lunes, 29 de agosto de 2022

EL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA. San Ambrosio

 

EL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA. San Ambrosio

 

 

29 de agosto. Degollación de san Juan Bautista

 

Del libro de S. Ambrosio sobre las Vírgenes.

Lib. 3.

Hay que considerar en la memoria de S. Juan Bautista, quién fue el martirizado, quiénes sus verdugos, cuáles fueron la causa, el modo y el momento de su martirio. Se trata de un justo condenado a muerte por unos adúlteros: la pena capital que ellos merecen recae sobre el que debería ser su juez. La muerte de un Profeta se convierte en recompensa de una bailarina. Llégase a un extremo que repugna aun a los bárbaros: la cruel sentencia que se ejecutará, es dictada en la mesa, en un banquete; y el objeto de la impía ejecución lo llevan de la prisión a la sala del festín. ¡Cuántos crímenes en una sola acción!

Al ver a un emisario correr a la prisión, ¿quién no creería en la liberación del Profeta? ¿Quién no pensaría, pues se conmemora el natalicio de Herodes con un gran festín y se ha autorizado a una joven a pedir lo que quiera, que se envía al emisario a librar a Juan de sus cadenas? ¿Qué tiene que ver la crueldad con las delicias, o la muerte con la voluptosidad? El Profeta sufrirá su pena durante un convite y tras una sentencia dictada en una fiesta, que él habría reprobado aun en caso de absolvérsele. Córtanle la cabeza y la traen en un plato. He aquí un bocado digno de paladares crueles, el más a propósito para satisfacer una ferocidad insaciable.

Tú, el más odioso de los reyes, contempla este espectáculo digno de tu convite; para que nada falte a tu satisfacción, extiende la mano: que se deslice entre tus dedos esta sangre sagrada. Ya que ni tu hambre se sacia con los manjares, ni las bebidas han apagado tu sed de crueldad, mira esta sangre que, caliente aún, fluye de las venas de esta cabeza que mandaste cortar. Estos ojos que fueron testigos de tu crimen, se niegan a contemplar tus placeres. Más que por la muerte, están cerrados por el horror de tus excesos. Esta boca, cuyas censuras no soportabas, aun muda y exangüe te llena de temor.

 

Oremos.    

Te pedimos, Señor, que la fiesta de San Juan Bautista, tu precursor y tu mártir, nos asegure tu auxilio saludable. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos. R. Amén.

 

Conmemoración de Sta. Sabina, Mártir

Sabina, dama romana, esposa del distinguido Valentino, fue iniciada por la Virgen Serapia en el conocimiento de la fe. Tras el martirio de esta santa Virgen, recogió sus reliquias para sepultarlas, por lo que fue detenida y llevada ante el juez Elpidio, durante el reinado de Adriano. Preguntole el juez: ¿No eres tú Sabina, noble de nacimiento y por tu matrimonio? Lo soy, respondió: y doy gracias a Jesucristo, mi Señor, que por intercesión de su sierva Serapia me libró de la esclavitud de los demonios. Puso en obra el prefecto varias formas para quebrantar su constancia en la fe, pero no consiguiéndolo, la sentenció a la pena capital por despreciar a los dioses. Los cristianos la enterraron en el mismo sepulcro donde ella había enterrado a Serapia, su maestra en la fe.

 

Oremos.

Es una maravilla de tu poder, Señor, el triunfo por el martirio de la mujer indefensa; concédenos, a quienes celebramos la victoria de Santa Sabina, caminar hacia ti, siguiendo sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. R. Amén.