IGLESIA DEL SALVADOR DE TOLEDO (ESPAÑA)

Forma Extraordinaria del Rito Romano

De lunes a sábado, el horario será el siguiente: 17:45 vísperas, 18:15 Santa misa seguida del rezo del Rosario.

*** LUNES 24 de febrero. La santa misa será a las 8:15. *** Por la tarde, no habrá culto.

Miércoles 26 de febrero. 17:45 Vísperas 18:15 Imposición de la ceniza y santa misa.

Domingo 1 de marzo. I Domingo de cuaresma. Santa Misa Cantada a las 10.

***MISA MENSUAL EN LUGO. 8 de febrero. Santa misa a las 17:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

domingo, 25 de enero de 2015

ACERCARSE DIGNAMENTE A LA COMUNIÓN SACRAMENTAL

COMENTARIO AL EVANGELIO
III DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA
Forma Extraordinaria del Rito Romano
El amor a la Eucaristía lleva también a apreciar cada vez más el sacramento de la Reconciliación. Debido a la relación entre estos sacramentos, una auténtica catequesis sobre el sentido de la Eucaristía no puede separarse de la propuesta de un camino penitencial (cf. 1 Co 11,27-29). Efectivamente, como se constata en la actualidad, los fieles se encuentran inmersos en una cultura que tiende a borrar el sentido del pecado,favoreciendo una actitud superficial que lleva a olvidar la necesidad de estar en gracia de Dios para acercarse dignamente a la Comunión sacramental. En realidad, perder la conciencia de pecado comporta siempre también una cierta superficialidad en la forma de comprender el amor mismo de Dios. Ayuda mucho a los fieles recordar aquellos elementos que, dentro del rito de la santa Misa, expresan la conciencia del propio pecado y al mismo tiempo la misericordia de Dios. A este respecto, se puede pensar en el Confiteor o en las palabras del sacerdote y de la asamblea antes de acercarse al altar: « Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme ». La liturgia prevé justamente algunas oraciones muy bellas para el sacerdote, transmitidas por la tradición y que le recuerdan la necesidad de ser perdonado, como, por ejemplo, las que se pronuncian en voz baja antes de invitar a los fieles a la comunión sacramental: « líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal. Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti ».
Benedicto XVI