lunes, 23 de marzo de 2026

Cristo es aborrecido por los judíos

 


Martes de la I semana de Pasión

Cristo es aborrecido por los judíos

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA

 DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

PARA EL TIEMPO DE 

TIEMPO DE SEPTUAGÉSIMA,

CUARESMA

Y TIEMPO DE PASIÓN

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

MEDITACION

Martes de la I semana de Pasión

Cristo es aborrecido por los judíos

Jn 7, 1-13

Se nos propone en el Evangelio, que Cristo rehusaba subir a Jerusalén a la fiesta de la Pascua, porque los judíos trataban de matarle; pero no obstante esto subió algo encubierto, y andaban varias opiniones de su vida, diciendo unos que era bueno y otros que no, y que engañaba al pueblo.

PUNTO PRIMERO. Considera al estado que trajo la maldad de los hombres a Cristo, obligándole a andar desterrado de Jerusalén, y a privarse de la asistencia en el templo de Dios, y de autorizar sus sacrificios, como lo tenía de costumbre, con gran detrimento de los fieles y de los que habían de creer en él. Duélete mucho de ver a tu santo Maestro andar desterrado, y como dicen, a  sombra de tejados, por varias tierras, sin poder estar con seguridad en la suya; y considera cuántas veces le has desterrado de tu alma por tus pecados, y si al presente anda fuera de ella, y no le deja hacer morada y compañía contigo tu tibieza, y duélete mucho de ella y búscale con la santa Esposa; llámale y pídele que venga a tu pobre posada, y que no se destierre de ella, pues dice que todo su contento es estar con los hijos de los hombres.

PUNTO II. Considera cómo aunque Cristo se detuvo en subir al templo por la maldad de los judíos, y anduvo como retirado y escondido, después subió y se halló en la festividad de la Pascua, de lo cual debes cobrar una gran confianza en su bondad, de que vendrá a tu alma, aunque alguna vez se retire por justas causas, o por castigar tu tibieza, o por humillar tu altivez, o por despertar tu voluntad a amarle, buscarle y servirle con mayor fervor.

PUNTO III. Considera lo que dice Cristo, que el mundo le aborrece, porque da testimonio de sus malas obras y, por el consiguiente, ama a aquellos que no dicen la verdad, sino que le lisonjean dejándose llevar de su doctrina, aplaudiendo sus obras: ¡oh desdichados de los tales, qué infeliz suceso les espera! Atiende cuánto te importa no hacerte de parte del mundo, sino seguir el partido de Cristo; que es la virtud; y vuelve los ojos a ti, y considera si te aborrece el mundo como a Cristo; y si te persigue como a él, o te aplaude y alaba; teme sus aplausos, que son indicio de que eres de su parte, y ama su aborrecimiento, que es ejecutoria de que sigues el partido del Señor, que es el camino de la vida.

PUNTO IV. Atiende a las opiniones varias que dice san Juan, andaban en el pueblo de Cristo: unos decían que era bueno y santo, otros que era malo y pecador y que engañaba al pueblo; y aprende a no hacer caso de los juicios de los hombres pues son tan errados, y consuélate con el ejemplo del Salvador si algunos sintieren mal de ti y tuvieren torcidas opiniones de tu vida; calla, sufre y disimula hasta su tiempo, ofreciéndolo al Señor como lo hizo Cristo, que él te ayudará, consolará y volverá por ti cuando convenga y fuere servido: ponte en sus manos y déjale tu casa que de ellas saldrá mejorada.

 

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.