miércoles, 30 de septiembre de 2026

DÍA 1. LA HUMILDAD DE MARÍA. MES DE OCTUBRE EN HONOR DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROSARIO

 


DÍA 1

LA HUMILDAD DE MARÍA

 

MES DE

OCTUBRE

EN HONOR DE LA

SANTÍSIMA VIRGEN

DEL ROSARIO

 

Por la señal de la santa cruz…

 

ORACIÓN INICIAL

Soberana Reina de los cielos, abogada de los pecadores y consuelo de todos los afligidos, que quisiste inspirar al gran Patriarca Santo Domingo de Guzmán, tu fiel siervo, la devoción del Santísimo Rosario. Alcánzanos de tu Divino Hijo, nuestro adorable Redentor, que hagamos este santo ejercicio con la mayor piedad, atención y recogimiento, para que, por este medio, consigamos ser durante toda nuestra vida incansables devotos del Santísimo Rosario. ¡Oh, Virgen María, cuyas gracias y misericordias para con los que te invocan no se agotan jamás! Haz que en estos días participemos de ellas con mayor abundancia, a fin de que podamos cantar tus alabanzas en la gloria por toda una eternidad. Amén.

 

DÍA 1

LA HUMILDAD DE MARÍA

Hallábase María Santísima recogida en su aposento, pidiendo por la redención del género humano, cuando un paraninfo celestial desciende hasta Ella y la saluda con las siguientes palabras: «Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú entre las mujeres». María Santísima se llena de asombro ante esta salutación. No podía concebir que un ángel del Señor la saludara con tanta veneración y respeto, prodigándole al mismo tiempo tantos y tan grandes elogios.

Esto sucede siempre a las almas humildes, las cuales, cuanto más se confunden y anonadan, tanto más se extrañan de que Dios se acuerde de ellas para ensalzarlas ante los ojos de los hombres.

¿Te sucede a ti esto también, alma mía, cuando Dios o los mismos hombres te prodigan por cualquier medio grandes elogios? Si así no lo haces, júzgate la más desgraciada de todas las criaturas, pues te falta la virtud de la humildad. Ten presente que todo el que se ensalza en este mundo será humillado y abatido en el otro.

 

***

La Virgen prometió a Santa Matilde que asistirá en la vida y en la hora de la muerte a quienes recen diariamente tres Avemarías.

Avemaría (x3)

 

Oración Final

Reina del Santísimo Rosario,

esperanza de los cristianos,

Madre de Misericordia,

dulzura de mi vida.

A ti suspiro desterrado en este valle de lágrimas.

Ayúdame, Señora, en mis trabajos;

defiéndeme en los peligros;

esfuérzame en los desmayos,

y haz que por el rezo y meditación de tu Rosario

merezca la gracia para esta vida

y después, de la eterna dicha en el Cielo. Amén.

***

Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.