sábado, 5 de septiembre de 2026

Santa Rosalía de Palermo, virgen. — 6 de septiembre

 


Santa Rosalía de Palermo, virgen. — 6 de septiembre

(+ 1160)

 

Santa Rosalía, virgen, protectora de Nápoles y Sicilia, fue natural de Palermo e hija de un noble caballero, llamado Sinibaldo, descendiente de la real familia de Carlomagno. Había sido criada desde niña en la verdadera fe y en santas costumbres, y tocada de Dios dio libelo de repudio a todas las vanidades del siglo para comenzar desde su infancia una vida enteramente consagrada a su esposo Jesucristo. Y como sus parientes, ya con ruegos y promesas, ya con crueles amenazas procurasen disuadirla de su santo propósito, la santa niña, temiendo la violencia que podrían hacerle, se huyó secretamente de la casa de sus deudos y fue a esconderse en una cueva que halló en el monte llamado del Peregrino, donde sólo era conocida de una pastorcilla que le traía para su sustento un poco de pan y de leche. Dios era quien la había llamado a aquella soledad y así la regalaba con sus consuelos y visitaciones celestiales. Temiendo ser hallada, subía a veces a la cumbre de aquel monte y desde allí miraba la ciudad de Palermo; oía el sonido de las campanas y el rumor confuso de las gentes; y al pensar que tantos pecadores andaban por el camino de su perdición, dolíase mucho de su tan grande ceguedad y desventura, y con muchas lágrimas y sollozos hacía oración por su patria y por sus conciudadanos. Tenía escritas en la pared de las rocas de su cueva estas palabras: «Yo, Rosalía, por amor de mi esposo Jesús y por no faltar a la fidelidad que le he prometido, he escogido esta gruta para mi perpetua morada.» En ella perseveró la santa muchos años llevando una vida muy austera y como de ángel en carne humana, hasta que su Esposo divino la llamó para sí a su retiro celestial. La noche que murió vióse resplandecer con grande claridad todo aquel monte, de manera que toda la ciudad de Palermo quedó asombrada de aquella extraordinaria luz, y como nadie supiese la causa, aquella pastora que servía a Rosalía, la descubrió, diciendo que no podía ser sino un milagro que en aquel lugar hacía Dios por la santa. Acudió entonces a él el clero y el pueblo en devota procesión, y hallando el sagrado cadáver de Rosalía lo trasladaron a la catedral, donde lo sepultaron honoríficamente; y desde aquel día comenzó el Señor a glorificar a la santa virgen con muchos prodigios, entre los cuales es digno de singular mención el que aconteció en el año 1625 en que estando la ciudad de Palermo y toda Sicilia muy afligidas de peste, sacaron en procesión de penitencia el sagrado cuerpo de santa Rosalía, y luego se vieron libres de aquel terrible azote.

 

Reflexión: No podemos dudar, por los efectos, de haber sido Dios el autor de la soledad y aspereza de vida que escogió para sí esta santa virgen para huir de los lazos y peligros del mundo; y esto no se debe imitar sino cuando el mismo Señor con particular revelación lo mandare. Mas lo que debemos sacar de este ejemplo es el cuidado y diligencia grande con que debemos evitar todas las ofensas de Dios, entendiendo que a pesar de los malos ejemplos que vemos en la gente del mundo arrastrada por la fuerza de las malas pasiones y rendida a los enemigos mortales del alma, no nos falta la gracia suficiente para vencer todas las tentaciones y perseverar hasta el fin en el divino servicio, porque como dice el apóstol: «Fiel es Dios y no permitirá que seamos tentados sobre nuestras fuerzas.»

 

Oración: Oh Dios, autor de nuestra salud, dígnate oír nuestras súplicas; para que así como nos alegramos en la fiesta de tu bienaventurada virgen Rosalía, así crezcamos en verdadera piedad y devoción. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

EL ROSARIO DE HOY EN REPARACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA CON SANTA TERESA MARGARITA REDI, CARMELITA

 


EL ROSARIO DE HOY

EN REPARACIÓN AL

INMACULADO CORAZÓN

DE MARÍA

CON SANTA TERESA MARGARITA REDI, CARMELITA

 

Santo Rosario

Por la señal...

 

Monición inicial: Hoy, primer sábado de mes, ofrecemos este Rosario en reparación al Corazón Inmaculado de María, respondiendo así a su llamada en la ciudad de Pontevedra (España) a sor Lucía, a quien la Virgen se apareció tras las apariciones de Fátima: «Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante quince minutos, meditando en los misterios del Rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.»

Ofrecemos el Rosario como acto de reparación:

  • Por las blasfemias y ultrajes que se cometen contra la Inmaculada Concepción de María.
  • Por las blasfemias y ultrajes que se cometen contra la virginidad perpetua de Nuestra Señora.
  • Por las blasfemias y ultrajes que se cometen contra la maternidad divina de María, rechazando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.
  • Por aquellos que infunden en los niños y en los jóvenes el desprecio hacia la Virgen Inmaculada.
  • Por aquellos que ultrajan, desprecian y maltratan las imágenes y representaciones de la Santísima Virgen.

PARA RECIBIR LA PROMESA DE LOS CINCO PRIMEROS SÁBADOS ES NECESARIO, DURANTE CINCO SÁBADOS CONSECUTIVOS: 1) REZAR EL ROSARIO Y MEDITAR EN SUS MISTERIOS, Y 2) CONFESAR Y COMULGAR CON ESTA INTENCIÓN.

Meditamos el Rosario de hoy con algunos pensamientos de santa Teresa Margarita Redi, virgen, que habiendo entrado en la Orden de Carmelitas Descalzas, avanzó por el arduo camino de la perfección y murió siendo aún joven (1770).

 

Acto de contrición. Señor mío Jesucristo... 

 

MISTERIOS GOZOSOS

1.- La encarnación del Hijo de Dios en las entrañas purísimas de la Virgen María.

“¿En qué no nos humillaremos nosotros delante de Dios si él se humilló a si mismo delante por nosotros?”

2.-La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.

“Hagamos todos por amor, y nada aparecerá dificultoso cuando reflexionemos que el amor no desea nada más que amor.”

3.-El nacimiento del Niño Dios en el portal de Belén

“El espíritu de Jesús es espíritu de obediencia, simplicidad, humildad y de mansedumbre.”

 4.-La purificación de Nuestra Señora y presentación del Niño Jesús en el templo

"Los méritos de una buena acción disminuyen cuando se expone a los ojos de otras personas, cuyos elogios, nos halagan o agradan demasiado nuestro amor propio y orgullo. Por lo tanto, es necesario hacerlo todo sólo por Dios"

5.- El niño Jesús perdido y hallado en el templo

“Bendícenos, oh Virgen María, Madre de compasión, abogada y consuelo de todos los que confían en ti.”

“Madre de misericordia, danos fuerza contra los enemigos de nuestras almas, para que con tu ayuda salgamos siempre victoriosos.”

 

MISTERIOS DOLOROSOS

1. La Oración de Jesús en el Huerto

“Recibir siempre, con la misma alegría, como venido de la mano de Dios, tanto el consuelo como el sufrimiento, tanto la paz como la angustia, tanto la salud como la enfermedad. No pedir nada, no rehusar nada, pero siempre estar dispuesta para hacer y padecer todo lo que envíe la Providencia.”.

2. La flagelación de Jesús atado a la columna.

“He estado pensando en el texto que se ha predicado el domingo, el del siervo injusto. Llegamos ante el Rey de los cielos con las manos vacías, en deuda con él por todo: la vida misma, la gracia, todos los dones que nos prodiga… Todo lo que podemos decir es: “Ten paciencia conmigo, y te pagaré todo lo que debo”. Pero nunca podríamos pagar nuestras deudas, si Dios no pone en nuestras manos los medios para hacerlo… Y, ¿cuántas veces nos alejamos y negamos a nuestro prójimo el perdón por un ligero error, negando nuestro amor, estando distantes, o incluso criticándolos y con rencores que enfrían la caridad?”

“Si las acciones de nuestros prójimos tienen cien aspectos, debemos considerarlas siempre desde el mejor punto de vista. Cuando una acción es censurable, disculpemos la intención.”

3. La coronación de espinas

“No hago nada para corresponder al amor... Siento dentro de mí un continuo reproche del Soberano Bien, y por otra parte todo me impide correr con sencillez hacia Dios… No encuentro otro remedio que vivir de fe. No puedo imaginar lo doloroso que sería vivir sin amor para alguien que arde en deseos de este Amor.”

4. Nuestro Señor con la cruz a cuestas camino del Calvario

“El amor al prójimo consiste en el servicio."

Nunca te quejes de nadie, sino que dirige las quejas hacia ti misma; porque si no logras hacer lo que anhelas, ¿cómo puedes quejarte si otros fracasan?

5. La crucifixión y muerte del Señor

“Me determino a no tener otro propósito en todas mis actividades, ya sean interiores o exteriores, más que la de amar, preguntándome constantemente: ¿Qué estoy haciendo ahora? ¿Estoy amando a Dios? Y si advierto cualquier desviación en ese amor puro, he de reconducir mi amor a Su Amor.”

 

MISTERIOS GLORIOSOS

1.-La Resurrección del Señor.

“Basta con mantener cerradas las puertas exteriores, que son los sentidos; entonces me parece que el alma no puede ir a otro lugar que a su centro, que es Dios.”

2.- La Ascensión del Señor

“Creo que no puedo sino maravillarme ante la amorosa conducta de nuestro buen Dios al guiarme a este santo lugar [Carmelo]... Le agradezco por haberme dado la victoria y por haber liberado mi corazón de tantos apegos que lo habrían separado del único objeto en el que debía descansar.”

3.- La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos en torno a la Virgen María

“El amor no conoce demoras ni descansos, pues siempre está dispuesto a sufrir por el Amado.”

4.- La Asunción de María Santísima a los Cielos

“¡En qué grado ha de quedar seducido el corazón por el amor a Dios para que no haya más afán en el día a día que Él mismo!».”

5.- La Coronación De La Virgen Como Reina Y Señora De Todo Lo Creado.

“Para adquirir este Amor, que es Dios mismo, ningún esfuerzo debería parecer demasiado arduo, ni deberíamos retroceder por la dificultad que podamos encontrar.”

 

Si se rezan los misterios luminosos:

MISTERIOS LUMINOSOS

1.-El Bautismo del Señor en el Jordán

“Amor mío, me abandono enteramente a Ti, para que solo Tú actúes en mí según tus designios. Dispón de mí como más te plazca, siempre que te siga por el camino del Calvario: cuanto más espinoso lo encuentre y más pesada tu Cruz, más feliz seré. “

2.-El Milagro de las Bodas de Cana

“No debemos perturbarnos, cualesquiera que sean las circunstancias en que Dios nos coloque, sino dejémosle actuar, uniéndonos a sus intenciones; así amaremos con pureza de amor..”

3.- El anuncio del Reino invitando a la conversión.

El espejo en el que debemos mirarnos para alcanzar la unión divina es Jesucristo, porque nadie puede alcanzarla sino por medio de los méritos de Jesús Crucificado. “”

4.-La Transfiguración del Señor

“Como quien ama a una criatura piensa a menudo en ella, así quien ama a Dios siempre lo tiene presente..”

5.- La institución de la Eucaristía

“Nuestro buen Dios desea ardientemente darnos el gran tesoro de su amor; pero quiere que se lo pidamos insistentemente y que actuemos de tal manera que cada obra que realicemos sea una petición de este amor.”

 

 

viernes, 4 de septiembre de 2026

DE LA PROVIDENCIA DIVINA EN LA VOCACIÓN A LOS ESTADOS, Y EN ESPECIAL AL RELIGIOSO

 


Sábado de la XIV semana después de Pentecostés

DE LA PROVIDENCIA DIVINA EN LA VOCACIÓN A LOS ESTADOS, Y EN ESPECIAL AL RELIGIOSO

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA

 DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Sábado de la XIV semana después de Pentecostés

DE LA PROVIDENCIA DIVINA EN LA VOCACIÓN A LOS ESTADOS, Y EN ESPECIAL AL RELIGIOSO.

 

PUNTO PRIMERO. Considera la divina providencia en la vocación a los estados, repartiendo a cada uno el que conoció con su infinita sabiduría que más le había de convenir para su santo servicio; de donde sacarás dos cosas: la primera es conformarte con su divina voluntad en el que te repartió, conociendo que es el que más te conviene para tu salvación, y que si te diera otro, aunque fuera más perfecto, pudiera ser que te condenaras en él, como se han condenado otros. La segunda es, si no le tienes, responder a su divina voz y tomar el que te diere, y no el que fuere más de tu gusto, o de tus padres, o parientes o amigos; porque no es el gusto de estos la regla de acertar, sino el de Dios y su santa voluntad, que te llama a lo que más te conviene; fíate de su palabra, y confía en su providencia, que te dará la gracia conforme a la vocación, y las fuerzas conforme a la carga, y los auxilios conforme al estado a que te llamare, para que le sirvas en él.

 

PUNTO II. Considera las obligaciones del estado en que Dios te ha puesto, y si cumples con ellas y te aprovechas de este beneficio para su santo servicio. Atiende a las mercedes que en él te hace, y cuánto le debes por ellas, y pídele otra gracia sobre esta gracia, para serle agradecido y cumplir con tus obligaciones, y con las que pide tu estado conforme a su santa voluntad.

 

PUNTO III. Considera la merced que te hizo Dios de traerte a tan perfecto estado, especialmente si es el sacerdotal o religioso, para servirle con perfección, y sacarte de infinitas ocasiones de perderte, y traerte a su casa en compañía de tantos buenos, que te ayuden con sus ejemplos y palabras a caminar al cielo. Considera a cuántos ha dejado en el mar proceloso del mundo, expuestos a tantos peligros, que si los hubiera sacado de él y traídolos al seguro de la religión, le hubieran servido más que tú y dádole mayores gracias por este beneficio; y Dios te los ha hecho a ti, y ni le sirves ni agradeces como debes. Arrójate a sus pies y pídele perdón, y mira cómo le has de servir en adelante para cumplir tu obligación.

 

PUNTO IV. Considera la divina providencia en guiarte desde la niñez al estado en que te ha puesto, dándote gracias, auxilios, inspiraciones, buenos consejos y ejemplos, rindiendo tu rebeldía hasta traerte a su casa y hacerte sacerdote, si lo fueres, o darte otro oficio o dignidad en su Iglesia. Considera la alteza en que te ha puesto, y la dignidad que te ha dado, y las obligaciones que penden de ella, y cómo las has cumplido hasta aquí, y cómo las has de cumplir en adelante; y pide al Señor gracia para mantenerte en tu estado y mejorarte en él, esmerándote cada día más en su santo servicio, que es el agradecimiento que pide de ti.

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.