miércoles, 21 de enero de 2026

NOVENA A LA PURIFICACIÓN DE MARÍA




NOVENA A LA PURIFICACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
CON EL TÍTULO DE
NUESTRA SEÑORA DE CANDELARIA
Compuesta por D. Ramón Muñoz y Andrade

Por la señal de la santa Cruz... 

ORACIÓN INCIAL PARA TODOS LOS DÍAS

Señora y Madre mía, desde hoy me ofrezco a vuestro santo servicio, para ser sumiso esclavo u vuestro verdadero devoto. Recibidme en el dichosísimo numero de vuestros queridos y predilectos hijos, tratadme como el más pequeño de ellos. Yo corro a vuestra piedad y misericordia: ofrezco cuanto de bueno hiciere, confiado en vuestra poderosa protección. Acogedme bajo vuestro amparo y seré feliz. Así lo espero de vuestro amoroso y tiernísimo corazón, y para mejor conseguirlo, os recuerdo el misterio gozoso de vuestra Purificación cuando presentaste a vuestro Santísimo Hijo en el templo, anunciándoos el anciano Simeón que una penetrante espada traspasaría vuestro Corazón. Yo os ofrezco este corto tributo de mi gratitud, dignaos recibirle y dispensadme vuestra amorosa y maternal predilección. Amén.

DÍA PRIMERO
ORACIÓN

¡Oh Virgen dulcísima, espejo sin mancha y ejemplar de toda virtud! Que cumplidos los cuarenta días de vuestro sagrado parto, quisistéis presentaros en el templo para ser purificada según la ley, sin embargo, de ser la más pura de todas las vírgenes: haced que, a vuestra imitación, conservemos nosotros el corazón puro de toda culpa, para que merezcamos ser algún día, presentados en el templo de la gloria. Amén.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Virgen Santísima María! Fuente de pureza, concebida sin pecado original, en el instante primero de tu ser natural, habiéndote Dios formado más pura y más limpia que los cielos, y más santa que los santos, para templo vivo donde se había de ofrecer el Unigénito Hijo del Eterno Padre en sacrificio para nuestra mayor enseñanza siendo libre de la ley, Madre del Supremo Legislador, a los cuarenta días de tu dichoso parto, cumplisteis con la ley de la purificación, nosotros te suplicamos, por tu singular pureza, nos alcances de tu Santísimo Hijo, gracia para lavar y purificar nuestras almas en las fuentes de los santos sacramentos, para que limpios de toda culpa, en brazos de tu misericordia, en la hora de la muerte sea nuestra alma presentada en el templo de tu gloria. Amén.

GOZOS

Pues sois nuestra protección
María Purificada,
Alcanzadnos abogada
pureza en el corazón.


Cuarenta días cumplieron
Que de un Dios nos alumbrasteis,
Y al templo con el pasasteis
Donde de humildad os vieron,
Cumplir con la obligación
De que estabais preservada.

En esta acción gran Señora,
A vuestro Hijo imitado
Que el traje disimulado
Vino con forma pecadora,
De obediente dais lección
 
Siendo siempre Inmaculada.
Para que arda cual lucero
En cera de humanidad
A Jesús vuestra piedad,
Símbolo del Candelero,
Ofreció con devoción
De santo Celo inflamada.

Cual paloma que el olivo
Al Arca vino a traer,
A Jesús fuiste a ofrecer
De la Paz anuncio vivo,
Donde vuestra mediación,
Se conoció acreditada.

Abrahán por Isaac su hijo
Ofreció a Dios un cordero,
De Dios el más verdadero
Por el pecado produjo,
Ofreció vuestra atención
De los hombres lastimada.

A Jesús simbolizado
En el racimo ofrecisteis,
Cuyo fruto conocisteis
Medicina del pecado,
Y de amor divino Don
Esta gracia penetrada.

Dos palomas ofrecisteis
Símbolo de inocencia,
Como pobre en excelencia
Por culpa en que no incurristeis,
Y pues tan humilde acción
Os dejó más exaltada. 
 
En los brazos de Simeón,
Cisne de divino canto,
A Jesús vio vuestro llanto
Con pena del corazón,
Su profética atención
Vuestra alma vio traspasada. 
 
Desde que le redimiste
Con cinco siclos Señora,
Para el hombre protectora,
Otra vez le recibisteis
Del Eterno Padre Don
Palabra por vos comprada.

Los gentiles este día,
A sus dioses imploraban
Con candelas, que alumbraban
Sobre su ciega porfía,
La Iglesia con atención,
Os ruega siempre humillada.
 
Y pues nuestra devoción,
Os proclama Madre amada,
 Alcanzadnos abogada
Pureza en el corazón.

OREMOS: Dios todopoderoso y eterno, en este día en que tu Hijo único fue presentado en el templo con un cuerpo como el nuestro, te pedimos nos concedas a nosotros poder ser presentados ante ti, plenamente renovados en nuestro espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

DÍA SEGUNDO
ORACIÓN
¡Oh Virgen obedientísima! Que, a semejanza de las demás mujeres, quisisteis ofrecer en el templo el sacrificio acostumbrado: haced que, a vuestro santo ejemplo, también nosotros hagamos al Señor continuo sacrificio de nosotros mismos con la práctica de todas las virtudes. Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.

DÍA TERCERO
ORACIÓN
¡Nobilísima Virgen! Que, por observar el precepto de la ley, en nada tuvisteis el ser reputada por inmunda, alcanzadnos la gracia de que, aunque el mundo nos tenga por culpables, mantengamos siempre puro nuestro corazón de todo pecado. Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.

DÍA CUARTO
ORACIÓN
¡Santísima Virgen! Que, en el acto de presentar a nuestro Jesús al Eterno Padre, vuestro Divino Hijo, disteis tanto placer a todo el mundo: presentad también a Dios nuestros corazones, para que con su gracia nos preserve y libre de todo pecado. Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.

DÍA QUINTO
ORACIÓN 
¡Candidísima Virgen María! Que entregando a Jesús en los brazos del Santo anciano Simeón, llenasteis su espíritu de celestial dulzura: ofreced también nuestros corazones en las manos del Señor, para que los llene de su divino espíritu. Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.

DÍA SEXTO
ORACIÓN
¡Divinísima Virgen! Que, rescatando a Jesús, vuestro querido Hijo, según lo mandaba la ley, cooperasteis a la redención del género humano: librad nuestro corazón de la esclavitud del pecado, para que en adelante sea siempre puro y agradable a los divinos ojos. Amén.
 Padre nuestro, Ave María y Gloria.


DÍA SÉPTIMO
ORACIÓN
¡Dulcísima Virgen! Que oyendo de la boca del Santo Simeón la profecía de vuestras angustias y dolores, os resignasteis al instante a la voluntad del Altísimo: haced también que nosotros llevemos con paciencia las tribulaciones y penas de nuestra vida, resignados totalmente en el divino beneplácito. Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.

DÍA OCTAVO
ORACIÓN
¡Gloriosísima Virgen! Que, llenando por medio de vuestro querido Hijo, a Ana profetisa de soberana luz, hicisteis que ensalzase la misericordia divina, reconociendo a Jesús por Redentor del mundo: colmad igualmente nuestro espíritu de celestial gracia, para que logremos el copioso fruto de nuestra redención. Amén. 
Padre nuestro, Ave María y Gloria.

DÍA NOVENO
ORACIÓN
¡Dichosísima Virgen! Que, al considerar los dolores y afrentas que había de sufrir vuestro Santísimo Hijo en su sagrada Pasión, sentías atravesado vuestro pecho con una espada de dolor, y viendo la aflicción de vuestro esposo Señor San José, que experimentaba, al veros tan afligida, le consolabais con dulces y amorosas palabras: traspasad Señora, nuestro corazón con un vivo dolor de nuestros pecados, para que después logremos participar de vuestros gozos eternamente en la gloria. Amén.
Padre nuestro, Ave María y Gloria.


Fuente: https://apostoladopiedadpopular.blogspot.com