AVISOS DEL CULTO

JUEVES 12 DE OCTUBRE. NUESTRA SEÑORA DEL PILAR. Santa Misa Cantada a las 10:00. Rosario por España a las 21:30. Vigilia de oración por España a las 22:00

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 5 de noviembre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 14 de octubre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

lunes, 7 de marzo de 2016

EVANGELIO DEL DÍA: Destruid este templo y yo en tres días lo reedificaré.


LUNES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA
Forma Extraordinaria del Rito Romano

Evangelio según San Juan 2,13-25.
Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.  Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y,  haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas;  y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre».  Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora».  Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?».  Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».  Pero él hablaba del templo de su cuerpo.  Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la Palabra que había dicho Jesús. Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía;  pero Jesús no se confiaba a ellos, porque los conocía a todos  y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.