viernes, 18 de septiembre de 2026

DÍA 6. PADRE PÍO, SUFRIR CON JESÚS Y COMO JESÚS. NOVENA EN HONOR AL GLORIOSO PADRE PÍO DE PIETRELCINA

 


DÍA 6

PADRE PÍO, SUFRIR CON JESÚS Y COMO JESÚS

NOVENA

EN HONOR

AL GLORIOSO PADRE PÍO

DE PIETRELCINA

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

 

ORACIÓN INICIAL

PARA TODOS LOS DÍAS

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, en quien creo, espero y amo. Os adoro profundamente, bendigo vuestra misericordia y confundido por mi ingratitud, arrepentido de mis pecados, pido perdón y propongo confiando en vuestra gracia y ayudado por la intercesión del glorioso San Pío de Pietrelcina, corresponder a vuestro amor con el mío imitando tan gran ejemplo que me has dado con su vida, enseñanzas, ejemplos y virtudes.

Ofrezco esta novena a mayor gloria de Dios para la salvación de las almas, la conversión de los pecadores y la mía propia.

Y tú, glorioso Santo Padre Pío, defiéndeme de los enemigos de mi salvación e intercede por mis necesidades, obligaciones e intenciones. Amén.

 

♦ Se lee lo propio de cada día.

DÍA 6

PADRE PÍO, SUFRIR CON JESÚS Y COMO JESÚS

Para comprender la vida de san Pío es necesario acercarse al misterio de la Cruz. Toda su espiritualidad estuvo marcada por el deseo de unirse a Cristo en su sufrimiento y ofrecerse por la salvación de los hombres.

Él mismo resumió esta realidad diciendo que había sido encontrado digno de «sufrir con Jesús y como Jesús». No entendía el sufrimiento como algo bueno en sí mismo ni como una realidad que hubiera que buscar por capricho.

Le preguntaron: Padre, tú amas aquello que yo temo. - Respuesta: Yo no amo el sufrimiento por el sufrimiento; lo pido a Dios, lo deseo por los frutos que me aporta: da gloria a Dios, me alcanza la salvación de mis hermanos en este destierro, libra a las almas del fuego del purgatorio, ¿y qué más quiero yo? -Padre, ¿qué es el sufrimiento? - Respuesta: Expiación. -Y para usted, ¿qué es? - Respuesta: Mi alimento diario, mi ¡delicia!

La vida de Padre Pío no fue fácil, atravesó también momentos de profunda oscuridad interior. Experimentó períodos de desolación, abandono y ausencia de consuelo; pero permaneció fiel. Su fe no se fundamentaba en los consuelos y gracias extraordinarias. Así lo recomienda en una de sus cartas: “La profesión de fe más bella es la que sale de tus labios en la oscuridad, en el sacrificio, en el dolor, en el esfuerzo supremo por buscar decididamente el bien; es la que, como un rayo, disipa las tinieblas de tu alma; es la que, en el relampaguear de la tormenta, te levanta y te conduce a Dios.”

El sufrimiento no lo encerró en sí mismo, todo lo contrario: imitando a Jesús en la Pasión quiso ser consuelo ante el sufrimiento del prójimo.

Su espiritualidad puede resumirse en una frase: «Me consume el amor de Dios y el amor del prójimo». En la Cruz encontraba unidos esos dos amores. Por eso nos enseña que nuestras enfermedades, preocupaciones y dificultades, cuando las unimos a Cristo, pueden convertirse en oración y en una forma misteriosa de cooperar a la salvación del mundo.

Padre Pío nos enseña a no desperdiciar el dolor cuando llega: Unido a Cristo, el sufrimiento puede ser atravesado con esperanza y ofrecido por amor.

He aquí su consejo para nosotros: “Haz el bien, en todas partes, para que todos puedan decir: "Este es un hijo de Cristo". Soporta por amor a Dios y por la conversión de los pobres pecadores las tribulaciones, las enfermedades, los sufrimientos. Defiende al débil, consuela al que llora.”

 ♦

Pídase la gracia particular que se quiere alcanzar en esta novena por intercesión del Glorioso Padre Pío.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

 

ORACIÓN FINAL

PARA TODOS LOS DÍAS

Glorioso san Pío de Pietrelcina, sacerdote humilde y fiel, tú que amaste profundamente a Jesús crucificado y entregaste tu vida por la salvación y el consuelo de tus hermanos, presenta al Señor las intenciones que te confiamos en esta novena.

Alcánzanos un corazón sencillo para orar, valentía para convertirnos, amor al Santísimo Sacramento y a la santa Misa, confianza filial en la Virgen María y compasión verdadera ante el sufrimiento de los demás.

Enséñanos a no huir de nuestras cruces, sino a vivirlas unidos a Cristo; a buscar siempre la misericordia de Dios y a convertir nuestra fe en obras concretas de amor.

Intercede especialmente por los enfermos, por quienes viven solos, por los que han perdido la esperanza, por quienes viven en pecado alejados de Dios y por todos los que se encomiendan a nuestra oración.

Que, siguiendo tu ejemplo, podamos hacer de nuestra vida una ofrenda de amor y llegar un día a la alegría eterna en la presencia de Dios. Amén.

San Pío de Pietrelcina, ruega por nosotros.

San Pío de Pietrelcina, ruega por nosotros.

San Pío de Pietrelcina, ruega por nosotros.