___AVISOS DEL CULTO___

1 de noviembre. Solemnidad de Todos los Santos. Santa misa cantada a las 10. Por la tarde, 17:45 Vísperas y adoración eucarística con el rezo del rosario.

2 de noviembre. Conmemoración de los fieles difuntos. Santa Misa Cantada de Requiem a las 18. *** No habrá misa de 8:15 de la mañana ni hora santa.

4 de noviembre. Primer sábado de mes. Acto reparador al Inmaculado Corazón de María a las 17:45. Santa Misa, Adoración eucarística y santo rosario. *** No habrá misa de 8:15 por la mañana.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 5 de noviembre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 11 de noviembre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

lunes, 13 de marzo de 2017

ANUNCIO DE LA PALABRA DE DIOS Y LOS POBRES Reflexión diaria acerca de la Palabra de Dios.



 ANUNCIO DE LA PALABRA DE DIOS Y LOS POBRES
Reflexión diaria acerca de la Palabra de Dios.
La Sagrada Escritura manifiesta la predilección de Dios por los pobres y necesitados. Los primeros que tienen derecho al anuncio del Evangelio son precisamente los pobres, no sólo necesitados de pan, sino también de palabras de vida.
La diaconía de la caridad ha de estar siempre unida al anuncio de la Palabra y a la celebración de los sagrados misterios. Los mismos pobres son también agentes de evangelización. En la Biblia, el verdadero pobre es el que se confía totalmente a Dios, y Jesús mismo llama en el Evangelio bienaventurados a los pobres, «porque de ellos es el Reino de los cielos» (Mt 5,3; cf. Lc 6,20). El Señor ensalza la sencillez de corazón de quien reconoce a Dios como la verdadera riqueza, pone en Él la propia esperanza, y no en los bienes de este mundo. La Iglesia no puede decepcionar a los pobres.
Existe una pobreza como virtud, que se ha de ejercitar y elegir libremente, como lo han hecho muchos santos; y de que existe una miseria, que con frecuencia es el resultado de injusticias y provocada por el egoísmo, que comporta indigencia y hambre, y favorece los conflictos. Cuando la Iglesia anuncia la Palabra de Dios, sabe que se ha de favorecer un círculo virtuoso entre la pobreza que conviene elegir y la pobreza que es preciso combatir, redescubriendo la sobriedad y la solidaridad, como valores evangélicos y al mismo tiempo universales… LA CUARESMA NOS INVITA a esta sobriedad y vivencia de la justicia.
Cfr. Verbum Domini, 107