domingo, 29 de noviembre de 2015

EL ROSARIO DE HOY CON EL BEATO BERNARDO DE HOYOS

Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: Se hace hoy memoria del Beato Bernardo de Hoyos, presbítero jesuita, primer y principal apóstol en España de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Murió en el año 1735.
Señor mío Jesucristo…
MISTERIOS GLORIOSOS
1.-La Resurrección del Señor.
“Yo no salgo del Corazón Sagrado; allí me encontrará; quiere este Divino Dueño que yo sea discípulo del Corazón Sagrado de Jesús, y discípulo amado: así me lo ha dicho.”
2.- La Ascensión del Señor
“Dióseme a entender que no se me daban a gustar las riquezas de este Corazón para mi sólo, sino para que por mi las gustasen otros. Pedí a toda la Santísima Trinidad la consecución de nuestros deseos, y pidiendo esta fiesta en especialidad para España, en que ni aun memoria parece hay  de ella, me dijo Jesús: ‘Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes.”
3.- La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos en torno a la Virgen María
En la acción de gracias después de haber comulgado "pedí la extensión del Reino del mismo Corazón sagrado en España, y entendí que se me otorgaba. Y con el gozo dulcísimo que me causó esta noticia quedó el alma como sepultada en el Corazón divino, en aquel paso que llaman sepultura. Muchas y repetidas veces he sentido estos asaltos de amor en estos días, dilatándose tanto en deseos mi pobre corazón que piensa extender en el Nuevo Mundo el amor de su amado Corazón de Jesús, y todo el universo se le hace poco.”
4.- La Asunción de María Santísima a los Cielos
“Desde este punto he andado absorto, y anegado en este Divino Corazón; al comer, al dormir, al hablar, al estudiar y en todas partes no parece palpa mi alma otra cosa que el Corazón de su amado, y cuando estoy delante del Señor Sacramentado, aquí es donde se desatan los raudales de sus deliciosísimos favores, y como este culto mira al Corazón Sacramentado, como a su objeto, aquí logra de lleno sus ansias amorosas.”
5.- La Coronación De La Virgen Como Reina Y Señora De Todo Lo Creado.

“Yo me entrego de mi voluntad y libremente a María Santísima, nuestra Señora, no sólo por esclavo sino también por hijo, movido del amor a esta divina Señora y del deseo de experimentar los efectos de su maternidad para conmigo... desde hoy me dejo en sus divinas manos a mí, a mi alma, a mi corazón y a mis potencias, para que aquí en adelante se dirigido de su especial providencia como hijo pequeño de su amorosa madre.”