8 de julio
LA PRECIOSA SANGRE, FUENTE DE PAZ
MES
A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE
DE JESÚS
ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS
Por la señal…
ORACIÓN INCIAL
Amabilísimo Jesús, bien infinito de las almas, Dios eterno e Hijo de Dios vivo des de la eternidad, salvador del hombre e hijo de María para redimirnos con el precio super abundante de vuestra vida y vuestra Sangre: mi alma se conmueve en la contemplación de vuestras inefables bondades, a la par que se abisma a la vista de su nada y de su cómo infinita ingratitud. Disteis vuestra vida temporal y vertisteis toda vuestra Sangre para redimir a esa mísera criatura, al paso que conocíais malograría yo ingrato esa misma Sangre, de la cual una sola gota infinitamente vale más que los cielos y mil mundos. Pero una misericordia tal indica lo que me amáis, y que sentís dulce complacencia en perdonar mis pecados. Ya no puedo resistir más a vuestras inspiraciones. Y en esta convicción, y sintiendo romperse de dolor mis entrañas, os digo de verdad que me pesa de haber pecado: pésame, amor mío, de haberos ofendido. Vivid y reinad en mí: purifíqueme más y más vuestra preciosísima Sangre, y el candor que me comunique, se eternice en la gloria. Amen.
8 de julio
LA PRECIOSA SANGRE, FUENTE DE PAZ
El poder salvador de la Preciosa Sangre de Jesús fue vislumbrado y anunciado por los profetas. Siete siglos antes de la venida de Jesús, el profeta Isaías predijo que, en la plenitud de los tiempos, con la venida del Mesías, las almas se nutrirían con gozo interior de las aguas de dulzura que brotarían de las fuentes del Salvador.
Estas aguas son el consuelo celestial que proviene de la Preciosa Sangre de Jesús, sangre que fluye de tantas fuentes como sus santísimas llagas.
¡Qué anticipo del paraíso experimentan las almas que cultivan una devoción sincera y constante a la divina Sangre de Jesús!
Estas almas poseen el tesoro de la gracia santificante que se obtiene al participar en los santos Sacramentos; experimentan paz interior, y los ángeles y su Reina, María Santísima, las contemplan con amorosa mirada.
Entonces experimentan una alegría aún mayor: la esperanza del cielo, que saben que un día disfrutarán gracias a los méritos obtenidos por la Sangre de Jesús.
¡No nos privemos de las alegrías celestiales que este bálsamo sanador trae a nuestros corazones!
PROPÓSITO
Repita la siguiente breve oración varias veces a lo largo del día: «Dios mío, te ofrezco todas las Misas que se celebran hoy en el mundo por los pecadores que sufren y que morirán hoy. Que la Preciosísima Sangre de Jesús Redentor les obtenga misericordia y salvación».
EJEMPLO
La devoción de San Felipe Neri a la Preciosísima Sangre de Jesús era única. Al celebrar la Santa Misa, vertía una gran cantidad de vino en el cáliz para que las Sagradas Especies permanecieran más tiempo en su interior, y se observó que muchas veces, después de la consagración, el cáliz aparecía lleno de verdadera Sangre. Por lo tanto, no es de extrañar que al comulgar bebiera ese vino consagrado con tal afecto que derramaba abundantes lágrimas de conmoción y consuelo.
PARA FINALIZAR TODOS LOS DÍAS
Pídase la gracia que sea desea alcanzar por este ejercicio en honor a la Preciosa Sangre de Cristo. (Se expresa la petición).
Oremos también por las intenciones del Romano Pontífice y de la Iglesia, que son principalmente: la exaltación de la Iglesia Católica, el fin de las herejías, la propagación de la fe, la conversión de los pecadores, la verdadera concordia y paz entre las naciones y los demás bienes del pueblo cristiano. Con este fin, recemos:
LETANÍAS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO