miércoles, 8 de julio de 2026

9 de julio. LA PRECIOSÍSIMA SANGRE CONFIRMA LA FE. MES A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

 


9 de julio.

LA PRECIOSÍSIMA SANGRE CONFIRMA LA FE

 

MES

A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

DE JESÚS

 

ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS

 

Por la señal…

 

ORACIÓN INCIAL

Amabilísimo Jesús, bien infinito de las almas, Dios eterno e Hijo de Dios vivo des de la eternidad, salvador del hombre e hijo de María para redimirnos con el precio super abundante de vuestra vida y vuestra Sangre: mi alma se conmueve en la contemplación de vuestras inefables bondades, a la par que se abisma a la vista de su nada y de su cómo infinita ingratitud. Disteis vuestra vida temporal y vertisteis toda vuestra Sangre para redimir a esa mísera criatura, al paso que conocíais malograría yo ingrato esa misma Sangre, de la cual una sola gota infinitamente vale más que los cielos y mil mundos. Pero una misericordia tal indica lo que me amáis, y que sentís dulce complacencia en perdonar mis pecados. Ya no puedo resistir más a vuestras inspiraciones. Y en esta convicción, y sintiendo romperse de dolor mis entrañas, os digo de verdad que me pesa de haber pecado: pésame, amor mío, de haberos ofendido. Vivid y reinad en mí: purifíqueme más y más vuestra preciosísima Sangre, y el candor que me comunique, se eternice en la gloria. Amen.

9 de julio.

LA PRECIOSÍSIMA SANGRE CONFIRMA LA FE

 

En el Santo Bautismo, el Señor infundió en nuestras almas el precioso don de la fe y nos llamó de las tinieblas a su admirable luz. Nos concedió este precioso don, por encima de tantas otras almas que están lejos de la fe, fuera del arca de la salvación que es la Iglesia. El Bautismo es el don que nos hace hijos de Dios y nos llevará al paraíso si lo traducimos en buenas obras.

Para merecer este don y sellar las enseñanzas que había impartido con la palabra y el ejemplo, Jesús derramó su sangre.

La devoción a esta sangre divina conservará en nuestros corazones la fe recibida en el Bautismo, la nutrirá y la fortalecerá cada vez más. Los mártires encontraron la fuerza para dar su vida en defensa de la fe porque se sostenían al pensar que Jesús también había dado su vida para dar testimonio de las verdades que había enseñado. ¡Cuántos cristianos, hombres y mujeres, niños y adultos, vírgenes y matrimonios, han sacrificado sus vidas, inspirados por la fe en esa Sangre divina!

¿Y cómo podemos imitar estos ejemplos? ¿Somos consecuentes con la fe que profesamos? ¿O nos conformamos con una fe débil y moribunda, no nutrida por las buenas obras? ¿No somos, al menos a veces, como las vírgenes insensatas de las que habla el Evangelio, que sostenían la lámpara de la fe sin el aceite de la caridad?

 

PROPÓSITO

Recita el Credo despacio y con atención.

 

EJEMPLO

San Eleazaro, conde de Ariano Hirpino (Nápoles), fue probado por Dios con grandes tribulaciones. Despojado de sus posesiones y perseguido por infames calumnias, encontró la fuerza para soportarlo todo con heroica paciencia. Cuando su esposa le preguntó el secreto de tanta fortaleza, él respondió: «Cuando me sobreviene algo repugnante, me refugio en las llagas de Jesús, pienso en cuánto sufrió por mí y no me aparto de esos pensamientos hasta que en esas llagas y en esa Sangre siento que todo mi dolor se alivia y se consuela». Nacido en Provenza, murió a los cuarenta años en 1323 y fue enterrado en la ciudad francesa de Apt, junto a su esposa, la Beata Delfina.

 

 

PARA FINALIZAR TODOS LOS DÍAS

Pídase la gracia que sea desea alcanzar por este ejercicio en honor a la Preciosa Sangre de Cristo. (Se expresa la petición).

Oremos también por las intenciones del Romano Pontífice y de la Iglesia, que son principalmente: la exaltación de la Iglesia Católica, el fin de las herejías, la propagación de la fe, la conversión de los pecadores, la verdadera concordia y paz entre las naciones y los demás bienes del pueblo cristiano. Con este fin, recemos:

LETANÍAS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO