sí, fervoroso llegue al cielo,

y hasta Ti, y hasta Ti,

nuestro clamor.

 

¡Salve!, ¡salve!,

Estrella de los mares,

Estrella de los mares,

¡Salve!

¡Salve!

¡Salve!

¡Salve!