Jesús
salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón. Entonces una mujer
cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten
compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a
decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando». Él les contestó: «Solo
he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel». Ella se acercó y se
postró ante él diciendo: «Señor, ayúdame». Él le contestó: «No está bien
tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». Pero ella repuso:
«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen
de la mesa de los amos». Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe:
que se cumpla lo que deseas».En aquel
momento quedó curada su hija.
LA ORACIÓN INTENSA Y
PERSEVERANTE. — Jesús admira la fe de esta mujer, la alaba y recomienda la
imitemos. Con todo era de raza pagana y acaso hasta entonces había adorado a
los ídolos; pero se llegó al Señor; el amor maternal le guía a los pies de
Jesús; alcanza la curación de su hija y sin duda también la de su alma. Es la
aplicación de la verdad consoladora que hallamos antes en el profeta: los
elegidos salen de toda raza, aún de la maldita de Canaán. Trata el Señor a esta
mujer con aparente dureza, aunque tiene resuelto favorecerla; quiere se eleve
su fe y sea digna de ser atendida, recompensada. Roguemos, pues, instantemente
en estos días de misericordia. La hija de la cananea era atormentada por el
demonio en su cuerpo; ¡Cuántas almas en la Iglesia entera son presa de ese
infernal espíritu por el pecado mortal que en ellos mora! ¿Sienten ellas por
ventura su mal? ¿Piensan clamar a su libertador? Y si de intento se hace
esperar la gracia del perdón, ¿saben humillarse, como la mujer del evangelio,
que con tanta sencillez acepta el menosprecio que el Salvador aparenta tener de
ella? Ovejas descarriadas de la casa de Israel, aprovechad el tiempo en que con
vosotras está todavía el Pastor. Antes de cuarenta días le darán muerte y “el
pueblo que le habrá negado no será ya su pueblo'”. También antes de cuarenta
días celebraremos el aniversario de ese gran sacrificio; y todo pecador que no
se haya llegado a Jesús con la humildad de la Cananea, habrá merecido ser
desechado sin remedio. Apresurémonos, pues, a hacernos dignos de la
reconciliación. La mesa de los hijos de Dios está ya puesta; y tal y tan grande
es la generosidad del padre de familia, que si queremos volver a El desde el
fondo de nuestro corazón, nos permitirá recoger, no ya tan sólo las migajas
caídas de la mesa, sino que nos dará a Jesús, Pan de vida, en prenda de
reconciliación eterna.
Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos,
líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.
Poniéndonos en la presencia de Dios, (breve
silencio)
pidiendo el auxilio de la Virgen María (breve
silencio)
y del Ángel Custodio, (breve silencio)
acudamos a la presencia del Glorioso San José y
supliquemos:
INVOCACIONES
A SAN JOSE
San José, nos acercamos a ti con confianza, eres
nuestro padre y a ti nos consagramos para que nos enseñes a amar a Jesús y a
María y agradar a Dios en todas las cosas. Al igual que santa Teresa, te
tenemos por modelo de vida interior, para que seas nuestro “maestro” en el
conocimiento de Dios “y no erremos en el camino” de llegar a él.
Glorioso
Patriarca san José, sé nuestro maestro y enséñanos el camino de la oración.
Te
pedimos que contigo adoremos a la Santísima Trinidad, y ahora y en la eternidad
digamos:
Gloria al
Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en
el principio ahora y siempre
por los
siglos de los siglos. Amén.
San José, nos acercamos a ti guiados por el ejemplo de
santa Teresa de Jesús que experimentó como la socorriste en “todas las
necesidades”. Con confianza filial acudimos a tu intercesión porque “quiere el
Señor darnos a entender que así como él te fue sujeto en la tierra, así en el
Cielo hace cuánto le pides.”
Glorioso
Patriarca san José, líbranos de los peligros, así de cuerpo como del alma.
Te pedimos que contigo adoremos a laSantísima Trinidad, y ahora y en la eternidad
digamos:
Gloria al
Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en
el principio ahora y siempre
por los
siglos de los siglos. Amén.
San José, nos acercamos a ti con deseo de teneros
“verdadera devoción”, prestándoos “particulares servicios” de amor y
veneración,“pues ayudas mucho a las
almas que a ti se encomiendan”.
Glorioso Patriarca san José, haznos más aprovechados
en la virtud.
Te pedimos que contigo adoremos a la Santísima
Trinidad, y ahora y en la eternidad digamos:
Gloria al
Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en
el principio ahora y siempre
por los
siglos de los siglos. Amén.
13ª
VISITA
EN HONOR DE
LA PAZ Y ECUANIMIDAD
DE SAN JOSÉ
La ecuanimidad consiste en mantenerse de manera habitual con un
estado de ánimo sereno, equilibrado entre la alegría y la tristeza, y esto es
fuente de paz en uno mismo que se comunica beneficiosamente a los demás. Para
ello es necesario conocer mis sentimientos y estados de ánimo, y tener dominio
sobre ellos, para no faltar por exceso o por defecto a nuestros deberes y
obligaciones.
San José, el más dichoso y favorecido hijo de David,
padre adoptivo de Jesús y digno esposo de María, jefe de la casa de Nazareth y señor
de toda su herencia, amado Patrón mío; confiadamente a Vos me llego, que sois
todo bondad y ternura, para que os dignéis interceder con vuestro Jesús mi Dios
y con María mi dulce madre, a fin de que acepten benignamente mis visitas y
despachen favorablemente mis súplicas; y Vos, Padre mío, por aquella inalterable
paz del alma y perfecta igualdad de vuestro corazón en todas las adversidades y
prosperidades, que os hizo superior a Job en su paciencia, al antiguo José en
su exaltación, a David en su mansedumbre, más humilde que el antiguo José
cuando fue proclamado salvador de Egipto y más manso que David, formado según
el corazón de Dios; os pido que interpongáis vuestro poderoso influjo para con
vuestro adorado Jesús y con María vuestra carísima esposa, a fin de que
conserve en todos los tiempos y actos de mi vida, sean prósperos sean adversos,
una santa conformidad y aquiescencia a la voluntad divina, de modo que
iniciándola lo mejor posible acá en el suelo, la consume allá con Vos en el
cielo. Amén.
Jaculatoria para este día.—Padre mío, San José, alcanzadme que mi corazón sea
semejante al de Jesús y María..
ORACIÓN PARA FINALIZAR
TODOS LOS DÍAS
Pida cada uno la gracia que
desea alcanzar por la intercesión de san José. (breve silencio)
Oh castísimo esposo de María, glorioso San José,
acordaos de vuestra dignidad y del poder que os ha dado el Padre celestial para
favorecer a todos los que de veras os invocan y despachar favorablemente todas
sus peticiones. Bien sé que así lo hacéis, Padre mío, y me consta que nunca se
ha oído decir que ninguno de los que han acudido a Vos haya quedado sin
consuelo. Así, pues, animado con esta confianza y sin temor de que sea yo el
único que no experimentase vuestro patrocinio, postrado a vuestra presencia, me
recomiendo a vuestra bondad, y os suplico os dignéis acogerlas favorablemente,
y me socorráis ahora en vida y me recibáis en la hora de mi muerte. Amén.
***
Sagrado Corazón de Jesús, en
vos confío.
Inmaculado Corazón de María,
sed la salvación mía.
Glorioso Patriarca san José,
ruega por nosotros.
Santos Ángeles Custodios,
rogad por nosotros.
Todos los santos y santas de
Dios, rogad por nosotros.
***
¡Querido hermano, si te ha
gustado esta meditación, compártelo con tus familiares y amigos.
El que hace lavoluntad de mi padre, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre
Evangelio según San Mateo 12,38-50.
Entonces
algunos escribas y fariseos le dijeron: «Maestro, queremos ver un milagro
tuyo». Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige una
señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y
tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres
noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Los hombres de
Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen;
porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que
es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se
levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la
tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando el espíritu inmundo sale del hombre anda vagando por lugares
áridos en busca de reposo y no lo encuentra. Entonces dice: “Volveré a mi
casa de donde salí”. Y al volver la encuentra deshabitada, barrida y arreglada.
Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él y se mete
a habitar allí; y el final de aquel hombre resulta peor que el comienzo.Así le sucederá a esta generación malvada». Todavía
estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron
fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó: «Tu madre y tus
hermanos están fuera y quieren hablar contigo»*. Pero él contestó al que
le avisaba: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y,
extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis
hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese
es mi hermano y mi hermana y mi madre».
CASTIGO DE LA INCREDULIDAD. —
Denuncia el Salvador a Israel los castigos que le esperan por su voluntaria
ceguera y dureza de corazón. Exige Israel prodigios para creer; le rodean por
doquier y no los ve; así son los hombres de nuestros días. Para reconocer como
divino el cristianismo habrán menester pruebas. Patente está la historia sin
embargo, abierta ante sus ojos. Los acontecimientos del día dan su testimonio;
pero nada los sacude y saca de su modorra. Se aferran desilusionados a sus
propios sistemas y 110 llegarán a comprender que es la Iglesia católica el
fundamento de la sociedad hasta el día en que la sociedad por ellos aislada de
la Iglesia se hunda en el abismo abierto por sus manos. “Generación perversa y
adúltera”, dice el Señor, contra la que se levantarán los pueblos ínfleles,
desconocedores de las instituciones cristianas y que hubieran llegado por
ventura a amarlas y guardarlas. Temamos la espantable suerte de los judíos a
quienes el sitio de Jerusalén y su misma ruina no logró abrir los ojos y
permanecen ñeles todavía a las ilusiones de su orgullo, tras una esclavitud de
diecinueve siglos.
EL BUEN EJEMPLO. — En medio de
los peligros de la sociedad han de darse cuenta los hijos de la Iglesia de su
responsabilidad. Indaguen por qué los sabios del mundo, los políticos del
mundo, dejan de contar con ellos. Por qué todavía hoy esos hombres hallan tan
dificultoso dar siquiera en algún sitio con el elemento católico. Es que los
católicos han desertado de la Iglesia y de sus prácticas santas. Por días se va
notando que el vacío se adueña más y más de nuestras iglesias, no se frecuentan
ya los sacramentos, la Cuaresma no es más que mera palabra en el calendario.
Volvamos, no ya tan sólo a la fe de nuestros padres, sino a la observancia de
las leyes cristianas; entonces sí que el Señor se apiadará de su pueblo infiel
en atención a los justos que cobije en su seno. El apostolado del ejemplo
producirá sus frutos; con grupito de fieles fué para los pueblos del imperio romano
la levadura de que nos habla el Salvador que fermentó toda la masa’; en medio
de una sociedad que todavía conserva más elementos católicos que ella misma
sospecha, nuestro celo por confesar y practicar los deberes de la milicia
cristiana no quedará sin resultado feliz.