___AVISOS DEL CULTO___

HORARIO DE CULTO HABITUAL (pinche aquí)

El horario del día 9 al 13 de abril será: 17:45 Vísperas y 18:15 Santa Misa.

El jueves 12, habrá hora santa a las 22:00 precedida del Rosario a las 21:30.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo,6 de mayo. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 14 de abril. CAMBIO DE HORARIO- Santa misa a las 17:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

miércoles, 11 de abril de 2018

EL ROSARIO DE HOY CON LA BEATA ELENA GUERRA


Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial:  Se hace hoy memoria de la beata Elena Guerra, virgen, que instituyó la Congregación de Oblatas del Espíritu Santo, para la enseñanza de las niñas, e instruyó admirablemente a los cristianos acerca de la cooperación del Espíritu Santo en la economía de la Salvación. († 1914) Con algunos de sus pensamientos meditamos el rosario de hoy.
Señor mío Jesucristo... 
MISTERIOS GLORIOSOS
1.-La Resurrección del Señor.
“Es necesario que el Espíritu Santo forme en nosotros al hombre nuevo, por tanto necesitamos pedirle con súplicas fervorosas que nos conceda esta gracia, porque sin el Espíritu Santo seremos siempre como somos!   
2.- La Ascensión del Señor
“Es necesario elevar nuestro corazón a Dios para recibir el Espíritu Santo.”
3.- La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos en torno a la Virgen María
“La venida del Espíritu Santo en el cenáculo fue como el beso de reconciliación dado por Dios a la humanidad, redimida con la Sangre de Jesucristo.”
4.- La Asunción de María Santísima a los Cielos
“¿Que cosa mejor para nosotros que ser guiados y sustentado por el Amor?”
5.- La Coronación de la Virgen como Reina y Señora de todo lo Creado.
“Deberes que tenemos hacia el Amor Eterno: - buscar conocerlo mejor, - adorarlo, agradecerle, amarlo; - nunca entristecerlo y rezarle continuamente.”

martes, 10 de abril de 2018

EL ROSARIO DE HOY CON SANTA MAGDALENA DE CANOSSA


Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: Se hace hoy memoria de santa Magdalena de Canossa, virgen, que espontáneamente renunció a todas las riquezas de su patrimonio para seguir a Cristo y fundó un instituto doble: el de las Hijas y el de los Hijos de la Caridad, para fomentar la instrucción cristiana de los niños.
Con alguno de sus pensamientos meditamos el rosario de hoy.
Señor mío Jesucristo... 
MISTERIOS DOLOROSOS
1. La Oración de Jesús en el Huerto
“Me pareció voluntad de Dios que sólo buscara a vivir completamente abandonada a su divina voluntad.”
2. La flagelación de Jesús atado a la columna.
“Para las obras del Señor, se necesitan humildad, abandono en Dios, olvido del mundo y despojo universal […]. No te preocupes de las habladurías del mundo, ni de las felicitaciones, ni de los reproches y atiendas sólo a santificarte en el ejercicio de la obediencia, de la humildad y de la búsqueda de Dios.”
3. La coronación de espinas
“Comencemos cada día con nuevo fervor en el servicio del Señor esperando la corona de su misericordia.”
4. Nuestro Señor con la cruz a cuestas camino del Calvario
“Se ha de tratar de imitar al Crucificado realizando las virtudes que han resplandecido sobre la cruz: obediencia, humildad, povebra, caridad que se ha don para todos.
5. La crucifixión y muerte del Señor
“Te coloco en los brazos de María Santísima Dolorosa, quien, si te apoyas en ella, sin duda será tu fortaleza y te dará todo el consuelo que necesitas.”

LA MISERICORDIA DEL SEÑOR LLENA LA TIERRA. Homilía



Triduo de la Divina Misericordia 2018
Segundo día, viernes 6 de abril

La misericordia del Señor llena la tierra. Sal 32, 5
Con esta afirmación, el salmista proclama el actuar de Dios con el mundo.
La misericordia es el atributo más grande de Dios y el modo con el que él se relaciona con todas sus criaturas.
El amor solo puede darse entre iguales… Por eso la vida de la Trinidad es amor: entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo…
Pero el mundo y sus criaturas incluidos los hombres no somos iguales a Dios, y por ello no somos dignos de ser amados;  y esto se hace todavía más admirable y asombroso porque a causa de nuestro pecado sería totalmente detestables para  Dios.
Por eso, su modo de amarnos es la misericordia: él tiene la iniciativa, se acerca a nosotros, rebajándose a poner su corazón  (cor) en aquello que es pobre (miser)…
  Dios, en Jesucristo, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza.
Misericordia Divina, asombro de los ángeles, incomprensible para los santos, insospechada para la humana razón.

La misericordia del Señor llena la tierra. Sal 32, 5
La devoción a la divina misericordia nos debe llevar a una forma nueva de comprender y ver el mundo que nos rodea. Todo es misericordia, todo es amor benevolente de Dios hacia nosotros.
Descubrir el don de la propia vida, como también todos los dones que el Señor nos da a través de la creación, desde este nuevo enfoque, nos hace crecer en la admiración:
Dios ha pensado en mí desde la eternidad, porque su misericordia es eterna.
Él  me ha llamado a la vida, porque es eterna su misericordia.
Me ha dado un alma inmortal y un cuerpo, llamados a la vida eterna y a la resurrección, porque es eterna su misericordia.
Me ha dado una familia, unos padres, hermanos, personas que me aman, me ayudan y me enseñan, porque es eterna su misericordia.
Dios me ha regalado un lugar donde vivir, un hogar, me ha dado un mundo hermoso, el sol, la luna, las estrellas, la tierra salida de sus manos… porque es eterna su misericordia.
Este Dios que me ama cuida de mí en su providencia y hace que no nos falte lo necesario para una vida digna… porque es eterna su misericordia.
¡Cuándo uno no es capaz de ver su vida desde la pura gratuidad de la misericordia de Dios, la vida se hace áspera, amarga, falta de luz y alegría! ¡Cuándo uno piensa que lo que tiene es suyo y fruto de su esfuerzo el corazón se endurece y se hace egoísta! Y en definitiva, es incapaz de acoger la Misericordia y de ser misericordioso.

La misericordia del Señor llena la tierra. Sal 32, 5
La devoción a la Divina misericordia nos ha de llevar también a reconocer la misericordia de Dios  también en todos los bienes y gracias espirituales.
Todo es gratuidad, pura misericordia, don del cielo… Como la lluvia que cae del cielo para regar la tierra, así derrama Dios las gracias sobre las almas.
La imagen de Jesús de la Misericordia, con su costado abierto, saliendo de él los rayos de luz, son el signo de esta permanente disposición divina de darnos su gracia… Gracias que brotan de su corazón –símbolo de su amor y de su misericordia para nosotros- de forma incesante e inagotable como el agua brota del manantial.
El Evangelio de hoy nos invita a caer en la cuenta de la gracia recibida del bautismo. Después de la vida, el haber recibido el bautismo es el don más grande de la misericordia de Dios.

Id, pues, e instruid a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;  enseñándolas a observar todas las cosas que yo os he mandado.”
Esas palabras han llegado a nosotros, ese mandato ha sido la causa de nuestro bautismo… Y nosotros bautizados nos podemos hacer contemporáneos de la escena del Evangelio. En mí, se han cumplido el Evangelio, el mandato de Cristo a los apóstoles.  
Y el bautismo es la misericordia de Dios para con nosotros porque este es necesario para la salvación de todos aquellos a quienes el Evangelio ha sido anunciado y han tenido la posibilidad de pedir este sacramento. Sin el Bautismo, nadie puede salvarse.- Es el medio ordinario establecido por Dios para salvarnos.
 
Hoy también nosotros somos invitados a salmodiar a Dios y a cantar su historia de salvación con nosotros:
He recibido el bautismo y con él la salvación, porque es eterna su misericordia.
Se me ha perdonado el pecado original, como todos los pecados personales –cuando el bautizado es adulto- y todas las penas debidas al pecado; porque es eterna su misericordia.
Se me ha hecho hijo adoptivo de Dios y heredero del cielo, porque es eterna su misericordia.
 Se me hace partícipe de la vida divina trinitaria mediante la gracia santificante, porque es eterna su misericordia.
Participé del sacerdocio de Cristo, porque es eterna su misericordia.
Se me ha dado la fe, esperanza y caridad y los dones del Espíritu Santo, porque es eterna su misericordia.
Se me ha sellado de forma indelebe como propiedad de Dios, consagrado a él,  porque es eterna su misericordia.
Dad gracias conmigo al Señor, porque es eterna su misericordia.

Queridos hermanos: pidamos que Dios nos ayude a conservar la gracia del bautismo,  que por la fe recibimos, viviendo según nuestra condición de hijos de Dios, llevando una vida en santa y piadosa –como recomienda el apóstol san Pedro- , esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios!… Procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz… Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.» 2. Pedro 3,11-12,14, 17.
Que así sea.

lunes, 9 de abril de 2018

EL CORAZÓN MISERICORDIOSO DE LA VIRGEN MARÍA. Homilía


Triduo de la Divina Misericordia 2018
Tercer día, sábado 7 de abril

El corazón misericordioso de la Virgen María
Coincide nuestra preparación para la fiesta de la Divina Misericordia con el primer sábado de mes en el que queremos de modo particular honrar y reparar el Inmaculado Corazón de la Virgen María.
Su Corazón inmaculado es obra de la misericordia de Dios y fuente al mismo tiempo de misericordia.
Todo lo que hay en María, como todo lo bueno que existe, tiene su origen en Dios y es obra suya. Al contemplar la belleza, bondad y santidad de la Virgen María vemos la obra de la gracia de Dios que realiza en sus criaturas maravillas.
En este día, contemplemos su misericordia, crezcamos en agradecimiento, entonemos nuestro cántico de acción de gracias por la Virgen María y con ella digamos: el Poderoso ha hecho obras grande en ti, porque es eterna su misericordia.

El corazón de María obra de la misericordia de Dios
Sí. Demos gracias a Dios de todo bien por la Virgen Santísima.
El Señor la predestinó en el decreto mismo de la encarnación del Hijo de Dios, para estar estrechamente unida a su Hijo Jesucristo en la obra de la Salvación, porque es eterna su misericordia.
Dios la eligió desde la eternidad para Madre de Jesucristo, y como Madre suya, la ama con amor único, y adornada y enriquecida con privilegios y dones del todo singulares, porque es eterna su misericordia.
Dios la llenó de toda gracia, la hizo bendita sobre todas las mujeres, libre de pecado, redimida por Cristo con redención eminente y singularísima, porque es eterna su misericordia.
Dios la hizo Inmaculada desde el primer instante de su Concepción; libre de toda culpa personal hasta la más leve, y sin el más pequeño desorden que la inclinase al pecado, porque es eterna su misericordia.
El Hijo de Dios, por obra del Espíritu Santo, se encarnó en su seno, tomando de ella nuestra naturaleza humana, como hijo suyo verdadero, siendo con toda verdad, la Madre de Dios, porque es eterna su misericordia.
Dios quiso preservar su virginidad antes, durante y después del parto, permaneciendo  siempre Virgen, siendo toda de Dios y para él, porque es eterna su misericordia.
Jesucristo, Hijo de Dios e hijo de la Virgen María, quiso asociarla a su obra redentora,  constituyéndola en Madre y Corredentora de los hombres, porque es eterna su misericordia.
Dios quiso que aquella que dio al mundo al vencedor de la Muerte y del Pecado no experimentase la corrupción del sepulcro, y acabado el término de su vida mortal, resucitada, fue en su Asunción elevada en cuerpo y alma al Cielo, asemejada en todo a  su Hijo Jesucristo, coronada como Reina del Universo, exaltada sobre los ángeles y los santos, y hecha Medianera y Dispensadora de todas las gracias, porque es eterna su misericordia.
Dios concedió a la Virgen un corazón misericordioso lo más semejante al suyo para que tuviera misericordia de nosotros, porque su amor es eterno.

El Corazón de María misericordioso para nosotros.
Queridos hermanos: quisiera que nos fijásemos hoy en la Maternidad de la Virgen María porque esta es fruto también de su misericordia para con nosotros. En la Hora de la Misericordia, unos instantes antes de expirar en el madero de la cruz y que su costado fuese traspasado brotando de él sangre y agua, que son la gracia y la misericordia, Nuestro Señor Jesucristo quiso hacerla Madre de todos los hombres en la persona del discípulo amado.
Mujer, ahí tienes a tu Hijo.
¿A quién se le habría ocurrido, qué mente podría imaginar, quién habría podido pedir tal cosa?  ¡Qué la Madre de Dios fuese nuestra madre! ¡Qué aquella que no conoció el pecado se hiciese madre de pecadores! ¡Qué aquella cuyo corazón inmaculado era todo de Dios se tuviese que dar por entero a los hombres!
Solamente Dios puede hacer una cosa así, solamente Aquel que es Amor puede darse de esa manera.
María es Madre nuestra y como verdadera madre misericordiosa.
Si el atributo más grande de Dios es su misericordia, y el amor de una madre es lo más parecido en la tierra al amor divino, el amor de la Virgen María por nosotros es siempre misericordioso.
Así la invoca la iglesia en la Salve: como Reina y Madre de Misericordia.
Así también hemos de invocarla nosotros, consagrándonos a ella como hijo y esclavos de amor, sabiendo que es la forma más perfecta de devoción, porque el mismo Dios se hijo su hijo y esclavo en su seno.
San Luis María Grignon de Monfort nos dice como es la forma de actuar del Corazón Inmaculado de María. Dice el Santo: “La Santísima Virgen es Madre de dulzura y misericordia, y jamás se deja vencer en amor y generosidad… ella se entrega también a ti plenamente en forma inefable. Hace que te abismes en el piélago de sus gracias, te adorna con sus méritos, te apoya con su poder, te ilumina con su luz, te inflama con su amor, te comunica sus virtudes: su humildad, su fe, su pureza, etc.; se constituye tu fiadora, tu suplemento y tu todo ante Jesús.”
Si esta es la forma en que la Virgen actúa con nosotros, confiemos en su fidelidad, apoyémonos en su poder y tengamos nuestro fundamento en su misericordia y caridad, para que Ella conserve y aumente nuestras virtudes y méritos a pesar de nuestros enemigos: mundo, demonio y carne, que  no cesan en su lucha contra nosotros.
Digámosle con san Luis María:
“Recibe, por favor, Virgen Santísima, Reina y Madre de Misericordia, cuanto poseo y consérvamelo con tu fidelidad y tu poder.
Si tú me guardas, no perderé nada;
Si me sostienes, no caeré;
si me proteges, estaré seguro ante mis enemigos.”
Jesús confío en ti, Virgen María confío en tu.
Sagrados Corazones de Jesús y de María, misericordiosos para con nosotros, en vosotros confiamos.