X ANIVERSARIO MOTU PROPRIO

X ANIVERSARIO MOTU PROPRIO

AVISOS DEL CULTO

***Miércoles 9 de agosto, la santa misa será a las 8:30. A partir del jueves, 10 de agosto, la santa misa diaria será a las 8:15. Los domingos a las 10:00.

Martes, día 15 de agosto, la Asunción de Nuestra Señora, santa misa a las 10:00.

Miércoles, 23 de agosto, Conmemoración del P. Pío, santa misa a las 18:00, precedida del Rosario.

*** A partir del martes 8 de agosto, el culto de la tarde se suspende hasta nuevo aviso; como también la hora santa de los jueves.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 3 de septiembre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 9 de septiembre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com



martes, 26 de abril de 2016

EL HOMBRE: ÚNICO E IRREPETIBLE Reflexión diaria del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (n. 131)


EL HOMBRE: ÚNICO E IRREPETIBLE
Reflexión diaria del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia (n. 131)
 El hombre existe como ser único e irrepetible, existe como un « yo », capaz de autocomprenderse –por su propia inteligencia-, autoposeerse –por su conciencia- y autodeterminarse –por su propia voluntad. 
Pero no son la inteligencia, la conciencia y la libertad las que definen a la persona, sino que es la persona quien está en la base de los actos de inteligencia, de conciencia y de libertad. Estos actos pueden faltar, sin que por ello el hombre deje de ser persona. Y esto es importante ante las concepciones utilitaristas. Incluso cuando una persona ha perdido estas facultades o por lo menos no son manifiestas, sigue siendo persona y no ha perdido su dignidad y su vida sigue siendo sagrada.
La persona humana debe ser comprendida siempre en su irrepetible e insuprimible singularidad. Dios no ha creado a cada uno distinto a los demás  y cada uno de nosotros es único en nuestra propia historia… no somos números, ni repeticiones ni clones… Ninguno es igual al otro y Dios quiere una relación personal y propia con cada uno de nosotros.
Esta verdad ha de llevarnos al respeto sacral a toda vida humana, a cada persona en particular. Ha de nacer en nosotros también el agradecimiento a Dios porque él –omniponte- ha pensado en mí, me a mí, y quiere ser amigo mío.