viernes, 2 de enero de 2026

EL NOMBRE DE JESÚS #meditacion de #navidad #evangelio

 

3 de enero

Del nombre de Jesús.

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

por el P. Alonso de Andrade,

DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

 

ORACIÓN PARA COMENZAR

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

3 de enero

MEDITACIÓN

Del nombre de Jesús.

 

PUNTO PRIMERO. Considera lo que dice el Evangelista (1): Circuncidan al niño y llámenle Jesús, nombre que le puso el ángel antes que fuese concebido: en que has de contemplar la excelencia de este nombre, pues vino del cielo por ministerio de ángeles, enviándole el Eterno Padre a su Hijo como una joya preciosísima y de tanta estimación, que como dice San Pablo, siempre que se pronuncia, se arrodillan a su invocación los ángeles en el cielo, los hombres en la tierra y los demonios en el infierno; de donde sacarás la estimación que debes tener de este santísimo nombre, y la reverencia con que le debes nombrar y oír siempre que le oyeres, entendiendo que cualquiera es corta para la mucha que merece.

PUNTO II. Considera que al mismo tiempo que Cristo se circuncida humillándose hasta los abismos, le ensalza su Eterno Padre, honrándole con este nombre, que es sobre todo nombre; porque te persuadas que al paso que te humillares a ejemplo de Cristo, te honrará Dios como a él, y que si te ensalzares con vana soberbia, te humillará hasta el abismo; porque escrito está que el que se humillare será ensalzado, y el que se ensalzare humillado.

PUNTO III. Considera lo que dice la Esposa de este santo nombre, que es aceite derramado: llámale aceite, como dice san Bernardo (2), porque alumbra, unge y sustenta; alumbra con la luz que da para caminar al cielo en las tinieblas de las tentaciones, desterrándolas con su invocación de las almas; válete tú de él en las tuyas, y no dejes de armarte con su virtud en todas las batallas que tuvieres con Satanás, padre de las tinieblas y enemigo de la luz: unge porque es medicina del alma que cura todas sus dolencias; y sustenta, porque es manjar espiritual que da vida y sustento al espíritu. Dale gracias a Dios nuestro Señor, que te dio tan suave, tan eficaz y tan fácil medicina, y no dejes de usar de ella en todas tus dolencias, y porque te dio este maná celestial de su santísimo nombre, que sustente la vida de tu alma, y te dé fuerzas para caminar al cielo; estímale y reverénciale, y válete de su virtud para sustentar la vida de la gracia y no perderla eternamente.

PUNTO IV. Considera que no solamente llama la Esposa santa a este santísimo nombre aceite por las razones dichas, sino aceite derramado; porque Cristo Redentor nuestro derrama las riquezas de sus dones por medio de su santo nombre en las almas, como lo muestra en su circuncisión, pues al ponerle el nombre derrama su preciosísima sangre, para que la recojan todos los pecadores y se valgan de su infinita virtud; dale muchas gracias por tan grande liberalidad. Gózate de tener un Dios tan dadivoso, y que da hasta su sangre y un nombre tan soberano y grande, que en él nos franquea los ricos tesoros de su divina gracia; y mira no te quedes pobre y mendigo por tu negligencia en medio de tanta liberalidad: los ángeles y los hombres, y todas las criaturas participan de las riquezas inestimables que derrama Dios por medio del nombre de Jesús. Abre las puertas de tu corazón, límpiale de toda mancha, y ora al Señor con todo el afecto posible, que no te deje vacío cuando derrama sus tesoros sobre todo el mundo.

(1) Lc. 2 (2) Cant. 1.

 

ORACIÓN PARA TERMINAR TODOS LOS DÍAS

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.