AVISOS DEL CULTO

JUEVES 12 DE OCTUBRE. NUESTRA SEÑORA DEL PILAR. Santa Misa Cantada a las 10:00. Rosario por España a las 21:30. Vigilia de oración por España a las 22:00

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 5 de noviembre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 14 de octubre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

lunes, 21 de marzo de 2016

EVANGELIO DEL DÍA: Dejadla que lo emplee para honrar de antemano el día de mi sepultura. Pues en cuanto a los pobres, los tenéis siempre con vosotros; pero a mí no me tenéis siempre.


LUNES SANTO: UNCIÓN EN BETANIA
Forma Extraordinaria del Rito Romano

Evangelio según San Juan 12,1-9. 
Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos.  Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa.  María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.  Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?».  Esto lo dijo no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa, se llevaba de lo que iban echando.  Jesús dijo: «Déjala; lo tenía guardado para el día de mi sepultura;  porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis». Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron no solo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos.  Los sumos sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.