jueves, 7 de noviembre de 2019

DEBEMOS DAR A DIOS TAMBIÉN LOS QUE LE PERTENECE. San Hilario

 
HOMILÍA DEL OFICIO DE MAITINES SOBRE EL EVANGELIO DEL DOMINGO
XXII DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Forma Extraordinaria del Rito Romano
Homilía de San Hilario, Obispo.
Con frecuencia se agitan los fariseos, y en vano escudriñan el pasado buscando pretexto para acusar a Jesús. Era imposible, en efecto, hallar ninguna falta ni en sus actos ni en sus palabras; pero su maldad les impulsaba a proseguir sus investigaciones para descubrir algo de qué acusarle. Y como procuraba apartar a todos de los vicios de este mundo y de las supersticiones de las religiones inventadas por los hombres, predicando el reino celestial, le proponen, para tentarle, que resuelva esta cuestión: “¿Es conveniente pagar el tributo al César?”, sondeándole por si acaso atacaba a los poderes de la tierra.
Pero conociendo él los más secretos pensamientos (porque nada hay oculto en el hombre que Dios no vea), manda que le muestren un denario, y pregunta de quién era aquella imagen y aquella inscripción. Los fariseos le respondieron que era del César; y él les contesta: “lo que devuelvan al César lo que es del César”, pero que den también a Dios lo que es de Dios. ¡Oh respuesta verdaderamente admirable y solución perfecta, la de esta sentencia celestial! El Señor concilia tan perfectamente el desprecio de siglo con el honor debido al César, que, obstante obliga a dar al César lo que le pertenece, desliga las almas consagradas a Dios de todos los cuidados y obligaciones del mundo.
Porque si nada nos queda que pertenezca al César, ya no tenemos obligación de darle lo que es suyo. Pero si nos mezclamos en sus cosas, si recurrimos a su poder y nos sometemos a él como mercenarios nos ligamos a la administración de un patrimonio ajeno: no podemos entonces lamentar como una injusticia la obligación de dar al César lo que es del César. Debemos, empero, dar también a Dios lo que le pertenece: nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestra voluntad. Porque todas estas cosas de él nos vienen, y por él las conservamos y mejoramos. Es justo, pues, que todas ellas vuelvan por entero a Aquel a quien reconocen  por autor de su ser y de su perfección.

martes, 5 de noviembre de 2019

CALENDARIO LITÚRGICO DE LA FORMA EXTRAORDINARIA DEL RITO ROMANO 2019-2020

CALENDARIO LITÚRGICO DE LA FORMA EXTRAORDINARIA DEL RITO ROMANO 2019-2020
(193 páginas). Encuadernación en espiral con tapas duras e impresión en color. Este calendario contiene el ordo diario de la misa y del oficio divino de todo el año litúrgico, con introducciones a los tiempos litúrgicos y sus normas, a las fiestas más importantes y a algunas peculiaridades de la forma extraordinaria del Rito Romano. Además contiene esquemas introductorios sobre las nociones fundamentales del Año Litúrgico y sus normas, así como esquemas explicativos del oficio. En Apéndice se recogen las lecciones contratas de la fiesta de los santos aprobadas para el Calendario Nacional del Reino de España (1963). El presente calendario trae las citas de las lecturas diarias de la Santa Misa con una frase resumen, con los títulos de las misas correspondientes a cada celebración.

PRECIO: 12,50 euros + gastos de envío.

PEDIDOS:
Iglesia del Salvador de Toledo
Email: misagregorianatoledo@gmail.com
Tlfno. (00 34) 622 53 45 16
Dirección postal: Pasaje de las Hazas, 2 Bº N. 45002 TOLEDO (ESPAÑA)

LA VIRGEN MARÍA RECIBIÓ TODAS LAS GRACIAS. San Jerónimo


María recibió todas las Gracias
San Jerónimo
Las cualidades y la grandeza de la bienaventurada Virgen María nos las declaró el Angel cuando dijo: "Salve, llena de gracia; el Señor está contigo, tú eres bendita entre todas las mujeres". En efecto, debía poseer la plenitud de la gracia aquella que dio la gloria a los cielos y el Señor a la tierra, aquella que hizo brillar la paz, que dio la fe a las naciones, que puso término a los vicios, que dio una regla de vida y una disciplina a las costumbres. María fue llena de gracia porque la recibió plenamente, mientras que a los demás se les concede parcialmente. Ella fue en verdad llena de gracia, porque si bien la gracia estaba en los santos Padre y en los Profetas, no la poseían plenamente; pero María recibió todas las gracias que se hallan en Cristo, aunque de una manera diferente. Por eso el Angel le dijo: "Tú eres bendita entre todas las mujeres", es decir bendita más que todas las mujeres. Y por eso todas las maldiciones traídas por Eva fueron borradas por la bendición de María. A Ella se dirigen las alabanzas de Salomón en el Cantar de los Cantares: "Ven, paloma mía, inmaculada mía; ya ha pasado el invierno y han cesado las lluvias", y añade "Ven del Líbano y serás coronada."
Con razón es invitada a bajar del Líbano, ya que Líbano significa blancura refulgente. María refulgía en méritos y en virtudes innumerables, y era más blanca que la nieve más pura. Colmada con los dones del Espíritu Santo, ella muestra en todo la simplicidad de la paloma, porque la pureza y la simplicidad están en todo cuanto obra; todo en ella es verdad y gracia, todo es misericordia y justicia, justicia celestial; ella es inmaculada, en ella no hay mancha alguna. Concibió a un hombre en su seno, como lo atestigua Jeremías, sin perder su virginidad. "El Señor -dice este Profeta- ha creado un nuevo prodigio sobre la tierra: una mujer rodeará a un hombre." Novedad verdaderamente inaudita, novedad de las virtudes, la mas excelente de todas las novedades: Dios, a quien el mundo no puede contener, y al cual nadie puede ver sin morir, entra en el seno de una Virgen, como en un albergue santo, sin ser prisionero de este cuerpo y, no obstante, en él está contenido entero y de él sale, como dice Ezequiel, estando cerradas las puertas.
Por eso dice el Cantar de los Cantares refiriéndolo a María: "Jardín cerrado, fuente sellada, manatial de delicias del paraíso." Verdadero jardín de delicias que reúne toda especie de flores y todos los perfumes de las virtudes; tan bien cerrado que ni la violencia ni la astucia pueden forzar su entrada; fuente sellada con el sello de toda la Trinidad.

domingo, 3 de noviembre de 2019

SOPORTAR CON PACIENCIA LOS DEFECTOS DEL PRÓJIMO. San Juan Bautista de la Salle



De la obligación que tienen los que viven en comunidad de soportar las faltas de sus hermanos. 
MEDITACIÓN PARA EL DOMINGO VIGÉSIMO PRIMERO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS 
San Juan Bautista de la Salle
Cierto señor perdonó una deuda de diez mil talentos a uno de sus criados, que le rogó esperase un poco para pagársela; mas luego, quedó muy sorprendido al saber que este mismo servidor había encarcelado a uno de sus compañeros que le debía cien denarios, a pesar de haberle éste pedido con insistencia que le diese tan sólo tiempo para pagarle. ¡Criado inicuo!, le dijo entonces su señor, ¿no era justo que tuvieses compasión de tu compañero como yo la tuve de ti? (1).
Dios os ha perdonado una deuda muy crecida, y espera en justa retribución que perdonéis vosotros aquello poquito de que, tal vez, los hermanos pudieran seros deudores.
No es posible que vivan juntas varias personas sin que hayan de soportarse entre sí. El uno será de temperamento atrabiliario, el otro de humor tornadizo; éste tendrá modales poco delicados; aquél, genio difícil, y el de más allá, excesiva condescendencia; quién manifestará con excesiva facilidad lo que piensa; aquél se mostrará en extremo reservado y cauteloso; éste será fácil a la critica
Raro será que tales diferencias de condición, e índoles tan distintas no acarreen dificultades entre los hermanos; de modo que, si la gracia no acude con su ayuda, resulta casi imposible que se avengan unos con otros, y que la caridad no sufra gravísimo detrimento.
El medio de mantener la unión en el seno de la comunidad, no obstante esa diversidad de humores, es soportar caritativamente a cada uno sus faltas, y estar dispuesto a excusar a los otros como queremos que ellos nos disculpen. A eso necesariamente se obligan los que se deciden a vivir en comunidad.
Recapacitad bien sobre ello en el día de hoy, y en todo el resto de vuestra vida.
La caridad que se nos exige supone en nosotros paciencia a toda prueba. Todos tienen sus defectos, que los acompañan por doquier. Sólo, pues, disimulándoselos mutuamente pueden subsistir la paz y la unión en las sociedades mejor concertadas. Por eso dice san Pablo que " la caridad lo soporta todo " (2); y para convencernos de que no se engaña al decirlo ni lo afirma a la ligera, lo reitera por dos veces.
Dirá alguno: yo aguantaría gustoso esto de mi hermano, mas aquello no puedo resolverme a sufrirlo; o acaso: mi natural es demasiado opuesto al suyo. Por el hecho de no querer tolerar esto o aquello en vuestro hermano, renunciáis a amarle y vivir en unión con él; ya que la caridad todo lo soporta.
¡Pensadlo bien! Si pretendéis haber venido a la comunidad sin veros en la precisión de tolerar las faltas de vuestros hermanos, vivís engañados y os engañasteis al ingresar en ella. Tomad medidas a este respecto para lo venidero y durante toda vuestra vida.
Lo que os debe mover también a sobrellevar las faltas de los hermanos, es la obligación que de hacerlo os ha impuesto Dios. Cuando os llamó el Señor a la vida de comunidad cargó sobre vosotros un fardo difícil de llevar. ¿Qué fardo es ése? Son las faltas de los demás. Por pesada que resulte, san Pablo quiere que llevemos esa carga, si queremos cumplir la ley de Jesucristo (3).
¿Habéis oído bien esa lección? ¿La comprendéis bien? ¡Pues a practicarla!
Dios mismo os da ejemplo: Él os ha aguantado tantas cosas en lo pasado, y todavía os tolera muchas otras todos los días. Le habéis ofendido con muchas culpas, a pesar de serle deudores de tantas gracias; con todo, si acudís a Él, " os lo remitirá todo; aunque sólo a condición, dice, de que perdonéis también a vuestros hermanos ", y que no guardéis resentimiento alguno por todas las molestias que os hayan inferido o puedan causaros en adelante (4). Esto os asegura en el evangelio del presente día, y constituye tanto su preludio como su conclusión.
Si, pues, no queréis tolerar nada en los hermanos, Dios no tolerará nada en vosotros, y os castigará de manera terrible por las ofensas cometidas contra Él. Si por el contrario lo sobrelleváis todo en vuestros hermanos, Dios os perdonará cuanto le hayáis ofendido. Os medirá, según dice en otra parte, con la misma medida con que vosotros midiereis a los demás (5).

EVANGELIO DEL DOMINGO: PARÁBOLA DEL DEUDOR INJUSTO

EVANGELIO DEL DOMINGO
XXI DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».
Mt 18, 23-35
COMENTARIOS AL EVANGELIO
Homilía de maitines. ¡TERRIBLE SENTENCIA! San Jerónimo
TODO SE NOS CONVIERTE EN MOTIVO DE PREMIO. San Juan Crisóstomo
Benedicto XVI LA OFENSA SOLO SE PUEDE SUPERAR CON EL PERDÓN

sábado, 2 de noviembre de 2019

EL ROSARIO DE HOY EN EL PRIMER SÁBADO DE MES EN REPARACIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA POR EL ETERNO DESCANSO DE LOS DIFUNTOS CON LAS ENSEÑANZAS DE BENEDICTO XVI




Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: Hoy, primer sábado de mes, ofrecemos este rosario en reparación al Corazón Inmaculado de María respondiendo así a su llamamiento en la ciudad de Pontevedra (ESPAÑA) por medio de Sor Lucía, vidente de Fátima: "Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación."
Ayudados por enseñanzas de S.S. el Papa Benedicto XVI meditaremos el santo rosario considerando las verdades últimas del hombre. Renovemos nuestra confianza en la poderosa intercesión de la Virgen para que ruegue por nosotros ahora, pero también en la hora de nuestra muerte. 
Tengamos una intención especial por nuestros familiares, amigos y bienhechores difuntos; pidamos por el eterno descanso de las almas del purgatorio más necesitadas y olvidadas.
*** Después de cada misterios se puede añadir:
V/. Requiem aeternam dona eis, Domine.
R/. Et lux perpetua luceat eis.
V/. Requiescant in pace.
R/. Amén.

V/. Dales, Señor, el descanso eterno.
R/. Y brille para ellos la luz perpetua.
V/. Descansen en paz.
R/. Amén.

Señor mío Jesucristo…
MISTERIOS GOZOSOS
1.- La encarnación del Hijo de Dios en las entrañas purísimas de la Virgen María.
“La fe en la resurrección de los muertos y la esperanza en la vida eterna abren nuestra mirada al sentido último de nuestra existencia: Dios ha creado al hombre para la resurrección y para la vida, y esta verdad da la dimensión auténtica y definitiva a la historia de los hombres, a su existencia personal y a su vida social, a la cultura, a la política, a la economía.”
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las blasfemias y ultrajes que se comenten contra la Inmaculada Concepción de María.
2.-La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.
“Si aceptamos morir a nuestro egoísmo, si no nos cerramos en nosotros mismos y hacemos de nuestra vida un don a Dios y a los hermanos, también nosotros podremos reconocer la rica fecundidad del amor. Y el amor no muere.”
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las blasfemias y ultrajes que se comenten con la Virginidad perpetua de la Nuestra Señora.
3.-El nacimiento del Niño Dios en el portal de Belén
“Cristo asume hasta las últimas consecuencias nuestra carne mortal a fin de que sea revestida del poder glorioso de Dios, por el viento del Espíritu vivificante, que la transforma y la regenera.”
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las blasfemias y ultrajes que se comenten contra la maternidad divina de María, rechazando al mismo tiempo recibirla como madre de los hombres.
4.-La purificación de Nuestra Señora y presentación del Niño Jesús en el templo
"La muerte es una experiencia a la que todo ser humano está llamado, y para la cual debe estar preparado"
OFREZCAMOS este misterio en reparación por aquellos que infunden en los niños y en los jóvenes el desprecio hacia la Virgen Inmaculada.
5.- El niño Jesús perdido y hallado en el templo
“Ciertamente, la separación de los afectos terrenos es dolorosa, pero no debemos temerla, porque cuando va acompañada por la oración de sufragio de la Iglesia no puede romper los profundos vínculos que nos unen en Cristo.”
“La Palabra de Dios nos advierte de la precariedad de la existencia terrena y nos invita a vivirla como una peregrinación, teniendo la mirada fija en la meta, en aquel Dios que nos ha creado y, dado que nos ha hecho para sí,  es nuestro destino último y el sentido de nuestra vida. Paso obligado para llegar a esa realidad definitiva es la muerte, seguida del juicio final.”
OFREZCAMOS este misterio en reparación por las profanaciones e ultrajes que se comenten contra las sagradas imágenes y representaciones de la Virgen María.
 ***
*** PARA RECIBIR LA PROMESA DE LOS CINCOS PRIMEROS SÁBADOS ES NECESARIO, DURANTE CINCO SÁBADOS SEGUIDOS: 1) Rezar el rosario y meditar en sus misterios y 2) Confesar y comulgar con esta intención.

EVANGELIO DEL DÍA: LOS MUERTOS OIRÁN LA VOZ DEL HIJO DE DIOS


2 de noviembre
CONMEMORACIÓN DE LOS FIELES DIFUNTOS
Forma Extraordinaria del Rito Romano
 En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: “En verdad, en verdad os aseguro que llega la hora, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán. Así como el Padre dispone de la Vida, del mismo modo ha concedido a su Hijo disponer de ella, y le dio autoridad para juzgar porque él es el Hijo del hombre. No os asombréis: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio”.
Jn 5, 25-29.-

 
COMENTARIOS AL EVANGELIO
EL SEPELIO Y LAS ORACIONES COMO TESTIMONIO DE FE
LA RESURRECCIÓN DE LOS CUERPOS. San Agustín
CUANTO MÁS DIFERÍS DEJAR EL PECADO, EN MAYOR IMPOSIBILIDAD OS PONÉIS DE SALIR DE ÉL. San Juan María Vianney
EL BIEN Y EL MAL QUE CADA UNO REALIZA TAMBIÉN AFECTA SIEMPRE A LOS DEMÁS. Benedicto XVI

ROGAR POR LOS DIFUNTOS. San Juan Bautista de la Salle


2 de noviembre
MEDITACIÓN PARA LA CONMEMORACIÓN DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO 
 San Juan Bautista de la Salle 
 
Pensamiento santo y saludable es rogar por los difuntos para que sean absueltos de sus pecados (1): eso dice Judas en el libro segundo de los Macabeos, capítulo doce. Y es, de hecho, una de las mejores y más santas instrucciones que podamos recibir, porque nos impele a poner en práctica aquello que de más provecho puede resultar para las almas del purgatorio; las cuales, no pudiendo valerse a sí mismas, ni proporcionarse el alivio que necesitan para verse libres de sus penas; requieren para ello la ayuda de las oraciones y obras buenas de quienes son aún viadores.
¡Qué situación tan dura para estas almas hallarse de tenidas entre llamas devoradoras, por no haber satisfecho en vida la pena que merecieron algunos pecados de poca importancia, o por no haber expiado plenamente los que les hicieron perder la gracia santificante!
Esa es la razón de que estas ánimas santas, aun acatando en su penosa situación el divino beneplácito, imploren insistentemente las oraciones de los vivos, que pueden obtenerles, muchas veces con facilidad, lo que a ellas les resulta imposible, pues no está Dios dispuesto a aceptar nada de cuanto bueno hicieren en expiación de sus pecados, ya que les concedió tiempo suficiente en vida para satisfacer por ellos.
Apiadaos de la situación en que se hallan las benditas ánimas; las cuales, aunque sin inquietud, suspiran por su rescate, a fin de poder gozar lo antes posible de Dios: esto esperan de su infinita bondad con firme y segura confianza, tan pronto como tengan la suerte de ser liberadas de sus penas.
Tenemos cierta como obligación de rogar a menudo a Dios por las benditas almas que padecen en el purgatorio.
En primer lugar, porque Dios, que las ha entregado a los rigores de su divina justicia, durante el tiempo que le pluguiere, según la gravedad de las culpas y el escaso interés que durante la vida manifestaron en hacer penitencia; no les ha dejado, después de la muerte, otro refrigerio que los sufragios de los fieles aún viadores. Estos, con sus oraciones, ayunos, penitencias, limosnas, el santo sacrificio de la misa, o cualquiera otra satisfacción, pueden acudir en su socorro.
En segundo lugar, porque estamos unidos exteriormente a las almas del purgatorio como miembros, unos y otros, de la Iglesia y de Jesucristo; e [interiormente] en virtud de la gracia santificante, que asimismo nos es común en Jesucristo: doble lazo de unión que debe inspirarnos sentimientos de lástima hacia esas almas dolientes.
Pero lo que mejor nos descubre la obligación en que estamos de tomar parte en los dolores de estos justos afligidos, y lo que más ha de animarnos a socorrerlos por todos los medios que tenemos a mano, es que la Iglesia nuestra madre común, no perdona recurso alguno para inspirarnos ese celo en favor de sus hijos pacientes, por los que se muestra llena de ternura.
Debemos, por tanto, unirnos a la Iglesia, como miembros suyos que somos, para presentar a Dios nuestras preces y el sacrificio de la santa misa; a fin de que, aunados así con ella y con todos los fieles, que son sus miembros y forman un solo cuerpo, consigamos fácilmente de Dios, en virtud de unión tan estrecha y por la abundancia de tantas oraciones y sufragios, la pronta libertad de unas almas que tanto padecen. Ellas, por su parte, una vez en el cielo, podrán alcanzarnos muchas gracias con su intercesión, de modo que también nos otros consigamos su felicidad.
Penetraos, pues, del espíritu que anima a la Iglesia en este día, y uníos a todas las plegarias y sacrificios que ofrecerá ella al Señor por el socorro de las almas del purgatorio. Implorad en su favor la divina misericordia, con todo el fervor e insistencia que os fuere posible; así podréis honraros de ser miembros dignos de la Iglesia y cooperadores de Jesucristo (2) en la redención de esas almas cautivas.

viernes, 1 de noviembre de 2019

LA FELICIDAD DE LOS SANTOS. San Juan Bautista de la Salle



MEDITACIÓN PARA LA FIESTA DE TODOS LOS SANTOS
San Juan Bautista de la Salle
1 de noviembre

La felicidad de los Santos es cosa tan excelente y tan por encima de las ideas humanas, que san Pablo, al hablar de ella dice: Ni ojo alguno vio, ni oído oyó ni pasó al hombre por pensamiento cuáles cosas tiene Dios preparadas para aquellos que le aman. Es, dice, la sabiduría recóndita de Dios, la cual preparó antes de los siglos para gloria nuestra (1).
Efectivamente, la sabiduría eterna, que está en sí misma llena de gloria y de majestad, y que constituye todo el esplendor y felicidad de los santos, permanece oculta para nosotros en esta vida, y solo mediante la fe podemos conocerla. Únicamente en la Gloria nos será dable contemplar a Dios sin velo y a cara descubierta:
Sabemos, sí, dice san Juan, que cuando se manifieste claramente Jesucristo, seremos semejantes a El en la gloria, porque le veremos como El es (2). ¡Qué ventura para los Santos ser semejantes a Dios por la participación de su naturaleza y de sus divinas perfecciones! (3).
Allí está verdaderamente Dios en sus Santos por cierta sagrada comunicación de lo grande que hay en Él. Y los Santos están en Dios, porque el ser de ellos se halla totalmente penetrado de Dios, en forma que no pueden pensar sino en Él ni amar más que a Él.
Rendid, pues, en este día tributo de honor a los Santos; pero sea en Dios, porque en El es donde los hallaréis a todos. Admirad cuán sin medida es la felicidad que gozan en el cielo y cuán deslumbrante es la gloria que reciben. Y pedidles que os obtengan de Dios la gracia de entrar a la parte con ellos en su posesión, después de la muerte.
Por mucha que sea vuestra esperanza de participar en la gloria de los Santos, quedaría sin efecto alguno, si no trabajaseis por llegar a ser santos, utilizando los medios a que ellos acudieron para conseguirlo.
Ellos, dice san Pablo, sostuvieron recios combates en las diferentes aflicciones que padecieron: sirvieron, explica, de espectáculo al mundo por las injurias y malos tratamientos llevaron con alegría el ser despojados de sus bienes, considerando que tenían un patrimonio más excelente y duradero (4).
En otra parte añade: Sufrieron asimismo escarnios y azotes, además de cadenas y cárceles. Fueron unos apedreados, otros aserrados o muertos a filo de espada; otros anduvieron errantes de acá para allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra; desamparados, angustiados, maltratados; otros, al fin, de los cuales el mundo no era digno, yendo perdidos por las soledades, por los montes, y recogiéndose en las cuevas y en los antros de la tierra (5).
Ninguno de estos Santos, aun atormentados de diversas maneras, quiso redimir la vida presente, para asegurar así otra mejor en la resurrección (6).
Todo lo que precede es de san Pablo, el cual, valiéndose de expresiones admirables, describe los distintos medios de que los Santos se sirvieron para conseguir la gloria que poseen. Y continúa: Ya que estamos rodeados de tan grande nube de testigos, descarguémonos de todo el peso que nos tiene ligados y nos impide elevar nos al cielo. Corramos mediante la paciencia por la senda que se nos propone (7), la sola que nos conduce a la felicidad de los Santos; pues, como termina el mismo Apóstol, únicamente las aflicciones nos producen el peso eterno de gloria que nos está destinado en la otra vida (8).
Suspirad, pues, a diario por los padecimientos, como hicieron muchos Santos, esperando y anhelando ser revestidos un día, como ellos, de la inmortalidad en la gloria.
Lo que animó a los Santos a padecer hasta tales extremos por gozar más tarde la bienaventurada eternidad, fue el ejemplo del Salvador. Como dice san Pablo: Estaban persuadidos de que habían de llevar siempre en su cuerpo la mortificación de Jesucristo, a fin de que la vida de Jesús se manifestase también en sus cuerpos mortales (9); y de que resucitará también a sus elegidos quien resucitó a Jesús, y hará que estén todos en su presencia (10).
Fundados en esa misma confianza, dice asimismo el Apóstol, que preferían ser separados del cuerpo para gozar de la vista del Señor (11). Por eso, toda su ambición era serle agradables, pues estaban convencidos de que así como aquellos que Dios tiene predestinados deben ser conformes a la imagen de su Hijo, y tomarle por modelo de su vida (12); así todos también comparecerán ante el tribunal de Jesucristo para que cada uno reciba el galardón debido a las buenas o malas obras que haya hecho, mientras ha estado revestido de su cuerpo (13).
Ved por qué los Santos, mientras moraban en su cuerpo mortal como en tienda de campaña, gemían agobia dos debajo de su pesantez, pues querían que la vida absorbiese lo que había de mortalidad en ellos (14).
Tomad, pues, a Jesucristo por modelo, y suspirad, como hicieron los Santos, por la felicidad de que al presente gozan en el cielo, no poniendo, como enseña san Pablo, vuestra mira en las cosas visibles, sino en las invisibles, porque las que se ven son transitorias, mas las que no se ven son eternas (15).

EVANGELIO DEL DÍA: BIENAVENTURADOS


1 de noviembre
 Solemnidad de Todos los Santos
Forma Extraordinaria del Rito Romano 
En aquel tiempo: Viendo Jesús a las turbas, subióse a un monte y como se hubo sentado, se le acercaron sus discípulos. Abriendo entonces su boca, les enseñaba diciendo: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los manos, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que hacen obra de paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os ultrajen y os persgan y digan todo mal contra vosotros por mi causa. Gozaos entonces y alborozaos, porque es grande vuestra recompensa en los cielos. 
Mateo 5, 1-12

COMENTARIOS AL EVANGELIO
Homilía de maitines POR MEDIO DE SU HIJO DIO PRECEPTOS MAYORES San Agustín
HAY QUE CONSIDERAR CON MUCHA DILIGENCIA ESTE NÚMERO DE LAS SENTENCIAS. San Agustín
LOS QUE GUARDAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, ESTÁN MÁS PRÓXIMOS AL VERBO Y SON LLAMADOS PARA QUE SE APROXIMEN TODAVÍA MÁS. Orígenes
LA PUREZA: SIN ELLA NADIE VERÁ A DIOS. San Juan María Vianney
EN LOS SANTOS VEMOS LA VICTORIA DEL AMOR benedicto XVI
LOS SANTOS Y LA INTERPRETACIÓN DE LA ESCRITURA Reflexión diaria acerca de la Palabra de Dios.