26 AL 27 DE JUNIO, PEREGRINACIÓN A FÁTIMA...

AVISOS DEL CULTO

*** MISA EN ALBACETE. Domingo, 7 de mayo. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA TRIMESTRAL EN LUGO. Sábado 10 de junio. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

*** PEREGRINACIÓN A FÁTIMA. 16, 17 y 18 de junio

lunes, 24 de abril de 2017

MARÍA, MADRE DE MISERICORDIA. Homilía tercer día del triduo.




MARÍA, MADRE DE MISERICORDIA.
Sábado in albis. Tercer día del triduo
Nos encontramos en vísperas de celebrar la Fiesta de la Misericordia Divina: fiesta que el Señor pidió a través de santa Faustina que fuese instituida en toda la Iglesia para el domingo de la octava de Pascua y que el Papa Juan Pablo II así hizo.
Si todos los sábados lo hacemos, como hoy no vamos a detenernos a contemplar a la Virgen María. Como la aurora, da lugar al día, como la luna da paso al sol, como el sábado dio paso al domingo…  así al fijar hoy nuestra mirada en ella, guiados de su mano, acogidos bajo su protección podremos contemplar, acoger y celebrar con verdadero fruto la fiesta de la Misericordia de Dios.
A ella, la invocamos como Reina y Madre de Misericordia. Y lo es verdaderamente:
1º Porque la existencia de la Virgen, como la nuestra pero superándola a un grado inalcanzable para nosotros y que solo es para ella, es fruto de la misericordia de Dios que la amó con amor del todo singular, habiéndola predestinado a ser Madre de su Hijo, por lo cual, adelantó en ella la obra redentora de la cruz, librándola del pecado original. María, tan humana como nosotros, menos en el pecado, es la obra perfecta de la misericordia divina: llena de gracia, toda santa, toda pura, toda inmaculada.  
Y esto es lo que la misericordia divina, el amor de Dios por nosotros, quiere realizar en cada uno de nosotros a través de su gracia: y lo hace en primer lugar en nuestro bautismo. ¡Qué bien lo expresa la imagen que el apóstol san Pedro utiliza en su carta! Los cristianos, los bautizados son  “como niños recién nacidos” sin malicia, sin engaño, sin fingimientos ni hipocresías,  sin envidias, sin murmuraciones…  siendo como un nuevo orden de sacerdotes santos, para ofrecer víctimas espirituales, que sean agradables a Dios por Jesucristo.
Cada Pascua, nosotros que renovamos nuestro bautismo, tendríamos que ser como niños recién nacidos… Y en cambio, que pronto sale y se manifiesta nuestro hombre viejo con sus obras de pecado… Ante nuestro pecado, podemos preguntar como Nicodemo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
“Es necesario nacer de nuevo”, porque “Si no hacéis como niños, no entraréis en Reino de los cielos.” Esto imposible para nosotros, pero no para Dios. Su misericordia nos hace nacer de nuevo a la vida de la gracia.  
Con la Virgen confesamos y exultamos al mismo tiempo sabiendo que nunca nos faltará el auxilio divino: “Proclama mi alma la grandeza del Señor porque su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
2º La Virgen es Reina y  Madre de Misericordia, porque por medio de ella vino a nosotros Aquel que es la misma Misericordia: Jesucristo.  
El Papa San Juan Pablo II decía: “María es “Madre de la misericordia” porque es la Madre de Jesús, en el que Dios reveló al mundo su “corazón” rebosante de amor. La compasión de Dios por el hombre se comunicó al mundo precisamente mediante la maternidad de la Virgen María.
La Virgen María ha sido el camino, el canal, la mediación por quien Dios quiso darnos su Misericordia… pudo aparecer el por su propia cuenta, de una forma distinta, pero quiso escoger a la Virgen, contar con su colaboración. Así también él quiere derramar sobre el mundo su misericordia a través de nosotros. Dios quiere que cada uno de nosotros seamos canales en mundo de su misericordia: porque todo aquello que hagamos a nuestros humildes hermanos a él se lo hacemos.
Como la Virgen María estamos llamados a ser misericordiosos con nuestros prójimos, con todos aquellos que están a nuestro lado: acogiendo, escuchando, ayudando, amando…  Así podremos ser coronados también y oír de los labios de Jesús aquellas palabras reservadas para las almas misericordiosas: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparada para vosotros.”
3º La Virgen es Reina y  Madre de Misericordia, porque al pie de la cruz, se convirtió en Madre de los discípulos de Cristo, Madre de la Iglesia y Madre de toda la humanidad.
Ella como su Hijo, manifiesta su amor por la humanidad en la obediencia y en sufrimiento de la cruz; al pie de la cruz se ofrece junto con su Hijo por la salvación de los hombres ofreciendo el verdadero sacrificio que agrada al Padre. Junto con su Hijo, intercede por nosotros, pobres pecadores; uniéndose a la oración de Jesús: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.
“María, pues, es la que conoce más a fondo el misterio de la misericordia divina. Sabe su precio y sabe cuán alto es.” –decía el Papa Juan Pablo II; pues el precio de la misericordia ha sido la sangre de su Hijo, su Pasión de la que ella participó íntimamente.
Como María, también nosotros estamos llamados a estar al pie de la cruz, ofreciéndonos junto con Jesús por la salvación del mundo. Nuestros sufrimientos, nuestras pruebas y dificultades, nuestros trabajos, todo por Jesús y María, todo con Jesús y María, todo para Jesús y María para la salvación del mundo, para la salvación de los pobres pecadores.
Reunidos en oración con María, Reina y Madre de Misericordia, imploremos  el don del Espíritu Santo que renueva nuestras vidas. Siendo dóciles a su acción en nosotros, guiados por la Madre y la Maestra más excelente,  dejemos que el Espíritu Santo que renueva la faz de la tierra realice en nosotros el milagro de la misericordia divina: haciendo siempre lo que es bueno, noble, bello, grato a Dios y conforme a su voluntad,  libres ya de la esclavitud del mal y del pecado.

EL ROSARIO DE HOY CON SANTA MARÍA DE SANTA EUFRASIA



 Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: Se hace hoy memoria de santa María de Santa Eufrasia (Rosa Virginia) Pelletier, virgen, que fundó el Instituto de las Hermanas del Buen Pastor, para acoger piadosamente a las mujeres de vida ligera, llamadas Magdalenas (1868). Con algunos de sus pensamientos, meditamos el rosario de hoy.
Señor mío Jesucristo... 
MISTERIOS GOZOSOS
1.- La encarnación del Hijo de Dios en las entrañas purísimas de la Virgen María..
Yo no tenía grandes talentos, ni tampoco riquezas. Solo he amado .Pero he amado con todas las fuerzas de mi alma...”
2.-La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.
“¡Oh Dios mío! ¿Para qué estamos en este mundo, si no es para contribuir a la salvación de nuestro prójimo?”
3.-El nacimiento del Niño Dios en el portal de Belén
En la antigua ley era más difícil santificarse que en la nueva, pues el Señor se mantenía, por decirlo así, escondido en la sublimidad de sus inaccesibles esplendores. Pero en la plenitud de los tiempos, el Hijo de Dios, haciéndose hombre, se nos ha dado como modelo en la práctica de la humildad, obediencia, mortificación y todas las virtudes. Además, se ha dignado permanecer siempre en la Sagrada Escritura, donde encontramos la fuente misma de la santidad. ¿Qué es lo que nos impide, pues, ser santas?
4.-La purificación de Nuestra Señora y presentación del Niño Jesús en el templo
Amemos la cruz, el trabajo, el dolor, por estos caminos de obscuridad nacerá la luz.
5.- El niño Jesús perdido y hallado en el templo
Tengamos una virtud sólida, amemos a Dios, hija mía. Sólo El nos queda cuando todo nos abandona... no huyamos de la cruz, de los  trabajos y el dolor. Siga amando la vida oculta.

domingo, 23 de abril de 2017

DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA 2017 . Santa misa cantada

DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA 2017 . Santa misa rezada

EL ROSARIO DE HOY CON LA BEATA MARÍA GABRIEL SAGHEDU



 Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: Se hace hoy memoria de la beata María Gabriela Sagheddu, virgen que en el monasterio cisterciense de Grottaferrata, en las inmediaciones de Frascati, cerca de Roma,  generosamente ofreció su vida por la unión de los cristianos, muriendo a los veinticinco años en el año 1939. Con alguno de sus pensamientos meditamos el rosario de hoy.
Señor mío Jesucristo... 
MISTERIOS GLORIOSOS
1.-La Resurrección del Señor.
“Con simplicidad de corazón, te ofrezco todo alegremente, Señor.”
2.- La Ascensión del Señor
“¡Cómo es bueno el  Señor! Mi felicidad es grande y ninguno me la puede quitar. Si es hermoso vivir en la casa del Señor, es también hermoso en ella morir.”
3.- La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos en torno a la Virgen María
“Desde el día de mi ofrecimiento, no he pasado un sólo día sin sufrir. Soy feliz por poder ofrecer algo por amor de Jesús. Mi alegría se hace más grande cuando pienso que el tiempo de las verdaderas bodas se  acerca.”
4.- La Asunción de María Santísima a los Cielos
“Sí, yo pobre creatura, seré reina porque el Señor así lo quiere.”
5.- La Coronación de la Virgen como Reina y Señora de todo lo Creado.
“En la sencillez de mi corazón te ofrezco todo con alegría, Señor... te doy gracias con toda las fuerzas de mi alma y al pronunciar los santos votos me abandono totalmente a ti. Haz, oh Jesús, que me mantenga siempre fiel a mis promesas....”

LAS LLAGAS DE JESÚS SON MI FIRMEZA. San Bernardo




Comentario al Evangelio

DOMINGO IN ALBIS
DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA
Forma Extraordinaria del Rito Romano

“Levántate ya, amada mía, hermosa mía, y ven… (Cant. 2,10) Paloma mía, que anidas en las hendiduras de las rocas (Ibid., 14)… Otro expositor ha visto en los agujeros de la peña las llagas de Cristo, y con gran acierto, pues la piedra era Cristo. Buenos agujeros, pues ellos afianzan la fe en la resurrección y en la divinidad de Cristo. ¡Señor mío, y Dios mío! (Io. 20,28), exclamó Tomás al contemplarlos.
¿De dónde salió ese oráculo sino de los agujeros de la peña? Allí es donde el pájaro ha encontrado retiro, y la tórtola nido en donde poner sus polluelos. Allí es donde la paloma se refugia y mira sin susto al milano que vuela en derredor. Por eso dice Él: Mi paloma está en las hendiduras de las peñas; voz de la paloma: Sobre la peña me ha exaltado (Ps. 39,3). El hombre prudente edifica su casa sobre roca viva, no teniendo así que temer las injurias de los vientos y de las inundaciones. ¿Qué de bueno no habrá de tener la peña? Alto estoy en la peña, seguro estoy en la peña, firme estoy en la peña, seguro del enemigo, libre del accidente, por estar levantado sobre la tierra, pues todo lo terreno es caduco.
Tengamos nuestra vida en los cielos y no temamos caer o ser derribados. La peña es el refugio de los erizos. Y en efecto: ¿Dónde podrá hallar nuestra flaqueza un remanso firme y seguro sino en las llagas del Salvador? Yo permanezco allí con tanta mayor confianza cuanto que Él es poderosísimo para salvarme. El mundo brama, el cuerpo me oprime, el diablo me tiende lazos; pero no caigo, colocado como estoy sobre la piedra firme.  Si cometiere alguna gran culpa. Mi conciencia me remorderá, sin duda, mas no desesperare por ello, recordando las llagas de mi Señor, pues ha sido cubierto de heridas por nuestros pecados (Is.53,5). ¿Qué hay tan mortífero que no sea sanado por la muerte de Jesús? Al recordar que siempre tengo a mano un remedio tan poderoso y eficaz, ninguna dolencia con su malignidad me podrá causar miedo.”
SAN BERNARDO

EVANGELIO DEL DÍA: SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO




DOMINGO IN ALBIS
DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA
Forma Extraordinaria del Rito Romano
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo». A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».
 Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
Jn 20,19-31