domingo, 6 de diciembre de 2015

NOVENA A LA INMACULADA 2015. DÍA SÉPTIMO


NOVENA A LA INMACULADA
Escrita por el Siervo de Dios Antonio Amundarain, sacerdote fundador de la Alianza en Jesús por María

ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS
¡Dulcísima Virgen, Doncella Inmaculada de Nazaret, Sol esplendente de luz, de belleza, de gracia, de virtud y de divinos dones! Con el más encendido fervor te saludamos y te alabamos en esta novena que consagramos al sublime misterio de tu Concepción Inmaculada; y por el privilegio especial y único que, en el principio, te hizo la bondad divina, te rogamos nos concedas la gracia de guardar, hasta la muerte y para siempre, inmaculada nuestra alma, casto y puro nuestro cuerpo y encendido en amor nuestro corazón, para gloria del mismo Señor, honor tuyo y bien nuestro temporal y eterno. Amén.
Todos: Bendita sea tu pureza…

DIA SÉPTIMO. ¡Virgen y Reina Inmaculada, corona y gloria de la creación y embeleso de la Santísima Trinidad! Con el Ángel me postro ante tus plantas virginales para saludarte: “Ave, el Señor es contigo.” Antes que fueran hechas las cosas, desde la eternidad, Dios te lleva en su mente divina; Dios te posee en el principio de sus caminos; Dios está en Ti y te posee eminentemente en el instante de tu Concepción, de tu creación milagrosa. Niña eras pequeñita, y Dios vive en Ti y Dios se recrea en tu virginal belleza; doncella de Nazaret, y el Verbo hecho carne habita en tu seno purísimo. Jesús hecho niño vive en tu regazo, en tu cuna; Jesús obrero descansa y se alimenta en tu casa, y muerto en la Cruz, desciende a tus brazos. “El Señor es contigo”; jamás estás Tú sola, Dios siempre está contigo, Dios se complace en habitar contigo, Dios se recrea en Ti. Virgen felicísima, míranos, vuelve a nosotros tus ojos, y ruega nos posea, que Jesús viva en nuestros corazones. Amén. 

AVEMARÍAS FINALES
●Pida cada uno la gracia que desea alcanzar en esta novena:
(Breve silencio)
Por tu Inmaculada Concepción, María, concédenos la pureza del alma, la limpieza de corazón y la castidad del cuerpo.
Avemaría y Gloria
Por tu Inmaculada Concepción, María, danos el detestar el pecado y la fortaleza para apartarnos de la ocasión de ofender a Dios.
Avemaría y Gloria
Por tu Inmaculada Concepción, María, concédenos amar y desear la virtud, resplandor de la belleza divina.
Avemaría y Gloria

AVE MARÍA PURÍSIMA, 
R/. Sin pecado concebida.