miércoles, 20 de agosto de 2014

LA SANTA MISA. SAN BERNARDO


"Se gana más oyendo una sola Santa Misa con devoción que distribuyendo todos los bienes a los pobres y marchando en peregrinación a todos los santuarios más venerados del mundo. ¡Oh riquezas inmensas de la Santa Misa!"
"La Eucaristía es ese amor que sobrepasa todos los amores en el Cielo y en la tierra. Cuando Jesús está corporalmente presente en nosotros, los Ángeles nos rodean como una Guardia de Amor."

LEVÁNTATE, SOLDADO DE CRISTO. SAN BERNARDO DE CLARAVAL


"Levántate, soldado de Cristo; levántate, sacúdete el polvo; vuélvete al campo de batalla, de donde huiste, a pelear con mayor fortaleza después de la fuga y a triunfar con mayor gloria. Muchos son los soldados que tiene Cristo, que comenzaron con coraje y perseveraron en él, y vencieron. Muchos menos se cuentan de los que, tras haberse declarado en fuga, volvieron al peligro antes temido e hicieron huir a los enemigos que antes los habían ahuyentado. Mas como todo lo raro es precioso, me alegro de que te cuentes entre aquellos que, cuanto más escasos son, tanto más gloriosos aparecerán. Por otra parte, si te sientes demasiado tímido, ¿a qué temer en donde no hay por qué, y no temer donde verdaderamente se ha de temer? ¿O piensas que porque te fugaste de la fortaleza, evadiste las acometidas de los enemigos? Con más furor te persigue el adversario si huyes que te combatirá si resistes; con mucha más audacia te atacará por la espalda que se resistirá de frente. Hoy, creyéndote seguro, prolongas tu sueño hasta entrada la mañana, cuando a la misma hora ya Jesús se había levantado del sepulcro en su resurrección. ¿E ignoras que estando desarmado, has de hallarte tú mismo más tímido y menos terrible a los enemigos? Tropa de gente armada ha rodeado tu casa, ¿y tú duermes? Ya escalan los muros, ya derriban las defensas, ya irrumpen por las brechas. ¿Y estarás más seguro si te toman solo que si estas con tus compañeros? ¿Valdrá más te sorprendan desnudo en cama que armado en el campo? Levántate, embraza las armas, júntate a los soldados que abandonaste en tu fuga. La misma cobardía que de ellos te separó, vuélvate con ellos a juntar. ¿Por qué rehusas la aspereza y el peso de las armas, cobarde soldado? El enemigo que ya tienes encima y las saetas voladoras que te rodean disparándote al corazón, te harán olvidar lo incómodo de la loriga, lo duro del casco, lo pesado del escudo. Ciertamente al que pasa de súbito de la sombra al sol o de la ociosidad al trabajo sin transición alguna, todo le parece pesado, porque comienza. pero cuando ya va olvidándose de aquello y haciéndose a esto, la misma costumbre quita la dificultad y ve fácil lo que juzgaba imposible. Aun los soldados más bravos tiemblan muchas veces al repentino son de trompeta, antes del combate; pero en llegando a las manos, la esperanza de la victoria y el temor de ser vencidos los hace intrépidos.
Más ¿cómo tiemblas tú, rodeado de todos tus hermanos, que te ciñen cual muro defensivo, teniendo a los ángeles que asisten a tu lado y viendo caminar delante a Cristo que anima a los suyos a la victoria, diciendo: Confiad; yo he vencido al mundo? Si Cristo está con nosotros, ¿quién contra nosotros? Seguro puedes pelear allí donde estas seguro de vencer. ¡Oh victoria segura por Cristo y con Cristo, de la que nadie puede defraudarte, ni herido, ni postrado, ni hollado, ni muerto, si posible fuere, mil veces. La única causa de no alcanzarla es la fuga. Huyendo puedes perderla, muriendo no puedes. Y feliz tú, si murieses luchando, porque al punto serías coronado, pero ¡ay de ti si, rehuyendo la pelea, perdieras juntamente la victoria y la corona! No lo consienta Aquel, hijo carísimo..."

martes, 19 de agosto de 2014

SALUDO A LA VIRGEN. SAN JUAN EUDES


Yo te saludo, María, Hija de Dios Padre,
Yo te saludo, María, Madre de Dios Hijo,
Yo te saludo, María, Esposa del Espíritu Santo,
Yo te saludo, María, Templo de la Divinidad,
Yo te saludo, María, Virgen de las vírgenes, de quién el Rey de los
cielos ha querido nacer,
Yo te saludo, María, Reina de los mártires,
Yo te saludo, María, Reina del mundo,
Yo te saludo, María, Reina de mi Corazón,
Yo te saludo, María, llena de gracia,

Bendito sea el fruto de tus entrañas, Jesús,
Bendito sea tu esposo, san José,
Bendito sea tu padre, san Joaquín,
Bendita sea tu madre, santa Ana,
Bendito sea tu hijo, san Juan,
Bendito sea tu ángel, san Gabriel,
Benditos sean todos aquellos que te aman y te bendicen. Amén

EL ROSARIO DE HOY CON SAN JUAN EUDES


Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: 
Se celebra hoy a San Juan Eudes, sacerdote y fundador, que durante muchos años se dedicó a la predicación en las parroquias. Fomentó de una manera especial la devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y de María. Vivió en el siglo XVII.
Con él, pedimos: Oh, Inmaculado Corazón de María, que por tu perfecta comunión de amor con el Corazón de tu Hijo, recibiste espiritualmente la misma espada que le traspaso Su Corazón, e pedimos nos enseñes a alcanzar esa misma comunión de amor.
Señor mío Jesucristo... 

MISTERIOS DOLOROSOS
1. La Oración de Jesús en el Huerto
“Ha sido por amor nuestro que Jesús renunció a su  propia voluntad para realizar nuestra salvación por la sola voluntad del Padre, especialmente cuando le dijo en el Huerto de  los Olivos: Padre, no se haga mi voluntad sino la tuya.  Oh Dios de mi corazón, si por amor a mí sacrificaste una voluntad santa y deificada ¿cómo no he de renunciar yo, por amor a ti, a mi propia voluntad, depravada y corrompida por el pecado? De todo corazón renuncio a ella para siempre y te suplico con humildad, mi adorable Redentor, que la aplastes totalmente en mí como a serpiente venenosa y establezcas en mí el reino de la tuya.”
2. La flagelación de Jesús atado a la columna.
“Tú, Salvador mío, sólo tienes designios de paz, de caridad y de  bondad hacia los hombres. Ellos, en cambio, sólo tienen pensamientos de malevolencia y de crueldad contra ti. Tú les  preparas infinidad de gracias y dones acá en la tierra, y tronos y  coronas gloriosos para el cielo; ellos te preparan cuerdas, látigos, espinas, clavos, lanzas, cruces, salivazos, oprobios, blasfemias y toda clase de ignominias, ultrajes y crueldades. Tú les ofreces el festín delicioso de tu carne y de tu sangre y ellos te dan a beber  hiel y vinagre. Tú les das tu cuerpo santísimo y ellos lo hieren a  golpes, lo desgarran con látigos, lo perforan con sus clavos y espinas, lo cubren de llagas de la cabeza a los pies y le hacen padecer los más atroces tormentos. Finalmente, Señor mío, tú los  amas más que a tu sangre y a tu vida, y las sacrificas por ellos, y ellos te arrancan el alma del cuerpo a fuerza de tormentos.”
3. La coronación de espinas
“No te engañes, pues, imaginando que hay sólo rosas y delicias en los caminos de Dios. Encontrarás en ellos variadas espinas y trabajos. Pero si amas al Señor con fidelidad, su amor cambiará la hiel en miel y la amargura en dulzura. Harás mejor, en cambio, si, mientras estés en esta vida, colocas tu paraíso en las cruces y tribulaciones. Porque en ellas glorificas más a Dios y le demuestras tu amor y en ellas Jesús, tu esposo y tu cabeza, colocó su alegría y su paraíso, hasta llamar al día de su pasión el día de la alegría de su corazón.”
4. Nuestro Señor con la cruz a cuestas camino del Calvario
“Hacemos profesión de librar una guerra a muerte contra el pecado; de vivir, como Jesucristo, en espíritu de continua oración, de tomar con él su cruz y su muerte en nuestros cuerpos y espíritus y de continuar el ejercicio de su humildad, confianza en Dios, obediencia y sumisión, de su celo por la gloria, de su Padre y por la salvación de las almas y demás virtudes suyas. “
5. La crucifixión y muerte del Señor

“Recuerda a menudo que el mundo ha sido y será siempre contrario a Jesús; que siempre le ha perseguido y crucificado y que así lo hará hasta el fin de los siglos. Los sentimientos e inclinaciones, las leyes y máximas y el espíritu del mundo son de taI manera opuestos a los de Jesucristo que no pueden subsistir juntos. Porque mientras los de Jesús sólo tienden a la gloria de su Padre y a nuestra santificación, los del mundo sólo tienden al pecado y a la perdición.”

LA MISA. SAN JUAN EUDES


Harían falta tres eternidades para celebrar dignamente la misa: 
-una eternidad para prepararse
-una eternidad para celebrarla
-y una eternidad para dar gracias

APOSTOLADO DE LA SONRISA.


Basta un a leve sonrisa en tus labios
Para levantar el corazón:
Mantener el buen humor;
Conservar la paz del alma;
Ayudar a la salud;
Embellecer la cara;
Despertar los buenos pensamientos;
Inspirar generosas obras.
SONRIETE. Hasta que se note que tu constante seriedad y severidad se hayan desvanecido.
SONRIETE. Hasta entibiar tu propio corazón con ese rayo de sol.
IRRADIA TU SONRISA: Esa sonrisa tiene muchos trabajos que hacer. Ponla al servicio de Dios.
TU ERES UN APOSTOL AHORA: y la sonrisa es tu instrumento: la cana para pescar almas. 
Santificando la gracia que habita en ti, te dará el encanto especial, que necesitas, para transmitir a los otros este bien. 
SONRIE: a los tristes.
SONRIE: a los tímidos.
SONRIE: a los amigos.
SONRIE: a los jóvenes.
SONRIE: a los ancianos.
SONRIE a tu familia.
SONRIE: en tus penas.
SONRIE: en tus pruebas.
SONRIE en tus soledades.
SONRIE: por amor a Jesús.
SONRIE: por amor a Maria.
SONRIE por amor a las almas y en todo silencio.
Deja que todos se alegren con la simpatía y belleza de tu cara sonriente. 
Cuenta, si puedes, el número de sonrisas, que has distribuido entre los demás cada día: su número te indicara cuantas veces has promovido alegría, satisfacción, ánimo o confianza en el corazón de los demás. 
Estas buenas disposiciones, siempre son el principio de obras generosas y actos nobles. 
La influencia de la sonrisa obra maravillas, que tu ignoras.
TU SONRISA puede llevar esperanzas y abre horizontes a los agobiados, a los deprimidos, a los descorazonados, a los oprimidos, a los tentados y a los desesperados.
TU SONRISA puede ser el camino para llevar las almas a la fe. 
TU SONRISA puede ser el primer paso para que lleve al pecador hacia Dios.
TAMBIEN SONRIELE A DIOS. Sonríe a Dios mientras aceptas con amor todo lo que el te manda y merecerás la radiante sonrisa de Cristo fija en ti con especial amor por toda la eternidad.

lunes, 18 de agosto de 2014

EL ROSARIO DE HOY CON SAN ALBERTO HURTADO


Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: 
Se hace hoy memoria de San Alberto Hurtado, oriundo de Chile, sacerdote de la Compañía de Jesús, que fundó una obra para que los pobres que carecen de techo y los vagabundos, sobre todo niños, pudieran encontrar un verdadero y familiar hogar (1952).
Con sus pensamientos meditamos el santo Rosario, pidiendo a Nuestra Señora –como el solía hacer- que dirija sobre nosotros su mirada de madre buena.
Señor mío Jesucristo...  
MISTERIOS GOZOSOS
1.- La encarnación del Hijo de Dios en las entrañas purísimas de la Virgen María.
"Cumple tú la misión que te ha sido confiada, tu pequeña misión, la que sólo tú puedes cumplir; tú solo en toda la creación puedes llenar esa misión. Si no la realizas quedará sin hacerse, ¡tu misión!, misión de generosidad."
2.-La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.
“La Virgen Santísima nos ha enseñado el himno de la misericordia. Ha llenado de bienes a los hambrientos; ha mirado la humildad de su esclava; ha hecho en mí cosas grandes el que es poderoso y su misericordia de generación en generación. Por eso ninguno es tan apto a sentir el amor de Dios como el miserable y por eso Dios se complace en que los miserables canten su amor.”
3.-El nacimiento del Niño Dios en el portal de Belén
“Cristo por mí dejó su bienestar material y humano: nació pobre. Señor, qué vergüenza me da, cómo sufres Tú por mí, y yo sigo con mis comodidades….”
4.-La purificación de Nuestra Señora y presentación del Niño Jesús en el templo
“María en Nazaret, cuán humilde y descuidada de sí misma. Cuán ajena a toda pretensión. Cuán indigna se reconoce de toda honra. ¿Yo soy así? ¿La imito? Debo pues imitarla en vivir oculto, humilde, silencioso, trabajador; sin deseos de querer ser estimado. Trabajar mucho, hacer mucho bien sin que nadie lo sepa.”
5.- El niño Jesús perdido y hallado en el templo
“La vida está aquí: en Cristo. La alegría está aquí: en Él y con Él. Cristo es la fuente de nuestra alegría, en la medida que vivamos en Él viviremos felices." "La única derrota es alejarse de Cristo."

ORACIÓN DE LA VIRGEN DE SAN ALBERTO HURTADO


¡Madre mía querida y muy querida!
Ahora que ves en tus brazos a ese bello Niño
no te olvides de este siervo tuyo,
aunque sea por compasión mírame;
ya sé que te cuesta apartar los ojos de Jesús
para ponerlos en mis miserias,
pero, madre, si tú no me miras,
¿cómo se disiparán mis penas?
Si tú no te vuelves hacia mi rincón,
¿quien se acordará de mí?
Si tú no me miras,
Jesús que tiene sus ojitos clavados en los tuyos, no me mirará.

Si tú me miras, El seguirá tu mirada y me verá
y entonces con que le digas
“¡Pobrecito! necesita nuestra ayuda”;
Jesús me atraerá a sí y me bendecirá
y lo amaré y me dará fuerza y alegría,
confianza y desprendimiento.
Me llenará de su amor y de tu amor
y trabajaré mucho por El y por Ti,
haré que todos te amen
y amándote se salvarán.
¡Madre! ¡Y solo con que me mires!

¿COMO VIVIR MEJOR LA SANTA MISA? SAN ALBERTO HURTADO


"¿Queremos solucionar los problemas del mundo? Acerquémonos a la Eucaristía. El mundo está mal, porque falta amor; la Eucaristía es puro amor, amor que se inmola, amor que se anonada." 
"Cómo Sacrificar: Hacer de la Misa el centro de mi vida. Prepararme a ella con mi vida interior, mis sacrificios, que serán hostia de ofrecimiento; continuarla durante el día dejándome partir y dándome...en unión con Cristo. Grandes momentos de la Misa."
"Después de la comunión quedar fieles a la gran transformación que se ha apoderado de nosotros. Vivir nuestro día como Cristo, ser Cristo para nosotros y para los demás. Eso es comulgar."

domingo, 17 de agosto de 2014

JESÚS NO EXCLUYE A NADIE DE SU AMISTAD

COMENTARIO AL EVANGELIO
Forma Extraordinaria del Rito Romano
Jesús no excluye a nadie de su amistad. Es más, precisamente mientras se encuentra sentado a la mesa en la casa de Mateo-Leví, respondiendo a los que se escandalizaban porque frecuentaba compañías poco recomendables, pronuncia la importante declaración:  "No necesitan médico los sanos sino los enfermos; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores" (Mc 2, 17).  La buena nueva del Evangelio consiste precisamente en que Dios ofrece su gracia al pecador. En otro pasaje, con la famosa parábola del fariseo y el publicano que subieron al templo a orar, Jesús llega a poner a un publicano anónimo como ejemplo de humilde confianza en la misericordia divina:  mientras el fariseo hacía alarde de su perfección moral, "el publicano (...) no se atrevía ni a elevar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo:  "¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!"". Y Jesús comenta:  "Os digo que este bajó a su casa justificado y aquel no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado" (Lc 18, 13-14). Por tanto, con la figura de Mateo, los Evangelios nos presentan una auténtica paradoja:  quien se encuentra aparentemente más lejos de la santidad puede convertirse incluso en un modelo de acogida de la misericordia de Dios, permitiéndole mostrar sus maravillosos efectos en su existencia.
BENEDICTO XVI