X ANIVERSARIO MOTU PROPRIO

X ANIVERSARIO MOTU PROPRIO

AVISOS DEL CULTO

***Miércoles 9 de agosto, la santa misa será a las 8:30. A partir del jueves, 10 de agosto, la santa misa diaria será a las 8:15. Los domingos a las 10:00.

Martes, día 15 de agosto, la Asunción de Nuestra Señora, santa misa a las 10:00.

Miércoles, 23 de agosto, Conmemoración del P. Pío, santa misa a las 18:00, precedida del Rosario.

*** A partir del martes 8 de agosto, el culto de la tarde se suspende hasta nuevo aviso; como también la hora santa de los jueves.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 3 de septiembre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 9 de septiembre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com



miércoles, 3 de febrero de 2016

LA IGLESIA, SIGNO Y SALVAGUARDIA DE LA TRASCENDENCIA DE LA PERSONA HUMANA REFLEXIÓN DIARIA DEL COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA (n. 49-51)


DE LA TRASCENDENCIA DE LA PERSONA HUMANA
REFLEXIÓN DIARIA DEL COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA (n. 49-51)
La Iglesia a lo largo de la historia  es « signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana ». Esta misión todavía es mucho más necesaria en nuestro tiempo actual debido a la mentalidad atea, materialista e utilitarista de nuestra sociedad actual. El drama del hombre de hoy es que ha perdido la conciencia de que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, con cuerpo y alma, y que está llamado a vivir en religión – relación con su Creador.
Vivimos obsesionados con nuestro cuerpo, con las realidades materiales, con el dinero y el disfrute de los presente, olvidando que hemos sido creados para el cielo. “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo, si al final pierde su alma?” –pregunta Jesús a sus discípulos y también al hombre moderno.
La Iglesia como comunidad de los discípulos de Jesús se convierte así en un faro y signo luminoso de la unión de Dios con el hombre, señalando al mundo las realidades eternas.
Ella cumple su misión anunciando el Evangelio y comunicando la salvación de Cristo. Un anuncio del Evangelio que como el fermento en medio de la masa está llamado a inspirar y promover los valores evangélicos de los que nuestra sociedad es gran parte deudora. La Iglesia siempre ha defendido la independencia y autonomía del orden temporal, pero este no puede ir al margen de la dimensión espiritual del hombre, sino que ha de preocuparse de promoverla, custodiarla y favorecerla. Cuando algún sistema social descuida, ataca o elimina esta dimensión espiritual del hombre, la Iglesia tiene el deber de denunciarlo públicamente y defender al hombre de aquellos que quieren manipularlo o reducirlo a un objeto de mercado.

La Iglesia y los cristianos estamos llamados a construir el Reino de Dios y hacer lo presente en nuestra historia, pero sin perder la dimensión escatológica de este reino que tendrá su realización con Cristo, Señor y Juez de la historia,  vuelva en gloria y majestad e instaure los cielos nuevos y la tierra nueva. Por ello, es un error -del que tampoco nosotros nos vemos libres- identificar un periodo histórico o un régimen político como la realización del Reino de Dios.