jueves, 23 de julio de 2026

24 de julio. NACE MUERTO UN NIÑO Y LO RESUCITA. MES A LA VIRGEN DEL CARMEN

 


24 de julio

NACE MUERTO UN NIÑO Y LO RESUCITA

 

MES DE JULIO

EN HONOR

A LA VIRGEN DEL CARMEN

 

Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Oración inicial

Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten tu sagrado Escapulario; por lo que su divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre suya, te suplico me alcances de tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en este ejercicio consagrado a vuestra devoción (pídase la gracia), si conviene para su mayor honra y gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los ángeles, santos y justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo una y mil veces, diciendo:

3 Avemarías

 

24 de julio

NACE MUERTO UN NIÑO Y LO RESUCITA

De la obra “Prodigios del Escapulario” del P. Rafael María López-Melús.

 

Refiere el mismo Daniel de la Virgen María que, en un pueblecito de Holanda, se había fundado, el día de la Presentación de nuestra Señora, una cofradía del Carmen.

Al siguiente día, Micaela Poller, esposa de Francisco Boucher, daba a luz un infante con todas las señales de muerto.

Consternados el padre, parientes, amigos y conocidos por tal fatalidad, traspasado su corazón de dolor, pues no daba indicio ninguno de vida, y no queriendo por otra parte afligir el corazón de su esposa con semejante noticia, recurrieron a un artilugio piadoso, que les sugería su fe acrisolada y su confianza en el valimiento y protección de la Virgen Santísima. Fue que, obsequiándola y solemnizándola con la erección de su devota Cofradía, juzgaron, y no sin razón, hallarla propicia para solicitar de su clemencia el favor o la gracia que esperaban obtener de su maternal corazón.

No salieron defraudadas sus esperanzas, pues el niño, que durante casi todo aquel día había estado sin movimiento alguno vital, tan pronto como lo pusieron a los pies de la Virgen del Carmen y le echaron sobre su cuerpecito el bendito Escapulario, comenzó a dar indicios de vida. Mas al cantarse a nuestra Santísima Madre una Misa solemne y llegar a aquellas palabras del Prefacio "Te rogamos que, con las angelicales voces, sean admitidas las nuestras", reconociendo María por suyo al que sobre su pecho ostentaba el Santo Escapulario, comenzó a dar ciertísimas señales de vida en sus lloros y en todos sus movimientos.

Llamaron al párroco y le administró el sacramento del Bautismo, rindiendo todos, juntamente con sus agradecidos padres, las más fervientes acciones de gracias a la Santísima Virgen, que así manifestaba su piedad para con ellos.

 

Oración final para todos los días

Infinitas gracias os damos, soberana Princesa, por los favores que todos los días recibimos de vuestra benéfica mano; dignaos, Señora, tenernos ahora y siempre bajo vuestra protección y amparo; y para más obligaros, os saludamos con una Salve:

 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

***

Querido hermano comparte este ejercicio con tus familiares y amigos para que muchos conozcan y amen a la Virgen.

***

Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

 

SALVE MARINERA

¡Salve!, Estrella de los mares,

de los mares iris,

de eterna ventura.

¡Salve!, ¡oh, Fénix de hermosura!

Madre del Divino Amor.

 

De tu pueblo, a los pesares

tu clemencia dé consuelo.

Fervoroso llegue al cielo

y hasta Ti, y hasta Ti,

nuestro clamor.

 

¡Salve!, ¡salve!,

Estrella de los mares.

¡Salve!, Estrella de los mares.

Sí, fervoroso llegue al cielo,

y hasta Ti, y hasta Ti,

nuestro clamor.

 

¡Salve!, ¡salve!,

Estrella de los mares,

Estrella de los mares,

¡Salve!

¡Salve!

¡Salve!

¡Salve!