TRIDUO Y FIESTA DEL PADRE PIO

TRIDUO Y FIESTA DEL PADRE PIO

AVISOS DEL CULTO

A partir del lunes 4 de septiembre, se reanuda el culto de la tarde: LUNES, MARTES, MIÉRCOLES, VIERNES Y SÁBADO: 17:45 Vísperas Cantadas // 18:15 Exposición del Santísimo y rezo del Santo Rosario meditado.

LOS JUEVES, el horario es el siguiente: 21:30 Santo Rosario y 22:00 Hora Santa.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 1 de octubre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 14 de octubre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

viernes, 31 de marzo de 2017

LA PALABRA Y LA ALEGRÍA Reflexión diaria acerca de la Palabra de Dios.



 LA PALABRA Y LA ALEGRÍA
El Espíritu del Señor sigue derramando sus dones sobre la Iglesia para que seamos guiados a la verdad plena, desvelándonos el sentido de las Escrituras y haciéndonos anunciadores creíbles de la Palabra de salvación en el mundo.
En la Palabra de Dios, también nosotros hemos oído, visto y tocado el Verbo de la Vida. Por gracia, hemos recibido el anuncio de que la vida eterna, ahora estamos en comunión unos con otros, creyentes del pasado y de ahora; «para que nuestra alegría sea completa».
El anuncio de la Palabra crea comunión y es fuente de alegría. Una alegría profunda que brota del corazón mismo de la vida trinitaria y que se nos comunica en el Hijo. Una alegría que es un don inefable que el mundo no puede dar. Se pueden organizar fiestas, pero no la alegría. Según la Escritura, la alegría es fruto del Espíritu Santo (cf. Ga 5,22), que nos permite entrar en la Palabra y hacer que la Palabra divina entre en nosotros trayendo frutos de vida eterna. Al anunciar con la fuerza del Espíritu Santo la Palabra de Dios, queremos también comunicar la fuente de la verdadera alegría, no de una alegría superficial y efímera, sino de aquella que brota del ser conscientes de que sólo el Señor Jesús tiene palabras de vida eterna.
Cfr. Verbum Domini, 123