IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO (ESPAÑA)

Forma Extraordinaria del Rito Romano

Jueves 10 de enero. No habrá hora santa.

Viernes 11 de enero. Santa Misa a las 8:30. Por la tarde, adoración y coronilla de la misericordia a las 18:30.

Sábado 12 de enero. Santa misa a las 8:15

Domingo 13 de enero. Fiesta de la Sagrada Familia. Santa misa a las 10:00

CULTO VESPERTIRNO. Desde el día 10 de enero se suspende el culto de la tarde, a excepción de los viernes, que habrá la adoración y coronilla de la misericordia a las 18:30.

LA SEMANA DEL 14 AL 19 DE ENERO, la santa misa será a las 8:30.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 13 de enero. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado, 12 de enero. Santa misa a las 17:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

domingo, 20 de enero de 2019

LA EXACTA Y CABAL OBEDIENCIA. San Juan Bautista de la Salle



De la exactitud en la obediencia 
PARA EL DOMINGO SEGUNDO DESPUÉS DE REYES 
San Juan Bautista de la Salle
El evangelio de este día refiere que fue Jesucristo convidado a unas bodas con María su madre y con sus discípulos; y, como viniese a faltar el vino, convirtió Jesús en vino el agua, a ruegos de la Virgen María su madre, la cual había dicho antes a los sirvientes: Haced cuanto mi Hijo os dijere (1).
Sabía Ella bien que, para conseguir el milagro, la mejor disposición que pudieran aportar de su parte los servidores, era la completa sumisión a las órdenes de Jesucristo.
Éste es también el medio seguro de que nosotros podemos servirnos para conseguir gracia tan abundante, que opere en nosotros prodigios y, en cierto modo, milagros que nos hagan triunfar de nosotros mismos. Lo cual mueve a decir al Sabio que el hombre obediente cantará victoria (2). Para que la obediencia produzca su efecto ha de ser exacta. Y, primeramente, en cuanto a lo mandado; de modo que quien obedece esté pronto a ejecutar lo que se le ordena, sin mostrar preferencia de una cosa sobre la otra.
A fin de conseguirlo, es menester luchar resueltamente para morir a sí mismo; porque es muy difícil no dejar traslucir que con más gusto se haría esto que aquello. En lo cual hay que conseguir vencerse, hasta el punto de ahogar en tal forma las repugnancias, que quien manda no pueda descubrir, ni en lo posible adivinar, lo que complace o desagrada al que obedece.
¿Puede decirse que, en lo exterior y en lo interior, permanecéis vosotros del todo indiferentes a cuanto se os manda o se os pueda mandar? ¿Sois fieles y exactos en cumplir punto por punto las órdenes de vuestros superiores? La señal más segura que de ello podéis dar es no pedirles ni rehusarles cosa alguna.
Nota a continuación el evangelio que, dirigiéndose Jesucristo a los sirvientes, les ordenó " llenasen de agua seis hidrias que allí había, destinadas a las purificaciones de los judíos; y que ellos, inmediatamente, las llenaron todas hasta arriba ".
El término " hasta arriba " nos muestra que el verdadero obediente, no sólo ejecuta lo mandado, sino que su exactitud en obedecer se extiende, además, al modo como se le ordenó que lo ejecutara.
Los sirvientes hubieran podido creer que obedecían al Señor con llenar más o menos aquellas tinajas; mas esto no les pareció suficiente, porque deseaban realizar con exactitud lo mandado, no sólo en lo tocante al objeto, sino también en cuanto al modo de cumplirlo. Por eso llenaron las vasijas " hasta arriba ": como deseaban obedecer con puntualidad, tomaron la palabra llenad en toda su extensión.
Así debéis proceder también vosotros cuando los superiores os ordenan algo: no podéis contentaros con ejecutar lo que se os mande; tenéis que hacerlo del modo que se os ordena. Se os indica, por ejemplo, que realicéis tal labor utilizando determinado instrumento; si lo hacéis con otro por pareceros más cómodo, verbigracia, si en vez de acudir a la " señal " en vuestro empleo, os servís de la palabra, creyendo que esto será más fácil, obedecéis bien cuanto al acto, pero no en cuanto al modo; y eso no cuadra bien al religioso que obedece con perfección.
Vivid sobre aviso, pues, en lo venidero, para velar sobre vosotros y no hacer las cosas de otra manera que como se os manden, si queréis obedecer con exactitud.
En relación con la exactitud de la obediencia se ha de tener también presente el tiempo. Para obedecer bien, debe cumplirse lo mandado, no antes ni después, sino en el momento prescrito; pues la exactitud en el tiempo es tan necesaria para que la obediencia sea perfecta como lo son ejecutar lo mandado y hacerlo de la manera indicada.
Eso nos enseñan con su proceder, tanto Jesucristo como los que servían en el festín de aquellas bodas. Jesucristo manifestó, efectivamente, en este paso del Evangelio que no quería obrar el milagro, antes de que llegara el tiempo que su Padre había señalado, cuando dijo a la Virgen María su madre: Mi hora, esto es, la hora de operar dicho milagro, no ha llegado aún.
Por su parte, los sirvientes llenaron las tinajas tan pronto como Jesucristo se lo ordenó; y al instante mismo en que el Señor se lo dijo, sacaron igualmente el agua convertida en vino para llevarla al maestresala, con el fin de que la probase.
Mostrad exactitud parecida vosotros cuando algo se os mande, pues Dios quiere que realicéis lo mandado en el tiempo preciso, y no en otro a vuestra elección.
Si tocáis, por ejemplo, con retraso para algún acto de comunidad, o llegáis a él cuando ha dado ya principio, o bien os levantáis más de mañana que lo dispuesto, no practicáis en estos casos exactamente la obediencia; porque no ejecutáis lo ordenado precisamente en la hora señalada y, en consecuencia, no seréis reputados como verdaderos obedientes, pues la circunstancia del tiempo forma parte de la exacta y cabal obediencia.

EVANGELIO DEL DOMINGO: ESTE FUE EL PRIMER SIGNO QUE HIZO JESÚS EN CANÁ DE GALILEA Y MANIFESTÓ SU GLORIA

II DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En aquel tiempo celebráronse unas bodas en Caná de Galilea y estaba la madre de Jesús allí. Fue convidado también Jesús con sus discípulos a las bodas. Y llegando a faltar vino, la madre de Jesús le dice: No tienen vino. Respondióle Jesús: Mujer, ¿qué nos va a ti y a mí? Aún no ha llegado mi hora. Mas su madre dijo a los que servían: Haced cuanto él os dijere. Había allí seis cántaros de piedra destinados a las purificaciones judaicas, en cada uno de los cuales cabían dos o tres metretas. Y les dijo Jesús: Llenad de agua los cántaros. Y los llenaron hasta el borde. Y les dijo Jesús: Sacad ahora y llevad al maestresala. Y así lo hicieron. Y luego que gustó el maestresala el agua hecha vino, como no sabía de dónde era (aunque los sirvientes lo sabían, porque habían sacado el agua), llamó al esposo y le dijo: Todos suelen servir al principio el buen vino, y cuando ya han bebido bien los convidados, entonces sacan el más flojo; pero tú has reservado el bueno hasta ahora. Éste fue el primer milagro que hizo Jesús en Caná de Galilea y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos.
EL PRIMER SIGNO DE LA VIDA PÚBLICA DE JESÚS. Homilía en el II domingo después de Epifanía

domingo, 13 de enero de 2019

LA NECESIDAD DE LA OBEDIENCIA. San Juan Bautista de la Salle



FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA
I domingo después de Epifanía

Sobre la necesidad de la obediencia
San Juan Bautista de la Salle

Refiérese en el evangelio de hoy que a san José y la Virgen María fueron a Jerusalén con Jesús, cuando Éste tenía doce años, para celebrar la fiesta de Pascua. Al regreso, después de transcurridos los días de la fiesta, como Jesús se quedara en Jerusalén, sus padres desanduvieron el camino para ir en su busca y, luego de hallarle entre los doctores, le llevaron consigo a Nazaret, donde les estaba sujeto ", según dice san Lucas (1).
Eso es cuanto el Evangelio nos revela sobre la estancia de Jesús en Nazaret, hasta que salió de allí para anunciar el Reino de Dios. ¡Lección admirable para todos los que tienen cargo de instruir a otros en las verdades cristianas!
Jesucristo se dispuso por la sujeción y la obediencia a realizar la magna empresa de redimir a los hombres y convertir las almas; porque sabía que nada puede conseguirlo de modo tan útil y seguro como el prepararse a ello ejercitándose durante mucho tiempo en la vida humilde y sumisa.
Este es el motivo de que en la primitiva Iglesia, sobre todo en Oriente, se escogiera de ordinario para obispos a quienes habían vivido durante mucho tiempo sujetos a la obediencia.
Vosotros, llamados por Dios a un empleo que os compromete a trabajar en la salvación de las almas, debéis prepararos a ejercerlo con la práctica prolongada de esta virtud, a fin de haceros dignos de tan santo empleo y de estar en condiciones de producir en él copiosos frutos. Cuanto mejor correspondáis a la gracia de Jesucristo, el cual os quiere tan perfectos en la virtud de la obediencia; tanto más bendecirá Dios vuestros trabajos; porque quien obedece a los superiores, a Dios mismo obedece.
Otro de los motivos que han de moveros a obedecer puntualmente, es que el primer fin que todos hubimos de proponernos al venir a esta casa fue obedecer a quienes la dirigen; pues, como dice muy bien san Buenaventura, la obediencia es fundamento de las comunidades; si ésta les falta, verán pronto la ruina. Y santa Teresa enseña también de modo excelente que ninguna comunidad puede persistir sin la obediencia, y ni siquiera nombre de comunidad merecería si tal virtud no se observase en ella, aun cuando se practicaran de modo eminente todas las demás.
Ocurriría lo referido por Casiano de aquellos cenobitas que, por vivir sin obediencia, constituían, a juicio de los antiguos padres del desierto, más bien un monstruo que un cuerpo de comunidad.
La práctica de la obediencia fue también lo primero que enseñó el ángel al abad Postumio, al manifestarle, de parte de Dios, que la primera regla para cuantos han de vivir en común es obedecer a quienes han sido propuestos para dirigirlos.
La mera razón pone también de manifiesto la necesidad de obedecer que hay en toda sociedad religiosa; pues la obediencia es la virtud que establece el orden y la unión, la paz y tranquilidad entre quienes la componen. Efectivamente, si esa virtud falta, si cada uno obra a su antojo, no pueden tardar en introducirse la turbación, el desorden y desconcierto, que lo revolverán todo de arriba abajo; pues " toda casa donde haya división será destruida " (2), dice san Marcos (*).
Ya que la obediencia es la más necesaria de las virtudes que deben practicarse en toda comunidad; sea ella objeto de vuestra particular aplicación. Sin obediencia no podríamos permanecer por mucho tiempo en nuestro estado.
Según enseña santo Tomás, a cada estado le corresponde su gracia particular, que le es específica y, por consiguiente, necesaria a quienes lo han abrazado para santificarse y salvarse. Esta gracia es la gracia de la obediencia para cada uno de vosotros; porque la obediencia ha de constituir el carácter propio de las personas que viven en comunidad; es lo que debe distinguirlas de quienes viven en el siglo y conservan el uso de su albedrío.
Por eso dice san Lorenzo Justiniano que quien aspire a formar parte de alguna sociedad religiosa, debe ante todo empezar por despojarse de la propia voluntad. San Bernardo, para dar a entender que tal despojo es lo que santifica, manifiesta que así viene significado por estas palabras que Jesucristo propone en el Evangelio como primer medio de perfección: Renúnciate a ti mismo (3).
Y san Vicente Ferrer afirma que Jesucristo no dará nunca su gracia a quien se niegue, en la religión, a dejarse conducir por sus superiores.
Supuesto, pues, que nadie puede salvarse sin la peculiar gracia de su estado, y que esta gracia para quienes viven en comunidad es la obediencia; los religiosos han de poner todo su empeño en poseer dicha virtud con la mayor perfección que les fuere posible.
Es verdad que vosotros, para cumplir las obligaciones inherentes al empleo exterior que desempeñáis, debéis ejercitaros también en otras virtudes; pero tened por seguro que no satisfaréis jamás cumplidamente aquellas obligaciones, si no poseéis a la perfección la virtud de la obediencia.
Por tanto, considerad como dichas para vosotros las siguientes palabras del papa san Gregorio en sus Diálogos: " La primera y principal virtud de que habéis de hacer profesión es la obediencia, porque será en vosotros el manantial de todas las otras virtudes y de vuestra santificación ".

EVANGELIO DEL DOMINGO: ¿NO SABÍAIS QUE DEBO OCUPARME DE LAS COSAS DE MI PADRE?

 FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA
Forma Extraordinaria del Rito Romano
Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre  y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.
Lucas 2, 42-52
COMENTARIO AL EVANGELIO
Homilía de maitines DIOS SE HUMILLA Y TU TE EXALTAS
TÚ, SEÑOR TE PRESENTAS ANTE NOSOTROS, PECADORES, PARA QUE TE PODAMOS ENCONTRAR MÁS FÁCILMENTE. Santo Tomás de Villanueva
Benedicto XVI DIOS QUISO NACER Y CRECER EN UNA FAMILIA HUMANA
LA FAMILIA, CÉLULA VITAL DE LA SOCIEDAD, PRIMERA SOCIEDAD NATURAL. Reflexión diaria del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (n. 209-211)
ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA. Oración de San Juan Bautista Piamarta
ORACIÓN POR LA FAMILIA. Oración de San Juan Pablo II, papa

domingo, 6 de enero de 2019

HONRAD A LOS POBRES A EJEMPLO DE LOS MAGOS. San Juan Bautista de la Salle

PARA EL DIA DE LA FIESTA DE LA ADORACION DE LOS REYES
(6 de enero)
San Juan Bautista de la Salle

Nunca nos cansaremos de admirar la fe de los santos Magos; pues no se halló en Israel fe que se parezca a la de estos admirables gentiles, según dice san Bernardo.
Descubren una estrella nueva y extraordinaria y, a su sola vista, parten de una región remota en busca de Aquel que, ni ellos conocen ni es conocido siquiera en su propio país.
Alumbrados por su luz y, más aún, por la de la fe, se ponen en camino para anunciar un nuevo Sol de justicia, en el lugar en que ha nacido, y dejan atónitos a sus habitantes con el ruido de semejante nueva. Ellos, en cambio, no se maravillan, porque siguen los destellos de la Luz verdadera, y porque " sólo la fe conduce a Jesucristo ", en expresión de san Pablo (1).
La estrella no se les muestra en vano: su aparición llevó consigo la gracia de Dios; y aquel día se trueca para ellos en día de salud, por haberse mostrado fidelísimos a las inspiraciones divinas.
¿Prestamos atención nosotros a las iluminaciones que de Dios recibimos? ¿Somos tan diligentes en seguirlas, como lo fueron los santos Magos en dejarse conducir por la estrella que los guiaba?
De esa pronta fidelidad a la gracia depende muchas veces la salvación y felicidad de un alma. Dios dispensó a Samuel el favor de hablarle, porque se presentó tres veces consecutivas para oírle, tan pronto como sintió su llamamiento. Y san Pablo mereció la gracia de su total conversión, porque se mostró primero fiel a la voz de Jesucristo que le hablaba.
Eso debéis hacer vosotros con tanta diligencia como ellos.
Luego que llegaron a Jerusalén, y dentro del palacio de Herodes, los Reyes Magos preguntan: ¿Dónde ha nacido el Rey de los judíos? (2).
¡Qué pregunta para hecha en el palacio mismo del príncipe! Es cierto, dice san Agustín, que varios reyes habían nacido en Judea, y que el propio Herodes - allí reinante tenía varios hijos; pero a ninguno de ellos venían a adorar y reconocer los Magos como Rey, por que el Cielo no los había enviado en su busca.
Verdad es también, según cuenta san Fulgencio, que poco antes le nació a Herodes un hijo en su palacio; el cual reposaba en cuna de plata, y era respetado de toda la Judea. Con todo, aquellos Reyes ni hacen caso de él ni le mientan siquiera en el palacio real.
¡Oh santa osadía la de nuestros Magos! ¡Entrar así en la capital y llegarse hasta el trono de Herodes! Nada temían porque la fe que los animaba y la grandeza del que venían buscando les urgía a olvidar y a tener en menos toda clase de consideraciones humanas; por eso consideran a Herodes, con quien están hablando, como infinitamente menor que Aquel que les había anunciado la estrella.
No es posible admirar debidamente que gentiles educados en los errores del paganismo poseyeran fe tan viva y se mostrasen tan fieles en seguir sus luces.
Esta fe se aumentó y fortaleció sobremanera cuando, congregados todos los príncipes de los sacerdotes y los escribas del pueblo, indagó de ellos Herodes el lugar en que había de nacer el Cristo. En Belén, le respondieron (3); a lo que agregó el rey dirigiéndose a los Magos: Cuando encontréis a ese Niño que buscáis, yo mismo iré a adorarle (4). Mas ellos, salidos del palacio, no volvieron a ocuparse del rey Herodes.
Así debe apremiaros la fe a despreciar todo cuanto el mundo estima.
Dejada la ciudad de Jerusalén, se dirigieron los Magos a la humilde aldehuela de Belén, para encontrar allí al Rey que buscaban. Iban conducidos por la estrella, que caminaba delante de ellos, hasta que, llegados al lugar adonde yacía el Niño, se paró (5). Entrando entonces en el establo, " vieron los Magos a un niñito envuelto en pobres pañales, acompañado de María su Madre ".
¿Cómo no temieron los Magos, a tal visión, ser víctimas de algún engaño? ¿Son éstas, insignias de rey? ¿Dónde está su palacio?; ¿dónde su trono?; ¿dónde su corte?: exclama san Bernardo.
Y prosigue: su palacio es el establo; un pesebre le sirve de trono; la compañía de la Santísima Virgen y san José forman su corte.
No tienen por despreciable el lugar; los pobres pañales no les causan extrañeza, ni los maravilla ver a un débil niño amamantado por su madre. Se prosternan delante de Él, dice el Evangelio (6); le reverencian como a su Rey y le adoran como a su Dios. Ved lo que les impulsó a obrar la fe, de cuyo espíritu estaban vivamente penetrados.
Reconoced a Jesucristo bajo los pobres harapos de los niños que instruís; adoradle en ellos; amad la pobreza y honrad a los pobres, a ejemplo de los Magos. Porque la pobreza ha de seros amable a vosotros, encargados de educar a los pobres. Muévaos la fe a hacerlo con amor y celo, puesto que ellos son los miembros de Jesucristo (7).
Ése será el medio para que el divino Salvador se complazca entre vosotros, y de que vosotros le halléis; ya que Él amó siempre la pobreza y a los pobres.

EVANGELIO DEL DÍA: HEMOS VISTO SU ESTRELLA Y VENIMOS A ADORARLE

 EPIFANÍA DEL SEÑOR
Forma Extraordinaria del Rito Romano

Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén  preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo». Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: “Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo Israel”». Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo». Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.

 Mt 2, 1-12

Comentario al Evangelio
Homilía de maitines  LOS CIELOS CONOCIERON QUE ÉL ERA DIOS
 EL SEÑOR AMA LA NIÑEZ. San León Magno, papa
Benedicto XVI ERAN HOMBRES EN BUSCA DE ALGO MÁS

sábado, 5 de enero de 2019

EL ROSARIO DE HOY EN EL PRIMER SABADO DE MES EN REPARACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA CON SANTA GENOVEVA TORRES




Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial:  Hoy, primer sábado de mes, ofrecemos este rosario en reparación al Corazón Inmaculado de María respondiendo así a su llamamiento en la ciudad de Pontevedra (ESPAÑA) por medio de Sor Lucía, vidente de Fátima: "Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación."
Se hace hoy memoria de santa Genoveva Torres Morales, virgen, que desde joven experimentó las contrariedades de la vida y soportó la enfermedad que le aquejaba. Fundó el Instituto de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Ángeles, para ayudar a la mujeres (1956).
Sobre el rosario decía: «El consuelo que siento al rezar el Santo Rosario me hace olvidar lo que Dios tenga dispuesto que haya de sufrir. ¡Señor, mándame lo que quieras! Siento nuevos bríos al terminar de rezar esta plegaria, la preferida por nuestra Madre del cielo».
Señor mío Jesucristo…
MISTERIOS GOZOSOS
1.- La encarnación del Hijo de Dios en las entrañas purísimas de la Virgen María.
«¿Quién no practicará la vida cristiana, contemplando cómo la segunda persona de la Santísima Trinidad deja el cielo para hacerse hombre por nuestro amor?».
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las blasfemias y ultrajes que se comenten contra la Inmaculada Concepción de María.
2.-La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.
«Admiremos la humildad de María. Fue a cuidar a su prima, haciendo todo lo posible por mostrarse mujer sencilla y pobre; su Hijo iba a ser conocido tan sólo como el “hijo del carpintero”.»
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las blasfemias y ultrajes que se comenten con la Virginidad perpetua de la Nuestra Señora.
3.-El nacimiento del Niño Dios en el portal de Belén
«La santidad tiene por base la humildad, que es el fundamento de todas las virtudes. Visitando el Portal de Belén callan nuestras pasiones, que tienen por fundamento el orgullo.»
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las blasfemias y ultrajes que se comenten contra la maternidad divina de María, rechazando al mismo tiempo recibirla como madre de los hombres.
4.-La purificación de Nuestra Señora y presentación del Niño Jesús en el templo
«Entremos en el templo, donde Dios está y nos espera, con la misma reverencia y fervor con que María lo hizo al presentar a su Hijo. Entremos, sobre todo cuando nos aflige el dolor.»
OFREZCAMOS este misterio en reparación por aquellos que infunden en los niños y en los jóvenes el desprecio hacia la Virgen Inmaculada.
5.- El niño Jesús perdido y hallado en el templo
«En todas partes puedo encontrar a Jesús, porque en todas partes está. Pero, si lo pierdo por mi causa, ¿dónde lo encontraré mejor que en el templo por la confesión, la Eucaristía, la oración?»
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las profanaciones e ultrajes que se comenten contra las sagradas imágenes y representaciones de la Virgen María.
***
PARA RECIBIR LA PROMESA DE LOS CINCOS PRIMEROS SÁBADOS ES NECESARIO, DURANTE CINCO SÁBADOS SEGUIDOS: 1) Rezar el rosario y meditar en sus misterios y 2) Confesar y comulgar con esta intención.

martes, 1 de enero de 2019

EVANGELIO DEL DÍA: LE PUSIERON POR NOMBRE JESÚS

OCTAVA DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR
Forma Extraordinaria del Rito Romano
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.
Lc 2,21
COMENTARIOS AL EVANGELIO
HOmilía de MAitines  JESÚS, SOLO EL ES SANTO EN TODO
Santo Tomás de Villanueva EL HIJO DE DIOS QUISO HACERSE ESCLAVO