___AVISOS DEL CULTO___

HORARIO DE CULTO HABITUAL (pinche aquí)

Los días 12, 13 y 14 de febrero la misa será a las 18:00 precedida del rosario a las 17:45. En estos días no habrá misa por la mañana. El miércoles 14 se impondrá la ceniza.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 4 de marzo. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 10 de marzo. CAMBIO DE HORARIO- Santa misa a las 18:0 0 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

jueves, 9 de marzo de 2017

ANUNCIO DE LA PALABRA DE DIOS Y LOS EMIGRANTES Reflexión diaria acerca de la Palabra de Dios.



 ANUNCIO DE LA PALABRA DE DIOS Y LOS EMIGRANTES
Reflexión diaria acerca de la Palabra de Dios.

La Palabra de Dios nos hace estar atentos a la historia y a todo lo nuevo que brota en ella, como el complejo fenómeno de la emigración.

Se plantean cuestiones sumamente delicadas sobre la seguridad de las naciones y la acogida que se ha de ofrecer a los que buscan refugio, mejores condiciones de vida, salud y trabajo. Gran número de personas, que no conocen a Cristo o tienen una imagen suya inadecuada, se establecen en países de tradición cristiana. Al mismo tiempo, otras procedentes de pueblos profundamente marcados por la fe cristiana emigran a países donde se necesita llevar el anuncio de Cristo y de una nueva evangelización.

Estas situaciones ofrecen nuevas posibilidades para la difusión de la Palabra de Dios: Los emigrantes tienen el derecho de escuchar el kerigma, que se les ha de proponer, pero nunca imponer. Si son cristianos, necesitan una asistencia pastoral adecuada para reforzar su fe y para que ellos mismos sean portadores del anuncio evangélico. Cfr. Verbum Domini, 105