lunes, 24 de febrero de 2025

25 de febrero. LA INSTITUCIÓN DE LA VENERABLE EUCARISTÍA

25 de febrero

LA INSTITUCIÓN DE LA VENERABLE EUCARISTIA.

 

MEDITACIONES

DE LA OBRA

“VIDA Y DOCTRINA DE JESUCRISTO”

DEL P. NICOLÁS AVANCINI

 

ORACIÓN PARA COMENZAR

TODOS LOS DÍAS:

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Poniéndonos en la presencia de Dios, adoremos su majestad infinita, y digamos con humildad:

  

 “Omnipotente Dios y Señor y Padre mío amorosísimo, yo creo que por razón de tu inmensidad estás aquí presente en todo lugar, que estás aquí, dentro de mí, en medio de mi corazón, viendo los más ocultos pensamientos y afectos de mi alma, sin poder esconderme de tus divinos ojos.

    Te adoro con la más profunda humildad y reverencia, desde el abismo de mi miseria y de mi nada, y os pido perdón de todos mis pecados que detesto con toda mi alma, y os pido gracias para hacer con provecho esta meditación que ofrezco a vuestra mayor gloria… ¡Oh Padre eterno! Por Jesús, por María, por José y todos los santos enseñadme a orar para conocerme y conoceros, para amaros siempre y haceros siempre amar. Amén.”

 

Se meditan los tres puntos dispuestos para cada día.

 

25 de febrero

LA INSTITUCIÓN DE LA VENERABLE EUCARISTIA.

1. Recibid y comed, Este es mi Cuerpo (1). Lo primero cree con viva fe, que la carne, la sangre, el alma de Cristo, su divinidad, y todo lo que es Dios, están en la santísima Eucaristía, o en fuerza de las palabras, o por concomitancia. Admira la sabiduría de Dios, que halló un modo tan nuevo de comunicársenos. Asómbrate y alaba a la omnipotencia, que en un momento con solo una palabra pone todas aquellas cosas debajo de las especies de pan y vino. Reconoce el infinito amor con que esto hace. Como el Padre amó de tal modo al mundo, que le dio a su unigénito Hijo; de la misma suerte el Hijo así nos amó, que se nos dio a sí mismo, para estar con nosotros hasta que se acabe el mundo ¡Oh admirable y amable Dios! ¡Cuán gran beneficio es para ti, hombre desconocido, el haberte tenido presente, para hacerse hombre por ti! Pero, ¡cuanto mayor es el que venía a ti como si viniere de nuevo al mundo, trayendo consigo todas las cosas, que trajo entonces a Él! ¡Qué volverás en retorno a tal Señor!

 

2. El Señor Jesús en la noche en que era entregado, tomando el pan, etc. (2). Considera el tiempo de esta institución. Era aquel mismo en que se ponían asechanzas a su vida, en que hervía contra Él el odio de los judíos. Así las aguas de las persecuciones no pudieron

apagar el fuego de su caridad. Así también nos ama cuando somos sus enemigos. En fin, los tormentos cercanos, la cruz, la infamia, no separaron de ti a Cristo, antes le estrecharon más por este sacramento de amor ¿Quién, pues, nos separará de la caridad de Cristo? ¿La tribulación? ¿La angustia? ¿El hambre? etc. (3). Concluye con grande y ardiente amor: En todas estas cosas venceré por amor de Aquel que me ama.

3. Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan (4). Considera los convidados que tuvo: es a saber, los Apóstoles y entre ellos según la sentencia más común, también Judas ¡Oh, que diversidad de los que gustaban de este convite! Aquellos con el cuerpo que acompañaba aun espíritu de ardentísima devoción; este con el cuerpo solo, y con el ánimo atento a la entrega de Cristo. Atiende a aquella fiera, que no se ablanda con este bocado de amor. Y repara como se encadenan las maldades, cuando la pasión de que se originan, no se reprime con tiempo.

 

(1) Matth., 26. (2) I Cor.,11. (3) Rom., 8. (4) Marc., 14.

 

 

ORACIÓN PARA FINALIZAR

TODOS LOS DÍAS:

Os doy gracias, Dios mío, por los buenos pensamientos, afectos y propósitos que me habéis inspirado en este rato de oración… Todo os lo ofrezco a vuestra mayor honra y gloria… y os pido gracia eficaz para ponerlos por obra…

¡Oh Padre Eterno! Por Jesús, por María, por José y Teresa de Jesús dadme gracia ahora y siempre para cumplir en todas las cosas vuestra santísima voluntad. Amen."

 

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

 

 

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Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.

Glorioso Patriarca san José, ruega por nosotros.

Santos Ángeles Custodios, rogad por nosotros.

Todos los santos y santas de Dios, rogad por nosotros.

 

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¡Querido hermano, si te ha gustado esta meditación, compártela con tus familiares y amigos!

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Ave María Purísima, sin pecado concebida.