lunes, 18 de julio de 2022

DÍA 19. SANGRE DE CRISTO, VENCEDORA DE LOS DEMONIOS

DÍA 19. SANGRE DE CRISTO, VENCEDORA DE LOS DEMONIOS

Mes de julio a la preciosísima Sangre de Jesús

 

+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestro enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Ante Jesús Sacramentado, visitándolo en el Sagrario ya presencialmente, ya espiritualmente, recitemos la siguiente oración compuesta por san Alberto Magno:

 

ORACIÓN A LA PRECIOSA SANGRE DE JESÚS

de San Alberto Magno

Yo te adoro, Oh Preciosa Sangre de Jesús, flor de la creación, fruto de virginidad, instrumento inefable del Espíritu Santo, y me regocijo al pensar que tú viniste de la gota de la sangre virginal sobre la cual el amor eterno imprimió su movimiento; Tú fuiste asumida por la Palabra y deificada en Su persona.

Yo estoy embargado de emoción cuando pienso de tu paso del corazón de la Santísima Virgen al corazón de la Palabra, y, siendo vivificada por el aliento de la Divinidad, volviéndote adorable porque te volviste la sangre de Dios.

Yo te adoro dentro de las venas de Jesús, preservada en su humanidad como el maná en la urna de oro, el memorial de la Redención eterna que El cumplió durante los días de su vida terrenal. Yo te adoro, Sangre de la nueva y eterna alianza, fluyendo de las venas de Jesús en Getsemaní, de la carne arrancada por los latigazos en el Pretorio, de sus manos y pies perforados y de su costado abierto en el Gólgota. Yo te adoro en los Sacramentos, en la Eucaristía, donde yo sé que estás sustancialmente presente...

Pongo toda mi confianza en Ti, Oh Sangre adorable, nuestra Redención, nuestra regeneración. Cae, gota a gota, en los corazones que se han alejado de Ti y suavízalos de su dureza.

Oh adorable Sangre de Jesús, lava nuestras manchas, sálvanos de la ira del ángel vengador. Irriga la Iglesia; hazla fructífera con apóstoles y trabajadores de milagros, enriquécela con almas que sean santas, puras y radiantes con belleza divina. Amén.

 

19.Sangre de Cristo, vencedora de los demonios

En la plaga del ángel exterminador de Egipto, los israelitas rociaron los dinteles y jambas de sus puertas, para que la muerte pasara por delante de sus casas y no les tocase.

Así, también los bautizados son señalados con la sangre de Cristo cuando el sacerdote en el ritual del bautismo hace la señal de la cruz sobre sus frentes. Somos redimidos y liberados de la posesión del Maligno. Ahora pertenecemos a Dios.

Satanás y sus ángeles actúan en el mundo y buscan que los hombres se rebelen contra Dios. El pecado mortal abre nuestra alma a la acción y dominio del demonio; por eso la Iglesia anima a aquellos que han tenido la desgracia de pecar mortalmente a confesarse lo antes posible. La mejor manera para alejarnos de la acción del maligno es vivir permanentemente en gracia de Dios, confesarse con frecuencia, asistir a la santa misa y recibir la Sagrada Comunión, leer y meditar la Sagrada Escritura y tener vida de oración cotidiana.

Además, la Iglesia nos ayuda con los sacramentales: el agua bendita, las velas bendecidas y cruces y medallas entre otros objetos de piedad bendecidos que nos protegen.

 

PROPÓSITO: Hacer con piedad la señal de la Cruz frecuentemente durante el día.

 

JACULATORIA: Sangre de Cristo, vencedora de los demonios, sálvanos.

 

Para finalizar:

LETANÍAS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO