4 de julio
LA PRECIOSÍSIMA SANGRE
ES EL PRECIO DE LAS ALMAS
MES
A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE
DE JESÚS
ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS
Por la señal…
ORACIÓN INCIAL
Amabilísimo Jesús, bien infinito de las almas, Dios eterno e Hijo de Dios vivo des de la eternidad, salvador del hombre e hijo de María para redimirnos con el precio super abundante de vuestra vida y vuestra Sangre: mi alma se conmueve en la contemplación de vuestras inefables bondades, a la par que se abisma a la vista de su nada y de su cómo infinita ingratitud. Disteis vuestra vida temporal y vertisteis toda vuestra Sangre para redimir a esa mísera criatura, al paso que conocíais malograría yo ingrato esa misma Sangre, de la cual una sola gota infinitamente vale más que los cielos y mil mundos. Pero una misericordia tal indica lo que me amáis, y que sentís dulce complacencia en perdonar mis pecados. Ya no puedo resistir más a vuestras inspiraciones. Y en esta convicción, y sintiendo romperse de dolor mis entrañas, os digo de verdad que me pesa de haber pecado: pésame, amor mío, de haberos ofendido. Vivid y reinad en mí: purifíqueme más y más vuestra preciosísima Sangre, y el candor que me comunique, se eternice en la gloria. Amen.
4 de julio
LA PRECIOSÍSIMA SANGRE
ES EL PRECIO DE LAS ALMAS
El valor de una perla preciosa es calculado por el precio que se está dispuesto a pagar por tenerla; y cuanto más alto sea el precio, más preciosa será la perla.
Ahora, nuestra alma no ha sido comprada con oro o plata, sino con un precio invaluable, infinitamente más alto, es decir, con la Preciosísima Sangre que el Hijo de Dios ha derramado por nosotros durante su vida y especialmente en la cruz al final de su existencia terrena. ¡Cuán grande es la dignidad de nuestra alma!
Ya tan preciosa porque ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, se hace aún más preciosa por su redención, porque es redimida por Jesús al precio de su Sangre y de su vida. ¡Cuánto hemos costado al Señor!
De nada nos servirán los honores, las riquezas, los placeres si perdemos nuestra alma. Esto es lo más importante que debemos tratar en esta vida: salvar nuestra alma, por la que tanto sufrió Jesús para redimirla.
Nosotros también debemos saber sufrir con fortaleza y, si es posible, voluntariamente por su amor para salvarnos; de lo contrario no nos servirá de nada su Sangre. “Dios que te creó sin ti -dice San Agustín – no puede salvarte sin ti.”
PROPÓSITO
Recita una tercera parte del Rosario meditando los misterios dolorosos.
EJEMPLO
El Venerable Señor Caccinguerra, amigo y compañero de San Felipe Neri, era muy devoto de la Preciosa Sangre. Un día, mientras se lamentaba ante el pensamiento de que los paganos, los judíos y los musulmanes no podían aprovecharse de la Sangre del Salvador, nuestro Señor se le apareció con la Sangre brotando de su costado y le dijo: “Es para todos y para todos los que la quieren”.
Cuando San Felipe Neri estableció en Roma la visita a las siete iglesias, tenía la intención de ofrecer a los fieles la posibilidad de honrar las siete principales efusiones de la Sangre de Jesús y asignó una efusión especial de esa Sangre a cada una de esas siete iglesias.
PARA FINALIZAR TODOS LOS DÍAS
Pídase la gracia que sea desea alcanzar por este ejercicio en honor a la Preciosa Sangre de Cristo. (Se expresa la petición).
Oremos también por las intenciones del Romano Pontífice y de la Iglesia, que son principalmente: la exaltación de la Iglesia Católica, el fin de las herejías, la propagación de la fe, la conversión de los pecadores, la verdadera concordia y paz entre las naciones y los demás bienes del pueblo cristiano. Con este fin, recemos:
LETANÍAS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO