___AVISOS DEL CULTO___

SÁBADO 21 de octubre. Misa de acción de gracias a las 17:45. Este sábado no habrá misa de 8:15 de la mañana.

Lunes 23 de octubre. Conmemoración del Padre Pío. Rosario, misa y veneración de la reliquia a las 17:45

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 5 de noviembre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 11 de noviembre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

domingo, 5 de junio de 2016

LA FUENTE MISMA DE LA MISERICORDIA. San Gregorio


Homilía de maitines

III DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Forma Extraordinaria del Rito Romano

Homilía de San Gregorio, Papa.
Habéis oído, hermanos míos, en la lectura del Evangelio que los pecadores y los publicanos se acercaban a nuestro Redentor, y que fueron admitidos, no solamente a conversar, sino también a comer con él. Al ver esto, los fariseos lo comentaron despectivamente. De donde podemos deducir que la verdadera justicia es compasiva, y la falsa, desdeñosa. No quiere decir esto que los justos no se muestren a veces, y con razón, indignados  contra los pecadores, sino que no es lo mismo obrar por soberbia que por celo de la disciplina.
 Los justos, pues, se muestran a veces indignados, pero sin estarlo realmente; desconfían de los pecadores, pero sin desesperar; los persiguen, pero sin dejar de amarlos, porque si el celo por el bien pone con frecuencia reprimendas en sus labios, conservan interiormente la dulzura de la caridad; anteponen muchas veces a sí mismos que, en su estimación, a los mismos que reprenden, y juzgan mejores que ellos a aquellos cuyos jueces son, de esta suerte, a la vez que mantienen a sus súbditos en la disciplina, se conservan ellos mismos humildes.

Por lo contrario, los que se enorgullecen so pretexto de una falsa justicia, desprecian a los demás, sin compadecerse de sus debilidades, y por lo mismo que no se tienen por pecadores, conviértense en pecadores muchos más odiosos. A este número pertenecían, sin duda, los fariseos, los cuales, al vituperar al Señor porque acogía a los pecadores, recriminaban, ellos, los secos de corazón, a la fuente misma de la misericordia. Más como estaban enfermos, hasta el punto de ignorar su mal, el Médico celestial los trata con una conmovedora parábola, y oprime dulcemente la entumecida herida de su corazón.