jueves, 1 de enero de 2026

DEL PRINCIPIO DEL AÑO Y ENMIENDA DE LA VIDA PASADA #meditacion de #navidad

2 de enero

Del principio del año y enmienda de la vida pasada.

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

por el P. Alonso de Andrade,

DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

 

ORACIÓN PARA COMENZAR

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

2 de enero

MEDITACIÓN

Del principio del año y enmienda de la vida pasada.

 

PUNTO I. Considera cuantos estaban vivos el año pasado por este tiempo, echando trazas para en adelante, pensando ver este y otros muchos años, los cuales no le vieron, porque les cortó la muerte en medio de sus designios y cuando menos lo pensaban, y días que se pudren en las sepulturas, y sus riquezas, puestos y dignidades las poseen otros, y de ellos apenas hay memoria: discurre brevemente por los que has conocido, y mira cuáles están sus cuerpos en las sepulturas, y adonde estarán sus almas cuando meditas esto.

PUNTO II. Pasa luego con la meditación adelante, y considera que no hay año que no se mueran muchos, porque la muerte tiene cierta su cosecha, que llueva que no llueva; y así este año en que estás han de morir muchos de los mismos que viven, y los que han visto el principio no verán su fin ni el principio del año siguiente; y luego vuelve a ti mismo la consideración, y mira que no sabes si serás uno de ellos; lo cierto es que eres mortal como los otros que murieron, y que no tienes cédula de Dios en que te exceptúe de la muerte, y que te pueda caer la suerte que a ellos cayó y no ver el año que viene, como ellos no han visto este, y estar para entonces con ellos en el sepulcro y todos tus bienes repartidos a otros, sin haber de ti memoria.

PUNTO III. Mira pues cuanto te importa vivir ajustadamente: haz cuenta que este es el último año de tu vida, y que en él has de dar cuenta de tu mayordomía, y mira si te la pidiera Dios ahora que tal la dieras; y pues no tienes hora segura, asegúrate desde luego y no des más largas a Dios, ajustando luego las cuentas de tu vida, como si las hubieras de dar a su Divina Majestad.

PUNTO IV. Los antiguos pintaron a Jano, dios del año, con dos caras, con la una miraba al año que acababa y con la otra al que empezaba , porque el varón prudente debe mirar a la vida pasada y a la venidera: mira cómo has vivido este año y los pasados, y cómo has de vivir el año que empieza: considera que te le da Dios para que enmiendes la vida pasada, y restaures en este año lo que has perdido en los otros: contempla cómo has vivido hasta aquí, y cómo has de vivir en adelante; tómate rigurosa cuenta de tu vida en la presencia de Dios, y mira tu caudal si se ha disminuido o aumentado, y cuánto te importa llevarle adelante, pues no tienes otras riquezas que de verdad lo sean sino estas: piensa cuánto dieran los que murieron este año por vivir el que ahora empieza, y qué obras hicieran si les concediera Dios volver al mundo; y considera que te hace a ti la merced que no les concede a ellos, y mírate como venido del otro mundo solo a recuperar las riquezas de tu alma, y date prisa con fervor a servir a Dios; dale millares de gracias por la merced que te hace, confúndete en su presencia, y empieza a servirle con toda diligencia y perfección.

 

ORACIÓN PARA TERMINAR TODOS LOS DÍAS

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.