sábado, 24 de enero de 2015

ROSARIO POR LA UNIDAD DE LA IGLESIA


SÁBADO 24 DE ENERO
LA CONVERSIÓN DEL PUEBLO JUDÍO

Monición inicial.
Ofrecemos este rosario por el pueblo judío, elegido por Dios en el pasado para realizar su plan salvífico, para que fieles a la fe de Abraham, de Moisés y de los Profetas reconozcan en Nuestro Señor Jesucristo al Mesías prometido en quien se cumplen todas las Escrituras y lleguen a formar parte del verdadero pueblo de Dios que es la Iglesia. Pedimos también especialmente por aquellos judíos que han perdido la fe y profesan cierta “idolatría” a su raza y a su tierra, pero viven alejados de Dios.

MISTERIOS GOZOSOS

1.  La Encarnación del hijo de dios.
El modelo supremo y el principio de la unidad de la Iglesia es la unidad de un solo Dios en la Trinidad de personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
2.  La visitación de nuestra Señora a santa Isabel.
Como María, el cristiano, portador de Cristo, ha de llevarlo a aquellos que todavía no le conocen.
3.  El nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén.
Como los pastores y los Magos, todos los hombres están llamados a conocer a Jesucristo que nos es presentado por María.
4.   La Presentación del niño Jesús en el templo.
La misión corredentora de María es anunciada por el anciano Simeón. Quién no recibe a María por Madre, no puede tener a Jesucristo por hermano y Salvador.
5.  La pérdida del niño Jesús y su hallazgo en el templo.
Quién pierde  o no tiene a Jesucristo, pierde o carece del sentido de su propia existencia.

Letanías


CONSEJOS SOBRE EL COMPORTAMIENTO CON UNO MISMO. Beata Maria Poussepin


Trabajad diariamente en adquirir una profunda humildad, mucha desconfianza de vuestras propias ideas y pureza de intención en todo cuanto hagáis. Sed constantemente mortificadas en proporción de vuestras fuerzas; continuamente recogidas, sin perjuicio de los cuidados exteriores; muy atentas al trabajo, siempre dispuestas a hacer el bien, jamás de mal humor. Para poner en práctica todo esto implorad en toda ocasión el auxilio de Dios por medio de frecuentes elevaciones del espíritu y del corazón hacia Él. Examinaos a menudo atentamente sobre los defectos contrarios a estas obligaciones, y proponeos seriamente velar cada vez más sobre vosotras mismas, castigándoos puntualmente cuando os hayáis descuidado. Si por desgracia, lo que Dios no permita, llegaseis a caer en alguna falta considerable, no os quedéis detenidas en ella; por el contrario, sin desanimaros levantaos prontamente. Presentaos ante Dios con humildad y con confusión, confesad el mal que habéis hecho, escuchad con docilidad y respeto los reproches que os haga en el fondo del corazón y pedidle con fervor y confianza que os de valor para levantaros y la gracia de no volver a caer.

CONFIANZA Y DEVOCIÓN A LA VIRGEN. Beata María Pouseepin

No deben poner la confianza en sí mismas para estas cosas que están muy por encima de su poder, pero pueden esperarlo todo del socorro de la Santísima Virgen bajo cuya protección se han puesto: y para merecerlo se esforzaran en aumentar cada día su devoción hacia ella, acordándose que la mejor manera de honrarla es imitar las virtudes que Ella practicó en grado eminente. La tendrán por patrona, y en su honor celebrarán el día de la Presentación.

PENSAMIENTO DE SANTA TERESA EN EL OCTAVARIO DE LA UNIDAD: MEDIOS PARA IR POR EL BUEN CAMINO

MEDIOS PARA IR POR EL BUEN CAMINO  
Mirad que no son tiempos de fiaros de todos, sino de los que viereis que viven la vida de Cristo. Procurad tener limpia conciencia, humildad, menosprecio de las cosas mundanas, creed firmemente lo que cree la Santa Madre Iglesia, y a buen seguro que vais por buen camino (CE 36, 6).

Palabras de la Santa en el lecho de muerte. 
Repetía muchas veces: "En fin, Señor, soy hija de la Iglesia". "Gracias te hago, Dios mío, Esposo de mi alma, porque me hiciste hija de tu santa Iglesia católica".

viernes, 23 de enero de 2015

ROSARIO Y SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE SAN ILDEFONSO. Conmemoración del P. Pío. EN DIRECTO A LAS 17.45:

ROSARIO POR LA UNIDAD DE LA IGLESIA


VIERNES 23 DE ENERO
LA CONVERSIÓN DE LOS ATEOS

Monición inicial.
Ofrecemos este rosario por aquellos que niegan la existencia de Dios para que vencidas las barreras de su incredulidad puedan llegar a la fe del Dios que los ha creado por amor y quiere compartir con ellos su misma vida divina. Pedimos también por aquellos que por su ignorancia, por su educación o ambiente viven sin conocer a Dios imbuidos en un materialismo atroz que les apaga toda inquietud de búsqueda de Dios. Tengamos presentes a aquellos que teniendo cierto conocimiento de Dios lo rechazan o llevados por el relativismo y el indiferentismo, no quieren dar lugar a Dios en sus vidas.  

MISTERIOS DOLOROSOS
1.  La Oración de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní.
La división, la crítica, el rencor, el odio y la envidia contra el hermano, renuevan la traición al Maestro por parte de Judas.
2.  La Flagelación del Señor.
Busquemos la unidad y trabajemos por conseguirla. ¡No desprecie-mos la sangre redentora vertida por nosotros! 
3.  La Coronación de espinas.
“Con sus heridas nos ha curado.” Sólo en Cristo, encontramos la fuente de la reconciliación, de la paz y la armonía. 
4.  Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario
“Llorad más bien por vosotras y vuestro hijos.” El corazón de Cristo se duele de que haya hombres que lo rechacen, no quieran conocerle y no se abran a su acción misericordiosa.
5.  La crucifixión y muerte del Señor. 
Para mantener el vínculo de la caridad es necesario morir a uno mismo, a los propios criterios, a los propios gustos.

Letanías

ORACIÓN PRESCRITA POR S.S. BENEDICTO XV

UNIDOS A JESÚS, LOS CRISTIANO PUEDEN DIFUNDIR LA LUZ DEL AMOR DE DIOS


COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DÍA
SOLEMNIDAD DE SAN ILDEFONSO DE TOLEDO
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En el Evangelio el Señor Jesús dice a sus discípulos: “Vosotros sois la sal de la tierra... vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5,13.14). Mediante estas imágenes llenas de significado, Él quiere transmitirles el sentido de su misión y de su testimonio. La sal, en la cultura medioriental, evoca diversos valores como la alianza, la solidaridad, la vida y la sabiduría. La luz es la primera obra de Dios Creador y es fuente de la vida; la misma Palabra de Dios es comparada con la luz, como proclama el salmista: "Tu palabra es una lámpara para mis pasos, y una luz en mi camino" (Sal 119,105). Y de nuevo en la Liturgia de hoy, el profeta Isaías “Si ofreces tu pan al hambriento y sacias al que vive en la penuria, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como al mediodía" (58,10). La sabiduría resume en sí los efectos beneficiosos de la sal y de la luz: de hecho, los discípulos del Señor son llamados a dar nuevo “sabor” al mundo, y a preservarlo de la corrupción, con la sabiduría de Dios, que resplandece plenamente sobre el rostro del Hijo, porque Él es la “luz verdadera que ilumina a cada hombre" (Jn 1,9). Unidos a Él, los cristianos pueden difundir en medio de las tinieblas de la indiferencia y del egoísmo la luz del amor de Dios, verdadera sabiduría que da significado a la existencia y a la actuación de los hombres.
Benedicto XVI

EVANGELIO DEL DÍA: VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA


SOLEMNIDAD DE SAN ILDEFONSO DE TOLEDO
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.  «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte.  Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda.  Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.

ORACIONES A LA VIRGEN. Oraciones de San Ildefonso de Toledo


1
"Señora mía, dueña y poderosa sobre mí, madre de mi Señor, sierva de tu Hijo, engendradora del que creó el mundo, a ti te ruego, te oro y te pido que tenga el espíritu de tu Señor, que tenga el espíritu de tu Hijo, que tenga el espíritu de mi Redentor, para que yo conozca lo verdadero y digno de ti, para que yo hable lo que es verdadero y digno de ti y para que ame todo lo que sea verdadero y digno de ti. Tú eres la elegida por Dios, recibida por Dios en el cielo, llamada por Dios, próxima a Dios e íntimamente unida a Dios. Tú, visitada por el ángel, saludada por el ángel, bendita y glorificada por el ángel, atónita en tu pensamiento, estupefacta por la salutación y admirada por la anunciación de las promesas.
He aquí que tú eres dichosa entre las mujeres, íntegra entre las recién paridas, señora entre las doncellas, reina entre las hermanas. He aquí que desde ese momento te dicen feliz todas las gentes, te conocieron feliz las celestes virtudes, te adivinaron feliz los profetas todos y celebran tu felicidad todas las naciones. Dichosa tú para mi fe, dichosa tú para mi alma, dichosa tú para mi amor, dichosa tú para mis predicciones y predicaciones. Te predicaré cuanto debes ser predicada, te amaré cuanto debes ser amada, te alabaré cuanto debes ser alabada, te serviré cuanto hay que servir a tu gloria. Tú, al recibir sólo a Dios, eres posterior al Hijo de Dios; tú, al engendrar a un tiempo a Dios y al hombre, eres antes que el hombre hijo, al cual, al recibirle solamente al venir, recibiste a Dios por huésped, y al concebirle tuviste por morador, al mismo tiempo, al hombre y a Dios. En el pasado eres limpia para Dios, en el presente tuviste en ti al hombre y a Dios, en el futuro serías madre del hombre y de Dios; alegre por tu concepción y tu virginidad, contenta por tu descendencia y por tu pureza y fiel a tu Hijo y a tu esposo. Conservas la fidelidad a tu Hijo, de modo que ni El mismo tenga quien le engendre; y de tal modo conservas fidelidad a tu esposo, que él mismo te conozca como madre sin concurso de varón. Tanto eres digna de gloria en tu Hijo cuanto desconoces todo concurso de varón, habiendo sabido lo que debías conocer, docta en lo que debías creer, cierta en lo que debías esperar y confirmada en lo que tendrías sin pérdida alguna."

2
"Oh clementísima Virgen, que con mano piadosa repartes vida a los muertos, salud a los enfermos, luz a los ciegos, descanso a los desesperados y consuelo a los que lloran. .
Saca de los tesoros de tu misericordia refrigerio para mi ánimo quebrantado, alegría para mi entendimiento y llamas de caridad para mi durísimo pecho. .
Se vida y salud de mi alma, dulzura y paz de mi corazón y suavidad y regocijo de mi espíritu.
Y, pues, tú eres estrella clarísima del mar, madre llena de compasión, endereza mis pasos, defiéndeme de riesgos de enemigos, hasta aquella postrera y suspirada hora en la cual, asistido de tu auxilio, enriquecido con tu gracia, vencidas las enemistades del infernal dragón, salga de este mundo para los eternos y seguros gozos de la vida bienaventurada. Amén."


3
“Ahora me llego a Ti, la única Virgen y Madre de Dios; caigo de rodillas ante Ti, me humillo ante Ti; te suplico que sean borrados mis pecados, que hagas que yo ame la gloria de tu virginidad, que me otorgues también consagrarme a Dios y a Ti: ser esclavo de tu Hijo y tuyo y servir a tu Señor y a Ti.
A Jesús como a mi Hacedor, a ti, María, como a Madre de nuestro Hacedor; a él como Señor de las virtudes, a ti como esclava del Señor de todas las cosas; a él como a Dios, a ti como a Madre de Dios, a él como a mi Redentor, a ti como a obra de mi redención. Porque lo que ha obrado en mi redención, lo ha formado en la verdad de tu persona. El que fue hecho mi Redentor fue hecho Hijo tuyo. El que fue precio de mi rescate tomó de tu carne su cuerpo mortal, con el cual suprimirá mi muerte; sacó un cuerpo mortal de tu cuerpo mortal, con el cual borrará mis pecados que cargó sobre sí; tomó de ti un cuerpo sin pecado; tomó de la verdad de tu humilde cuerpo mi naturaleza, que él mismo colocó en la gloria de la mansión celestial sobre los ángeles como mi predecesora a tu reino.
Por eso yo soy tu siervo, porque mi Señor es tu Hijo. Por eso tú eres mi señora, porque eres esclava de mi Señor. Por eso yo he sido hecho esclavo, porque tu has sido hecha Madre de mi Hacedor.
Te suplico, Virgen Santa, que yo reciba a Jesús de aquel Espíritu de quien tu engendraste a Jesús; que mi alma reciba a Jesús con aquel Espíritu por el cual tu carne recibió al mismo Jesús.
Por aquel espíritu que me sea posible conocer a Jesús, por quien te fue posible a ti conocer, concebir y dar a luz a Jesús. Que exprese conceptos humildes y elevados a Jesús en aquel espíritu en quien confiesa que tú eres la esclava del Señor, deseando que se haga en ti según la palabra del ángel.
Que ame a Jesús en aquel Espíritu en quién tú lo adoras como Señor y lo contemplas como Hijo. Que tema a este mismo Jesús tan verdaderamente como verdaderamente él mismo, siendo Dios, es obediente a sus padres”.

ORACIÓN ANTE DE LA PREDICACIÓN Y ENSEÑANZA AL PUEBLO. Oración de San Ildefonso de Toledo


Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí,
 ilumina mis ojos para que vea que debo llegarme a ti, 
asegura mis pasos hacia ti para no desviarme del camino, 
abre mi boca para que pueda hablar de ti. 
Tú que me otorgaste el querer, 
el hablar tus maravillas de cualquier modo que me sea posible. 
Y, porque el amor al prójimo va unido al amor a ti, 
concédeme poner en práctica 
lo que le sea provechoso 
para que le instruya en su salvación 
y ceda en alabanza y gloria de tu nombre.