sábado, 14 de marzo de 2015

EVANGELIO DEL DÍA: Tampoco yo te condeno. Vete y no peques más.


SÁBADO DE LA III SEMANA DE CUARESMA
Forma Extraordinaria del Rito Romano

Jesús se retiró al monte de los Olivos:  Y al romper el día volvió según costumbre al templo; y como todo el pueblo concurría a él, sentándose se puso a enseñarlos.  Cuando he aquí que los escribas y fariseos traen a una mujer cogida en adulterio y, poniéndola en medio,  dijeron a Jesús : Maestro, esta mujer acaba de ser sorprendida en adulterio.  Moisés en la ley nos tiene mandado apedrear a las adúlteras. Tú ¿qué dices a esto? Lo cual preguntaban para tentarle y poder acusarle. Pero Jesús se inclinó hacia el suelo, y con el dedo escribía en la tierra.

Mas como porfiasen ellos en preguntarle, se enderezó, y les dijo: El que de vosotros se halla sin pecado, que le tire la primera piedra.  Y volviendo a inclinarse otra vez, continuaba escribiendo en el suelo.  Mas, oída tal respuesta, se iban escabullendo uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta que dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio. Entonces Jesús, enderezándose, le dijo: Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Nadie te ha condenado?  Ella respondió: Nadie, Señor. Y Jesús compadecido le dijo: Pues tampoco yo te condenaré. Anda, y no peques más.
Juan 8,1-11.