viernes, 8 de mayo de 2026

De la paz y gozo espiritual que tuvo nuestra Señora.

 


Sábado de la IV semana de Pascua

De la paz y gozo espiritual que tuvo nuestra Señora.

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA

 DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

PARA

EL TIEMPO PASCUA

por el P. Alonso de Andrade,

DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

MEDITACION

Sábado de la IV semana de Pascua

De la paz y gozo espiritual que tuvo nuestra Señora.

 

PUNTO PRIMERO. Considera la paz interior que gozó perpetuamente la Beatísima Virgen, unida su voluntad íntimamente con la de Dios, sin tener movimiento en contrario, tan superior a todas las cosas de este mundo como si no viviera en él, teniendo su corazón fijo en las eternas como si fuera moradora del cielo y no de la tierra. Alaba al Señor con esta celestial Reina por las grandezas que usó con ella, y pídele que te alcance un grado de la paz y de la gracia altísima que tuvo.

 

PUNTO II. Considera la paz que tuvo con todos mientras vivió, sin romper jamás o disminuir el vínculo de la fraterna caridad, con perfectísimo amor y sufrimiento con sus prójimos, dando siempre bien por mal: y como dice san Gerónimo, poniendo paz entre todos con ardentísima caridad. Contempla la que tuvo esta celestial Virgen , y aprende de su ejemplo a ser ángel de paz con todos tus hermanos.

 

PUNTO III. Considera el gozo interior de su alma ilustrada con las noticias del cielo y alumbrada con las divinas ilustraciones de la esencia de Dios y sus infinitas perfecciones y del culto y reverencia que le daban todas las criaturas, en especial los ángeles y varones perfectos, y de las mercedes que les hacía, comunicándoles sus gracias y dones celestiales, y también por las que la misma Virgen recibía de su mano; como ella misma lo testificó, diciendo: mi alma engrandece al Señor y mi espíritu se alboroza en Dios mi Salvador, por las grandezas que ha obrado en mí el que es todo poderoso. Contempla aquel mar de júbilo y alegría en que se bañaba su alma: gózate de su gozo y pídele que te haga participante de su devoción para servir y amar al Señor.

 

PUNTO IV. Contempla el gozo que tuvo de la felicidad de su Santísimo Hijo y de la que alcanzaron los santos, en especial el bienaventurado san José, su meritísimo esposo, y san Juan Bautista y otros santos, a quien tanto trató y amó en este mundo, y de las mercedes que Dios hizo a los hombres, y en especial a aquellos por quien la misma Virgen intercedió, y las gracias que daría a Dios por ellas; y pídele que se acuerde de ti y hable una palabra a Dios y que te alcance gracia para despreciar lo terreno y apreciar lo celestial para amar a Dios perfectísimamente, buscando en todo su mayor gloria y honra como la misma Virgen la buscó.

 

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.