domingo, 30 de noviembre de 2025

3. TOTAL RENDIMIENTO DE LA RAZÓN A DIOS: PRIMER DON DE LA INMACULADA. NOVENA A LA INMACULADA VIRGEN MARÍA, PATRONA DE ESPAÑA

DIA TERCERO

Del rendimiento absoluto de la razón a Dios, primer don de la Concepción Inmaculada

 

NOVENA

A LA INMACULADA VIRGEN MARÍA,

PATRONA DE ESPAÑA

Rdo. Dr. D. Félix Sardá y Salvany, Pbro

 

Por la señal de la santa cruz…

 

ORACIÓN PREPARATORIA PARA CADA DÍA

A vuestros pies acudo y a la sombra bendita de vuestro altar, soberana Reina de los cielos y Madre mía Inmaculada, para considerar vuestras grandezas y contemplar a par de ellas mi propia miseria y pequeñez. Hijo soy, que no desea para formar su corazón, más que mirarse en tal Madre; discípulo soy, que no necesita para salir aprovechado, más que prestar atento oído a tal Maestra. Por ambos conceptos vengo a Vos y a Vos llamo, y en Vos confío.

Doliéndome ante todo de mis culpas, y pidiendo perdón de ellas a la divina Bondad por mí tantas veces ofendida, siéntome ya menos indigno de parecer ante vuestra presencia, y más alentado para que bondadosa me recibáis.

Sea por los méritos y gracia del Corazón amorosísimo de Jesús, y por la intercesión y valimiento de vuestro virginal Esposo y Protector mío San José. Así sea.

 

Se lee y medita lo dispuesto para cada día. 

 

DIA TERCERO

Del rendimiento absoluto de la razón a Dios, primer don de la Concepción Inmaculada

Fue el primer don y fruto de la original integridad de nuestra Madre Inmaculada la absoluta sumisión de su razón a la de Dios, siendo desde el primer instante su inteligencia vivo y purísimo reflejo de aquella suma verdad y sabiduría. Así brilló su Concepción entre esplendores de luz jamás enturbiada ni eclipsada por nubes de error o vapores de corrupción.

Nosotros, nacidos en tinieblas y propensos al error, y si no ciegos, por lo menos miopes o cecucientes en lo que más importa a nuestra salvación, tenemos, no obstante, merced a la bondad de Dios, tesoros de indeficiente y clarísima luz del cielo, traída a la lobregueces de este valle de pecado por la revelación de Jesucristo. Nuestra natural cortedad de vista ha sido misericordiosamente suplida y reforzada por sobrenatural auxilio, con que ha proveído el cielo a tal necesidad. Es el hombre quien, ciego voluntario y además presuntuoso y pagado de sus cortos alcances, cierra sus ojos a ese foco poderoso de claridad divina, y prefiere ir a tientas por los escollos del mundo, guiado únicamente por los fuegos fatuos de su razón caprichosa. No nos ha dejado a obscuras y en la cruel incertidumbre de lo que más nos interesa la divina Bondad; somos nosotros los que nos condenamos a perpetua noche, rehusando guiar nuestros pasos por ese Faro del cielo. Indóciles para con la divina autoridad, desconfiados y recelosos de sus enseñanzas, obstinados en no ceder a su ascendiente, nos rendimos no obstante a cualquier soplo de nueva doctrina que nos prediquen falsos apóstoles y que por un momento halague, con el pomposo nombre de ciencia, nuestra curiosidad de niños. ¡Oh! ¡cuántas faltas en nuestra vida, contra la fidelidad que debemos por el Bautismo a la autoridad de Dios y de su Iglesia! ¡cuán ruines condescendencias con los más o menos embozados enemigos de ella! ¡cuán arrimados andamos tal vez a opiniones y máximas, que si no son abiertamente racionalistas, frisan, no obstante, con el Naturalismo y Racionalismo, que son la oposición directa a la fe!

          Librad, Señora, a nuestra alma de esos lazos que sin cesar y por todas partes tiende hoy día la serpiente enemiga a la docilidad de vuestros hijos, robándolos a la obediencia absoluta e incondicional al dogma católico y máximas de los Santos. Sean nuestro corazón y entendimiento para con la Iglesia, como entendimiento y corazón de niño que no sabe ni puede dudar de la veracidad de su madre, sólo porque lo es.

Medítese unos minutos lo anterior, y récese luego tres Avemarías a la Virgen Inmaculada, pidiéndole la gracia especial que se desea alcanzar por su valimiento.

 

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Breves han sido, Madre mía, los instantes que a vuestros pies me ha permitido en grata visita y conversación la Bondad divina. Sean, Señora, para mi bien, mejoramiento de mi vida, nuevo ardor en vuestro servicio, mayor fidelidad a las santas inspiraciones, más firmeza en perseverar, mayores consuelos en mi última hora.

Ruégoos, Madre mía, pues lo sois de mi Hermano mayor y primogénito Cristo Jesús, hagáis con vuestro patrocinio duraderos en mí estos afectos de devoción, eficaces mis resoluciones, entera mi voluntad, prácticos mis deseos.

Así lo espero por los méritos infinitos del Divino Corazón y por las súplicas de vuestro castísimo Esposo San José. Así sea.

 

SÚPLICAS A MARÍA INMACULADA

POR LAS NECESIDADES DE ESPAÑA

Y DEL MUNDO ENTERO

Reina concebida sin pecado original, rogad a Dios (*)

Virgen, Patrona del Papa, (*)

Virgen, Patrona de las Españas,

Por el triunfo de la Iglesia y conversión de sus enemigos,

Por la vida, bienestar y libertad de nuestro amadísimo Pontífice,

Por la felicidad y libertad de la Iglesia en nuestra Patria,

Por la santificación y trabajos apostólicos de su clero,

Por el desarrollo y espíritu de tranquilidad y perfección de las Órdenes religiosas,

Por el aumento de la propaganda de los impresos católicos,

Por el aumento y frutos de las Asociaciones católicas de apostolado seglar y piadosas,

Por la santidad del matrimonio y de la familia cristiana,

Por la pureza católica de nuestra enseñanza pública,

Por el esplendor de nuestro culto y sostén de sus ministros,

Por la destrucción de las Sociedades enemigas de Jesucristo,

Por el cristiano acierto de los gobernantes,

Por las infelices víctimas de las sectas, enemigas de Dios y de la Iglesia,

Por las clases trabajadoras expuestas a las seducciones de la impiedad,

Por los niños cristianos, esperanza del porvenir de nuestra patria,

Por los Centros catequéticos,

Por las instituciones de beneficencia según la ley de Dios,

Por la unión de todos los corazones en el Sagrado Corazón,

Por el aumento del culto del Sagrado Corazón de Jesús,

Para que siga siendo perpetuamente nuestra España la nación más devota de María y la más adicta al Pontificado,

Por todos los que oran, sufren y trabajan por nuestra santa fe,

María, concebida sin pecado original, rogad a Dios que nos libre de todo mal.

María, concebida sin pecado original, rogad a Dios que nos libre de todo mal.

María, concebida sin pecado original, rogad a Dios que nos libre de todo mal.

 

ORACIÓN

¡Oh Dios poderoso, que nos habéis dado por Madre nuestra a vuestra dulcísima Madre, y que muy en particular la habéis hecho Patrona de España en el misterio de su Inmaculada Concepción! Con el más profundo gemido de nuestro corazón os suplicamos miréis bondadosamente, por sus méritos, a nuestra patria, conservando perpetuamente en ella el tesoro de la fe y de la moral de Jesucristo, y la adhesión sin límites a la santa Iglesia católica, apostólica, romana. Amén.

 

Ave María Purísima, sin pecado concebida.