miércoles, 3 de agosto de 2022

3 de agosto. La Invención de san Esteban

 


3 de agosto. La Invención de san Esteban

Los cuerpos de los santos Esteban, primer Mártir, Gamaliel, Nicodemo y Abilón, que desde largo tiempo habían permanecido ocultos en un lugar obscuro y sórdido, fueron hallados cerca de Jerusalén, en tiempo del emperador Honorio, por el presbítero Luciano, divinamente inspirado. Gamaliel le apareció en sueños como un venerable anciano que le indicó dónde yacían, y le mandó decírselo al obispo Juan de Jerusalén con el fin de procurar a aquellos cuerpos una sepultura conveniente.

El obispo de Jerusalén convocó a los obispos y presbíteros vecinos y con ellos fue al lugar indicado, haciendo excavar los sepulcros, que esparcieron un suave olor. La noticia de este hecho hizo acudir al lugar a una gran multitud de personas, muchas de las cuales, aquejadas de diversas enfermedades, regresaron a sus casas curadas. El sagrado cuerpo de San Esteban fue llevado con gran honor a la santa iglesia de Sion, y trasladado después a Constantinopla, imperando Teodosio el Joven; bajo el papa Pelagio I, fue conducido a Roma y colocado en el sepulcro del Mártir San Lorenzo del Agro Verano.

 

Del libro de San Agustín, Obispo, la Ciudad de Dios.

Libro 22, cap. 8, cerca del medio.

Cuando el obispo Proyecto llegó a Tíbilis con las reliquias del glorioso Mártir Esteban, se halló con muchas gentes que habían venido para orar ante ellas. Una mujer ciega suplicó ser conducida hasta el obispo que llevaba las sagradas reliquias; allí oró, ofreció las flores que traía para que tocasen los restos del mártir, y al recibirlas de nuevo, las llevó a los ojos, y recobró la vista. Todos los que allí estaban vieron con estupefacción cómo, la que antes no veía, les precedía en el camino sin necesidad de guía alguno. También aconteció que mientras Lucilo, obispo de Hipona, llevaba en procesión, precedido y seguido del pueblo, otras reliquias del mismo Mártir veneradas en el castillo de Sinite, cerca de aquel lugar, fue curado repentinamente, por la virtud de tan preciosa carga, de una fístula crónica, que un médico, amigo suyo, había de operar.

 

Oremos.

Concédenos, Señor, imitar las virtudes de San Esteban, cuya entrada en la gloria celebramos; y, así como él supo rogar por sus mismos perseguidores, sepamos nosotros amar a nuestros enemigos. Que vive y reina en unión del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. R. Amén.

martes, 2 de agosto de 2022

DÍA 3. LA UNIÓN DE LOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA

DÍA 3.

LA UNIÓN DE LOS CORAZONES

DE JESÚS Y MARÍA

 

MES DE AGOSTO  EN HONOR

AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

 

wOraciones para comenzar todos los días:

+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Con el Ángel de la Paz que enseñó a los tres pastorcitos de Fátima-Lucía, Francisco y Jacinta- a rezar para desagraviar los Corazones de Jesús y de María, decimos:

Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo.

Os pido perdón por los que no creen, no adoran,

 no esperan y no os aman. (3 veces)

***

Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo,

Os adoro profundamente y Os ofrezco

el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma

y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo,

presente en todos los sagrarios de la tierra,

en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias

con que Él mismo es ofendido

y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón

y del Corazón Inmaculado de María,

os pido la conversión de los pobres pecadores. Amén.

 

w Consideración diaria.

DÍA 3.

LA UNIÓN DE LOS CORAZONES

DE JESÚS Y MARÍA

Detengámonos a considerar las maravillas que Dios ha obrado en el Corazón Inmaculado de la Virgen María, nuestra Reina y Madre. Maravillas que hacen su Corazón, único y excelente, por la unión con el Corazón de su divino Hijo Jesús.

Consideremos la unión estrechísima que ninguna otra criatura pudo experimentar con Nuestro Señor Jesucristo desde el momento de la Encarnación hasta el parto virginal: la vida del Niño Dios era la vida de María. El Dios eterno se hace esclavo de aquella que es su sierva, su vida depende de su criatura. La unión entre los Corazones de Jesús y María no se terminó con el parto, pues siempre se mantuvo durante la vida terrena del Señor. Dos Corazones que forman un solo Corazón, no en unidad de esencia, como la Unidad del Padre y del Hijo, sino en unidad de sentimiento, de afecto y de voluntad.

La Virgen sentía lo mismo que su Hijo, la Virgen amaba los mismo que Jesús, la Virgen quería y deseaba lo mismo que su Hijo Dios.

Al venerar y reparar el Corazón de María, hemos de pedir la gracia de llegar a tener esa unión de sentimientos, de afectos y voluntad con Ella y su divino Hijo.

Jesús y María, haced mi corazón semejante al vuestro: que yo tenga los mismos sentimientos, los mismos afectos, los mismos deseos de vuestros Corazones. Purificad mi corazón de los sentimientos, afectos y deseos que me apartan de vosotros. Elevad con la gracia divina aquellos sentimientos, afectos y deseos buenos que hay en mí para que todo lo haga en unión con vosotros. Amén.

 

 

 

wOraciones para terminar todos los días:

Terminemos nuestra oración, haciendo un acto de reparación al Inmaculado Corazón de María:

·        En reparación por las blasfemias y ultrajes que se cometen contra la Inmaculada Concepción de María. (Avemaría)

·        En reparación por las blasfemias y ultrajes que se cometen contra la Virginidad perpetua de Nuestra Señora. (Avemaría)

·        En reparación por las blasfemias y ultrajes que se cometen contra la maternidad divina de María, rechazando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres. (Avemaría)

·        En reparación por aquellos que infunden en los niños y en los jóvenes el desprecio hacia la Virgen Inmaculada. (Avemaría)

·        En reparación por aquellos que ultrajan, desprecian y maltratan las imágenes y representaciones de la Virgen Santísima. (Avemaría)

***

CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN

de San Antonio María Claret

¡Oh, María! Madre de Dios y Madre nuestra, a Vos acudimos para consagrarnos a vuestro Inmaculado Corazón para que reines en nuestros corazones y en nuestra familia y nos ponemos bajo tu protección maternal.

Os consagramos nuestros cuerpos y nuestras almas, nuestra familia, nuestro hogar; todo cuanto somos y tenemos. Y para que esta consagración sea eficaz y verdadera, renovamos a vuestros pies las promesas que en nuestro nombre hicieron nuestros padres en el bautismo.

Renunciamos a las seducciones del mundo, enemigo de Dios y nuestro; sus criterios de riquezas, honores y placeres; sus escándalos y pecados. Renunciamos a nuestras malas pasiones y a las intrigas del demonio.

Y nos comprometemos a conservar nuestra fe, santificar nuestras costumbres y seguir los dictados del Magisterio de la Santa Iglesia Católica fundada por Nuestro Señor Jesucristo y frecuentar los Santos Sacramentos. Amén.

***

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.

Glorioso Patriarca san José, ruega por nosotros.

Santos Ángeles custodios, rogad por nosotros.

Todos los santos de Dios, rogad por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

LETANÍA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO. San Pedro Julián Eymard


LETANÍA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.

SAN PEDRO JULIÁN EYMARD

FUNDADOR DE LOS PADRES DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

 

Señor ten piedad.         

Cristo, ten piedad.       

Señor ten piedad.        

Cristo escúchanos               

Dios, Padre del Cielo, ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios, el Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santa Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Jesús, Sumo Sacerdote Eterno del Sacrificio Eucarístico, ten piedad de nosotros.

Jesús, Víctima Divina en el altar para nuestra salvación, ten piedad de nosotros.

Jesús, escondido bajo la apariencia de pan, ten piedad de nosotros.

Jesús, que habitas en los tabernáculos del mundo, ten piedad de nosotros.

Jesús, realmente, verdaderamente, y sustancialmente presente en el Sacramento del altar, ten piedad de nosotros.

Jesús, permaneciendo en Tu plenitud, Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, ten piedad de nosotros.

Jesús, pan de ángeles, ten piedad de nosotros.

Jesús, con nosotros siempre hasta el fin del mundo, ten piedad de nosotros.

Servidor sagrado, cumbre y fuente de toda adoración y vida cristiana, ten piedad de nosotros.

Hostia sagrada, signo y causa de la unidad de la Iglesia, ten piedad de nosotros.

Anfitrión sagrado, adorado por innumerables ángeles, ten piedad de nosotros.

Anfitrión sagrado, alimento espiritual, ten piedad de nosotros.

Sagrada Hostia, Sacramento de amor, ten piedad de nosotros.

Hostia sagrada, vínculo de caridad,  ten piedad de nosotros.

Hostia sagrada, la mayor ayuda para la santidad, ten piedad de nosotros.

Sagrada Hostia, don y gloria del sacerdocio, ten piedad de nosotros.

Sagrada Hostia, en la cual participamos de Cristo, ten piedad de nosotros.

Hostia sagrada, en la que el alma está llena de gracia,ten piedad de nosotros.

Sagrada Hostia, en la que recibimos una prenda de gloria futura, ten piedad de nosotros.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Santísimo Sacramento, para aquellos que no creen en Tu presencia Eucarística, ten piedad, Señor.

Para aquellos que son indiferentes al sacramento de tu amor, ten piedad, Señor.

Para aquellos que te han ofendido en el Santísimo Sacramento del Altar, ten piedad, Señor.

Para que podamos mostrar reverencia adecuada al entrar en tu santo templo, te suplicamos, escúchanos.

Para que podamos prepararnos adecuadamente antes de acercarnos al Altar, te lo suplicamos, escúchanos.

Que podamos recibirte frecuentemente en la Sagrada Comunión con verdadera devoción y verdadera humildad, te suplicamos, escúchanos.

Para que nunca dejemos de agradecerte por tan maravillosa bendición, te suplicamos, escúchanos.

Que podamos apreciar el tiempo que pasamos en oración silenciosa delante de Ti, te suplicamos, escúchanos.

Para que podamos conocer mejor este sacramento de los sacramentos, te suplicamos, escúchanos.

Para que todos los sacerdotes puedan tener un profundo amor por la Sagrada Eucaristía, te lo suplicamos, escúchanos.

Para que puedan celebrar el Santo Sacrificio de la Misa de acuerdo con su sublime dignidad, te suplicamos, escúchanos.

Para que podamos ser consolados y santificados con el Santo Viático a la hora de nuestra muerte, te suplicamos, escúchanos.

Para que podamos verte un día cara a cara en el Cielo, te suplicamos, escúchanos.

Cordero de Dios, quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.

Oh, sacramento santísimo, oh sacramento divino, toda alabanza y toda acción de gracias sean en cada momento tuya.

Padre muy misericordioso, continúas atrayéndote hacia ti a través del Misterio Eucarístico. Concédenos ferviente fe en este Sacramento de amor, en el que Cristo el Señor mismo está contenido, ofrecido y recibido. Hacemos esta oración a través del mismo Cristo nuestro Señor. Amén.